Minimercados: un formato que permite fuertes desarrollos en áreas urbanas

Comenzaron a propagarse tras la crisis del 2001/2002 y luego grandes cadenas decidieron instalarlos. Entre sus ventajas está la posibilidad de hacer las compras del “día a día” cerca de sus hogares o de los lugares de trabajo.

03 jun 2012 - 00:00

Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, resolvió en las postrimerías de noviembre último que los súper e hipermercados dejarán de importar –traían principalmente electrodomésticos y artefactos de la “línea blanca” y una reducida cantidad de alimentos–, pero pueden hacerlo si compensan esas transacciones con exportaciones, no necesariamente de los productos que venden.

Ciertos desabastecimientos de artículos que conforman la denominada “canasta familiar” –¡la yerba mate, en el país que más la elabora, y hasta aceites!– e irrefrenables subas de precios (pese a los “dibujados” informes en sentido contrario del Instituto Nacional de Estadística y Censos, Indec) demostraron que las alzas de los costos estuvieron avanzando más rápido que las de las ventas, por lo que súper e hipermercados debieron buscar alternativas para sostener sus niveles de rentabilidad.

El consumo del año pasado cerró con un crecimiento del 2,2%, pero que no fue parejo en todos los canales, de acuerdo con la consultora CCR. Los “negocios de proximidad” registraron un alza del 2,8% en los volúmenes de sus ventas, duplicando prácticamente las evoluciones de las grandes cadenas. Éstas aguardan en este 2012 una suba del 2% al 3% en los señalados volúmenes y proyectaron inversiones por más de 1.500 millones de pesos para nuevas aperturas que incluso les permitan competir mejor en los barrios con los autoservicios chinos y los almacenes, frente a los que perdieron participación, aun cuando facturaron acompañando la evolución de toda la actividad de “retail”.

El 83% de los pequeños comercios mantuvo estables las ventas en el primer trimestre del año por cómo afectó la inflación el poder de compra de los salarios, de acuerdo con lo relevado por la consultora NCC. La interpretación más pesimista provino de los denominados autoservicios chinos.

La consultora W destacó que los hipermercados en la Argentina captan cerca del 46% del consumo masivo –alimentos, bebidas, cosmética y limpieza–, en tanto el 54% restante lo absorben los negocios tradicionales.

“Los ‘hard-discounts’ son tiendas con un stock limitado de productos (entre 500 y 1.000), en especial alimentos, de los cuales más de la mitad son de marcas propias –definieron en el Centro de Estudios para la Producción del Ministerio de Industria de la Nación–. La base del negocio consiste en ofrecer artículos de alta calidad a muy bajo precio, en locales de entre 300 y 1.000 metros cuadrados. La clave consiste en trabajar con los productos de gran rotación y en abrir la mayor cantidad posible de puntos de venta. Ambas variables se combinan y permiten obtener ganancias, a través de las economías de escala”. Entre las ventajas para los potenciales clientes están las posibilidades de hacer las compras del “día a día” cerca de sus hogares o de los lugares de trabajo.

Después de que se propagaran las “tiendas de descuento” y los autoservicios chinos por la crisis del 2001/2002, las grandes cadenas paulatinamente decidieron instalarlas.

La Cámara de Autoservicios y Supermercados de Residentes Chinos en la Argentina (Casrech) fue creada en abril del 2004 y nuclea a más de 3.186 asociados en la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires y 1.502 en el resto del país. En noviembre pasado, Jicong Zheng, su secretario general, anunció que destinarían unos 100 millones de dólares a la adquisición de tierras en Catamarca, Córdoba y Mendoza para producir verduras para enlatarlas, como tomates y granos de maíz; trigo para elaborar posteriormente pastas, y fabricar aceites. Reanudarían, asimismo, las compras de fábricas, como ocurrió hace unos años con la exláctea Gandara, para tener cadenas completas, desde las materias primas hasta los productos terminados, e imponer mejor sus marcas. También impulsaron el programa “Porción controlada” mediante acuerdos para comercializar cortes de carne vacuna envasados al vacío o en bandeja.

La Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y Países del Sudeste Asiático (Cedeapsa), que declaró agrupar a 3.000 supermercados, abrirá nuevas tiendas en el formato Chinxpress y lanzará productos con su marca. Acordó con Quickfood, dueño de “Paty”, comercializar hamburguesas y carnes con la marca “Corte dorado”.

Carrefour Argentina (CA) abrió 82 “tiendas de cercanía” en Buenos Aires, en los pasados tres años, e invirtió 85 millones de pesos. Las mismas, los cuatro hipermercados y los 19 supermercados ocuparon a unos 19.000 empleados y facturaron alrededor de 17.500 millones de pesos en el 2011, tendencia que se incrementaría durante el 2012.

CA abriría no menos de 100 Carrefour Express al año, pero continuará abriendo hipermercados con salones de 3.000 a 4.000 metros cuadrados, en forma más selectiva. En mayo del 2010, la cadena de origen francés compró los nueve minimercados Best ubicados en la ciudad de Buenos Aires que pertenecían a la familia Braun, dueña también de La Anónima, a los que decidió transformar para competir en el segmento de los “hard discount”. En este segmento también controlaba la cadena Día%, con más de 420 locales, que pertenecía a nivel internacional al grupo Carrefour, aunque en nuestro país operaba en forma independiente. Antes de buscarle nuevo dueño, en marzo del 2011, proyectaba desarrollar un formato más grande y con un surtido más completo, que incluyera electrodomésticos, textiles y artículos de bazar, bajo el concepto de Día Maxi.

