Posible “castigo” mantiene en vilo a Microsoft

Mientras el juez se toma el tiempo para determinar la sentencia que le corresponde al gigante informático, la empresa ya planea la apelación. Especulaciones por el escenario futuro.



Washington (EFE-DPA).- El mayor productor mundial de software, Microsoft, se enfrenta a un futuro incierto después de recibir el veredicto en su contra en el proceso antimonopolio, mientras el juez del caso comienza a estudiar el castigo que aplicará a la empresa.

Las alternativas incluyen una división de Microsoft en varias compañías más pequeñas, un control férreo sobre el uso del sistema operativo Windows o una multa astronómica, entre otras posibilidades.

No obstante, esa variante puede tardar varios años en concretarse, ya que la empresa de Bill Gates apelará a la sentencia del juez federal Thomas Penfield Jackson.

El lunes, día del fallo, la acciones de Microsoft perdieron un 14,47% de su valor, lo que supuso pérdidas de unos 80.000 millones de dólares en valor bursátil. Ayer, el desplome de Microsoft no continuó de forma tan dramática, aunque seguían a la baja.

La decisión , que consideró que Microsoft violó dos artículos de la ley antimonopolio, dio paso a toda suerte de cábalas sobre el futuro de la empresa que creó Bill Gates.

La opinión extendida en Estados Unidos es que el veredicto de culpabilidad emitido por Jackson deja la puerta abierta para cualquier tipo de sanción, incluidas las de mayor calibre.

Los principales rivales de Microsoft no perdieron el tiempo y exigieron una división total de la empresa, igual a la que sufrieron la petrolera Standard Oil y la telefónica ATT cuando las autoridades decidieron que ejercían un dominio monopolístico en sus sectores.

La división de Microsoft “es la solución más simple”, declaró Jim Barksdale, ex presidente de Netscape, una de las empresas más afectadas en el mercado de navegadores para internet.

Opiniones similares han manifestado Scott McNealy, presidente de Sun Microsystems, y Larry Ellison, de Oracle, otras de las empresas perjudicadas por Microsoft en los últimos años.

El juez Jackson debería anunciar una decisión para el próximo verano, en un proceso cuya estructura fue diseñada para que las dos partes enfrentadas lograran un acuerdo extrajudicial.

Pero las conversaciones entre los demandantes (el Gobierno federal y 19 estados de EEUU) y Microsoft se rompieron el pasado fin de semana, después de más de cuatro meses de discusiones. En esas negociaciones, Microsoft rechazó todas las posibles soluciones que propuso el Departamento de Justicia.

Así, la compañía se negó a dejar de incorporar nuevos productos a su sistema Windows. “Queremos ser libres para poder incorporar nuevas cosas en Windows”, declaró Bill Gates

Además, Microsoft también rechazó una propuesta para que los fabricantes de ordenadores no tuvieran que firmar cláusulas que les obligaran a comprar determinados programas de Microsoft a cambio de recibir Windows.

Gates manifestó ayer su confianza en que ganará la apelación contra el fallo.

En una entrevista a la BBC, subrayó que tiene unos argumentos “muy sólidos” y el “sentido común está de nuestra parte” para continuar la larga batalla judicial .

En EE.UU. se da por hecho que la actitud de Microsoft se debe a que la compañía podrá ganar la apelación, o incluso confía en que durante el proceso , que podría alargarse durante varios años, los cambios en la tecnología y las fusiones de empresas hagan que el caso quede obsoleto.


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