Punto de partida



por: ENRIQUE CAMINO

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Por unanimidad, quienes participaron de la audiencia pública destinada a pronunciarse sobre la creación de un fondo fiduciario que financie obras públicas, vieron como altamente plausible este tipo de espacios.

Defensores y detractores del proyecto presentado por el intendente Jorge Ferreira coincidieron en que en el ámbito de la comuna viedmense se forjó un considerable hito en la historia institucional.

La maratónica sesión no constituyó área restringida para nadie. A tal punto, hasta el Partido Unión Vecinal se fue por las ramas reclamando que el jefe comunal -ausente sin aviso- atienda reclamos de otra índole. En la sala, varios por supuesto, dispusieron prorrogar con loas, el cheque en blanco al intendente.

Sí quedó flotando en el aire por qué no estuvo el jefe comunal. Las explicaciones del caso fueron que tenía algunos "compromisos institucionales" aunque previamente sus asesores en el gabinete evaluaron que su presencia no era necesaria.

Si bien en primera fila estuvieron su espada política, el secretario de Gobierno Darío Berardi, Roberto Ledesma –responsable de la llave de la caja financiera– y José Luis Foulkes de Desarrollo Económico; se privilegió el perfil bajo porque el criterio del oficialismo radical fue tomar al tema como un proyecto que forma parte de un esquema sujeto al debate parlamentario.

Se piensa en engrosar el fondo con 4,5 millones de pesos. Ese monto tendría como inspiración tributaria los bolsillos de frentistas que paguen la tasa de contribución de mejoras, es decir ampliaciones.

Otros 500.000 saldrían de recursos propios. Serán incluídas las multas aplicadas a los proveedores y contratistas por incumplimiento de contrato de obras; y todo bajo la administración de una entidad financiera que implicaría la tercerización de la cartera.

"Nosotros sólo estamos poniendo 500.000 pesos en efectivo para esta cuestión, cuando en realidad en los cuatro años de Ferreira el presupuesto serán 90 millones, por lo tanto no es para tanta bambolla", se insistió desde los despachos del oficialismo.

Igual habrá que registrar un detalle en la agenda oficial. La modalidad que dejó esta discusión mantendrá el suspenso sobre los concejales porque de aquí en adelante tendrán que poner en consideración si este tipo de contratos es viable o no.

La idea del Ejecutivo es no confrontar porque sus bancas están descompensadas ante la mayoría opositora. En consecuencia, en los días que vendrán, Ledesma tendrá el teléfono celular abierto como para que lo convoquen ante la posibilidad de modificar el texto original.

En la audiencia, cierto apoyo crítico al fondo, se aferró o no se publicitaron demasiadas precisiones sobre tasas a aplicar en los pagos, forma de devolución y a qué sectores involucraría.

Los concejales tendrán en sus manos la decisión final. Empero, habrá que esperar que algunos desnuden públicamente su reflexión interna porque –salvo el peronismo con su negatividad a "tercerizar" el manejo de fondos en un banco–no se visualiza todavía una posición acabada en el resto de los bloques opositores.


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