Procesan al chef por el homicidio de Aguayo

Lo acusan de matarlo para encubrir un robo.

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- La Justicia procesó ayer al chef Luis Vidal Allende, que está acusado de matar al comerciante de Cinco Saltos Constantino Aguayo. Además le dictó la prisión preventiva. El juez Gustavo Herrera, a cargo de la causa, lo procesó por “homicidio criminis causa” ya que se lo acusa de matar al hombre para ocultar un robo. Según el artículo 80, inciso 7 del Código Penal, la pena prevista para este tipo de delitos es la prisión perpetua. Aguayo fue atacado a botellazos en su comercio del lago Pellegrini, el jueves 2 de agosto y a las pocas horas fue detenido Vidal Allende, de 59 años. A pesar de que los peritos psiquiátricos aún no entregaron el informe completo de las pruebas a las que fue sometido, en el dictamen el juez consideró que el chef comprendía la criminalidad del acto. Especificó además que el procesamiento es una valoración jurídica no médica y que hay suficientes elementos para acusarlo y dictarle la prisión preventiva. Vidal Allende fue detenido en la madrugada del viernes 3 y es asistido por la defensora oficial Verónica Rodríguez. Cuando fue llevado a los tribunales cipoleños se negó a declarar. La semana pasada, el perito oficial de la Corte Suprema Ricardo Risso; el médico forense Marcelo Uzal, el psicólogo forense Sergio Blanes Cáceres y la licenciada Patricia Martínez Llenás, propuesta por la querella, lo sometieron a una serie de pruebas psiquiátricas para determinar el grado de imputabilidad. La familia, querellante La familia de la víctima se constituyó y fue acepatada como querellante en la causa, lo que a partir de ahora le permitirá acceder al expediente y pedir medias procesales. El de la esposa de Aguayo fue el último testimonio que escuchó el juez antes de decidir el procesamiento. Aguayo fue ultimado en su casa de comidas y panadería “Mi casita”, ubicada en la zona de parrillas de la playa del lago Pellegrini. En el lugar la Policía halló rastro de las huellas de la persona que le dio muerte, botellas rotas y una gran cantidad de vidrios por lo que se interpretó que el hombre, que estaba fuertemente golpeado en la cabeza, habría sido atacado a botellazos. El chef era conocido entre los residentes del Pellegrini, como “El Miami”, debido a las anécdotas que tenía sobre su estadía en el sur de Estados Unidos donde, aseguraba, era dueño de un restaurante premiado por sus comidas.

Archivo


CIPOLLETTI (AC).- La Justicia procesó ayer al chef Luis Vidal Allende, que está acusado de matar al comerciante de Cinco Saltos Constantino Aguayo. Además le dictó la prisión preventiva. El juez Gustavo Herrera, a cargo de la causa, lo procesó por “homicidio criminis causa” ya que se lo acusa de matar al hombre para ocultar un robo. Según el artículo 80, inciso 7 del Código Penal, la pena prevista para este tipo de delitos es la prisión perpetua. Aguayo fue atacado a botellazos en su comercio del lago Pellegrini, el jueves 2 de agosto y a las pocas horas fue detenido Vidal Allende, de 59 años. A pesar de que los peritos psiquiátricos aún no entregaron el informe completo de las pruebas a las que fue sometido, en el dictamen el juez consideró que el chef comprendía la criminalidad del acto. Especificó además que el procesamiento es una valoración jurídica no médica y que hay suficientes elementos para acusarlo y dictarle la prisión preventiva. Vidal Allende fue detenido en la madrugada del viernes 3 y es asistido por la defensora oficial Verónica Rodríguez. Cuando fue llevado a los tribunales cipoleños se negó a declarar. La semana pasada, el perito oficial de la Corte Suprema Ricardo Risso; el médico forense Marcelo Uzal, el psicólogo forense Sergio Blanes Cáceres y la licenciada Patricia Martínez Llenás, propuesta por la querella, lo sometieron a una serie de pruebas psiquiátricas para determinar el grado de imputabilidad. La familia, querellante La familia de la víctima se constituyó y fue acepatada como querellante en la causa, lo que a partir de ahora le permitirá acceder al expediente y pedir medias procesales. El de la esposa de Aguayo fue el último testimonio que escuchó el juez antes de decidir el procesamiento. Aguayo fue ultimado en su casa de comidas y panadería “Mi casita”, ubicada en la zona de parrillas de la playa del lago Pellegrini. En el lugar la Policía halló rastro de las huellas de la persona que le dio muerte, botellas rotas y una gran cantidad de vidrios por lo que se interpretó que el hombre, que estaba fuertemente golpeado en la cabeza, habría sido atacado a botellazos. El chef era conocido entre los residentes del Pellegrini, como “El Miami”, debido a las anécdotas que tenía sobre su estadía en el sur de Estados Unidos donde, aseguraba, era dueño de un restaurante premiado por sus comidas.

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