CA complementaría esa expansión con la posible compra de los minimercados Eki, que dependería de la etapa de “due dilligence” (investigación de una compañía previa a la firma de un contrato) y debe ser aprobada por el juzgado que atiende el concurso preventivo cuando la deuda supera los 280 millones de pesos. De destrabarse el conflicto, se haría cargo de aproximadamente 110 locales y los 2.300 empleados (a los que se les adeudan varios meses de salarios y están afiliados a los sindicatos de Comercio, en su mayoría, y de Camioneros). Aparte de asumir la deuda, la propuesta de CA está sujeta a que el traspaso se efectúe con un “alto porcentaje” de los contratos de alquileres; las aprobaciones del Ministerio de la Producción bonaerense y los municipios donde están los Eki, y que no aparezcan pasivos ocultos, para lo cual requiere un certificado de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip). Es muy probable que CA reconvierta los actuales minimercados –muchos cerrados o sin mercaderías– en Carrefour Express y Carrefour Market.

Alfredo Coto recibió de Joaquín, su padre, las primeras enseñanzas acerca de la comercialización de carnes en 1970. Luego, acompañado por su esposa, fundó Coto, la primera empresa argentina que impulsó la venta directa productor-consumidor. Instaló su primer supermercado en la bonaerense Mar de Ajó, en 1987, y bastante después, no obstante la crisis económica del período 2001/2002, continuó invirtiendo en centros comerciales, súper e hipermercados y minimercados. Últimamente, su mayor desafío es crecer en el interior, como lo demuestra, entre otros emprendimientos, el supermercado previsto para la ciudad de Neuquén. Cerró el 2011 con ventas por 11.700 millones de pesos.

Cencosud, de capitales chilenos, cuenta en la Argentina con 11 centros comerciales, 18 hipermercados Jumbo y 39 Easy, además de ser propietario de Vea, que surgió hace más de cuatro décadas en la ciudad de Mendoza y desde allí se expandió a todo el país hasta ahora con más de 150 locales, para las cuales implementó una organización ligera (con sus propias plantas de carnes y fiambres) y tres centros distribuidores del 80% de las mercaderías. Este año invertiría alrededor de 400 millones de pesos e inauguraría 70 Vea más, alquilados, sobre todo en el Gran Buenos Aires y el interior, de 250 metros cuadrados cada uno, en promedio.

Cencosud concretó 15 aperturas el año último, que le exigieron un desembolso superior a los 500 millones de pesos y en este 2012 lo mantendría para crecer con las marcas Jumbo, Vea y un formato más pequeño, similar al que posee en el barrio capitalino de Puerto Madero. No se sabe qué pasará con Disco, con más de un centenar de sucursales que tal vez podrían ser reconvertidas en Jumbo y Vea.

Supermercados La Anónima es líder absoluto en las ventas de productos masivos en la Patagonia, tanto por la cantidad de locales que opera como por sus ventas. Está presente en 68 ciudades con 113 sucursales de La Anónima; seis de supermercados Quijote, y tres sitios de comidas rápidas Super Quick, en los cuales ocupa a más de 10.000 personas. La Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia aseguró que las grandes distancias nunca fueron un obstáculo y que sus circuitos logísticos se apoyan en nueve depósitos regionales, cuyos equipamientos e infraestructuras permiten reducir costos y anticiparse a las necesidades. Esto se complementa con una base de transferencia en Ituzaingó, a unos 30 kilómetros de la Capital Federal. En el último trimestre del 2011, la empresa de la familia Braun sumó cinco supermercados en General Pico (La Pampa), General Roca y Bariloche (Río Negro) y Gobernador Gregores (Santa Cruz), Goya (Corrientes) y, como se sabe, programó uno en la bonaerense Mercedes, con un salón de ventas de 1.000 metros cuadrados. Por otra parte, en mayo del 2010 vendió los nueve locales de su cadena de minimercados Best.

La norteamericana Walmart Argentina (WA), que comenzó sus actividades en el país en 1995, creó 12 años después los Changomas, de los cuales tiene cinco Express de unos 300 metros cuadrados; siete medianos de 1.000 y 25 hipermercados de 3.500. Señaló que sus “minisupermercados” permiten tener costos logísticos más bajos y trasladarlos casi directamente a los precios finales, por lo cual sus ventajas no son sólo de proximidad sino, además, de permitir que los compradores encuentren los mismos precios y las promociones que en sus hipermercados. La expansión de la red comercial de WA es acompañada por el desarrollo de proveedores nacionales –sumó a sus proveedores 44 pequeñas y medianas empresas– para cumplir con el objetivo trazado por la Secretaría de Comercio Interior de que cada cadena exhiba un balance equilibrado entre exportaciones e importaciones. Walmart Internacional compró productos nacionales por unos 150 millones de pesos durante el año pasado.

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