Previsible: ya se habla de dólar a más de 10 pesos

La esperanza de que la cosecha de soja empuje a la baja el valor del dólar en el mercado informal se va diluyendo con el paso de las jornadas. Parece cumplirse lo que varios analistas vienen advirtiendo desde principios de año: el ingreso de los dólares de la cosecha gruesa no sería suficiente para ponerle un techo al dólar “blue”. Paralelamente el BCRA termina emitiendo más pesos por las crecientes necesidades de financiamiento del Tesoro en un año electoral, generando una mayor liquidez que termina empujando la cotización del dólar marginal, que esta semana estuvo a punto de quebrar la barrera de los nueve pesos por unidad. Nadie duda ya de que para fin de año la moneda norteamericana supere la barrera de los dos dígitos. Con los actuales niveles de emisión y una demanda que desacelera sus niveles de consumo, no hay que ser un experto para decir que gran parte del excedente de pesos que hoy circula en el mercado se está reorientando hacia el dólar marginal. “Una economía como la actual, con tanto excedente de moneda, no es extrapolable porque puede desbordar y terminar inundando el mercado del dólar informal. Emitiendo al 40% anual, no sería extraño que hacia fin de año el paralelo llegue a los dos dígitos”, destaca un reciente informe de M&S Consultores. Casi en la misma línea está el resto de los analistas privados. La alternativa de impulsar la demanda agregada con una fuerte inyección de pesos en el mercado ya no tiene los efectos observados en el 2011. Por el contrario, en la medida en que el BCRA continúe emitiendo a una tasa del 35% anual es muy probable que los efectos colaterales de esa medida generen mayores distorsiones macroeconómicas en el modelo K. “Van a cebar la demanda lo más que puedan hasta octubre y luego de las elecciones deberán hacer correcciones para volver a tener la economía bajo control. ¿En qué consistirán esas medidas? En la eliminación progresiva de los subsidios, reforma tributaria para poder incrementar los recursos, más cepo cambiario y controles dentro de la economía”, confió un operador de la city porteña al ser consultado por el tema. Sobre la posición del dólar luego de las elecciones, la fuente señaló que “seguramente la paridad cambiaria esté por encima de los 10 pesos mucho antes de fin de año, pero corregir este desvío para el gobierno hoy no es una prioridad”.


La esperanza de que la cosecha de soja empuje a la baja el valor del dólar en el mercado informal se va diluyendo con el paso de las jornadas. Parece cumplirse lo que varios analistas vienen advirtiendo desde principios de año: el ingreso de los dólares de la cosecha gruesa no sería suficiente para ponerle un techo al dólar “blue”. Paralelamente el BCRA termina emitiendo más pesos por las crecientes necesidades de financiamiento del Tesoro en un año electoral, generando una mayor liquidez que termina empujando la cotización del dólar marginal, que esta semana estuvo a punto de quebrar la barrera de los nueve pesos por unidad. Nadie duda ya de que para fin de año la moneda norteamericana supere la barrera de los dos dígitos. Con los actuales niveles de emisión y una demanda que desacelera sus niveles de consumo, no hay que ser un experto para decir que gran parte del excedente de pesos que hoy circula en el mercado se está reorientando hacia el dólar marginal. “Una economía como la actual, con tanto excedente de moneda, no es extrapolable porque puede desbordar y terminar inundando el mercado del dólar informal. Emitiendo al 40% anual, no sería extraño que hacia fin de año el paralelo llegue a los dos dígitos”, destaca un reciente informe de M&S Consultores. Casi en la misma línea está el resto de los analistas privados. La alternativa de impulsar la demanda agregada con una fuerte inyección de pesos en el mercado ya no tiene los efectos observados en el 2011. Por el contrario, en la medida en que el BCRA continúe emitiendo a una tasa del 35% anual es muy probable que los efectos colaterales de esa medida generen mayores distorsiones macroeconómicas en el modelo K. “Van a cebar la demanda lo más que puedan hasta octubre y luego de las elecciones deberán hacer correcciones para volver a tener la economía bajo control. ¿En qué consistirán esas medidas? En la eliminación progresiva de los subsidios, reforma tributaria para poder incrementar los recursos, más cepo cambiario y controles dentro de la economía”, confió un operador de la city porteña al ser consultado por el tema. Sobre la posición del dólar luego de las elecciones, la fuente señaló que “seguramente la paridad cambiaria esté por encima de los 10 pesos mucho antes de fin de año, pero corregir este desvío para el gobierno hoy no es una prioridad”.

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