Prefectura supervisó un simulacro de derrame

La simulación de un derrame de hidrocarburo en el yacimiento Loma de La Lata fue seguida de cerca por efectivos de Prefectura como parte del Planaco, la herramienta legal que prevé que las petroleras cuenten con un plan de contingencia para el caso de accidentes con crudo. Anualmente son supervisados por el organismo naval. El operativo se llevó a cabo en lago Los Barreales e intervinieron cerca de 20 operarios. La evaluación de lo actuado estará lista en unos días más.





Las lanchas actuaron sincronizadamente para arrimar la "mancha de semillas de girasol" con la barrera hacia la costa y luego absorberla con bombas.
NEUQUEN (AN).- Tres lanchas, tres barreras de contención, cuatro bolsas de semillas de girasol, una bomba de agua, dos tanques de lona impermeable, y cerca de veinte operarios. Estos fueron los elementos utilizados por la empresa Repsol-YPF para simular la contención de un derrame de hidrocarburos en el lago Los Barreales, ubicado en la zona del yacimiento de Loma de La Lata, el más importante de la empresa española en Neuquén.

Ayer, de forma preventiva, Repsol-YPF realizó un simulacro de derrame de petróleo que fue supervisado por autoridades de la Prefectura Naval Argentina.

Posteriormente, los responsables de conservar la seguridad sobre las aguas del país, harán un informe respecto a las medidas de seguridad en medio ambiente que implementa la empresa española en la provincia.

Esta supervisión estuvo enmarcada en el Planaco, que es la herramienta legal que en el año "98 estableció que todas las empresas relacionadas con la actividad hidrocarburífera deben contar con un plan de contingencia ante los posibles accidentes que puedan generarse.

Los planes en cuestión tiene una duración de cinco años una vez que son aprobados, y anualmente son supervisados por la Prefectura. Actualmente en todo el país hay cerca de 900 planes en marcha, aseguraron las autoridades de Prefectura.

El operativo

Las tareas del simulacro comenzaron minutos antes del mediodía, y pese al incesante viento que azotó al lago y al persistente oleaje que hizo tambalear a las lanchas que arrimaron la "mancha" hasta la orilla del lago, se desarrollaron con éxito.

Luego de arrojar las semillas de girasol al lago -porque tienen un comportamiento similar al petróleo sobre el agua- dos embarcaciones se encargaron de arrimar, con una barrera, la "mancha de crudo" hasta la orilla del lago. La lancha restante se encargó de custodiar a quienes realizaron el trabajo, y de supervisar que todo salga tal como estaba planeado.

Con la segunda etapa del simulacro se puso en marcha la bomba de agua y comenzaron sus tareas los operarios que se quedaron en tierra.

La "mancha" fue absorbida por la bomba de agua que la depositó en los tanques. Estos recipientes devuelven por su parte inferior el agua que ingresa junto al petróleo, y al ser éste más liviano se mantiene en la superficie del tanque. Posteriormente son los camiones de vacío (atmosféricos) los que absorben el crudo y lo depositan en los piletones destinados a tal fin.

El lugar elegido para llevar a cabo las tareas de contención en caso de un derrame, se lo llama lugar de "sacrificio". Es una zona que ha sido acondicionada con caminos de acceso y la infraestructura necesaria para hacer la tarea de la mejor forma posible.

El subprefecto Francisco Benisch, aseguró una vez terminado el simulacro que "la cantidad y la calidad de los elementos utilizados durante la tarea son satisfactorios", pero prefirió no emitir opinión sobre los resultados de la auditoría. "Todavía quedan algunos puntos por supervisar", aseguró.

Por su parte, Omar Console, el gerente de Medio Ambiente, Calidad y Seguridad de la petrolera, aseguró que el trabajo de la empresa está centrado en la prevención de los accidentes. "Hoy hicimos un simulacro, y en caso de que surjan errores durante las tareas, no tengan dudas que las vamos a corregir", indicó.


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