Preocupación por el cruce Soria-Rivero



El peronismo rionegrino reaccionó ayer con preocupación por el incidente entre el intendente de Roca, Carlos Soria, y el jefe comunal de Campo Grande, Ariel Rivero, quien dijo haber recibido una promesa de agresión de su colega. “No es momento de amenazas ni de exabruptos, sino de trabajar, generar confianza y acordar camino hacia el 2011”, sostuvo la legisladora Silvina García Larraburu. Referente del senador Miguel Pichetto -al igual que Rivero- la dirigente barilochense pidió respeto por las “lealtades” y opinó que “no sería nada grato ni conveniente para la construcción política del peronismo que tengamos un episodio pugilístico, como el ocurrido en el año 2007” en Viedma. Rivero confirmó a “Río Negro” que el jueves pasado, después de haber cuestionado que se presente como hecho consumado a la fórmula Soria-Weretilneck, recibió todo tipo de insultos por parte del presidente del PJ, quien le habría dicho que lo iba a hacer “cagar a trompadas” en el próximo Congreso del 18 de diciembre. El secretario del PJ, Hugo Lastra, buscó bajar los decibeles opinando que sólo hubo “un problema particular de dos afiliados” y eso no debe poner en riesgo la realización del Congreso.


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