Puntos a tener en cuenta
El presupuesto 2000, elevado ayer para su aprobación a la Legislatura por el ministro Alfredo Pujante, contempla los recursos y las erogaciones como si ya estuviese en vigencia el proyecto de ley de emergencia enviado días atrás por el gobernador Jorge Sobisch.
Estima recursos corrientes superiores a los 975 millones de pesos, récord histórico de la provincia. Con esta sola variable de análisis se puede inferir que el problema fiscal de Neuquén no pasa por la falta de fondos de los que dispone, ya que con casi 1.000 millones de recursos, muchas cosas se pueden hacer en Neuquén.
Otro punto a tener en cuenta son las erogaciones corrientes.
Aquí se contemplan gastos por 940 millones, lo que significa un aumento respecto de los niveles promedio de los cuatro años últimos del orden del 13%.
Dentro de este concepto, se prevé un gasto en masa salarial de 520 millones.
Toda una contradicción, ya que el mismo gobernador días atrás había señalado frente a la Legislatura que los gastos en salarios para el presente año se iban a ubicar en los 560 millones, previendo cancelar, en efectivo, hasta los 520 millones y los 40 millones restantes con bonos.
Estos últimos valores no aparecen consolidados en el presupuesto.
Considerando este gasto corriente, el déficit se ubicaría en los 123 millones, valor que no encuadra con lo solicitado por Nación (83 millones) para que la provincia pueda refinanciar su deuda por el período 2000/2001.
El otro tema conflictivo es la masa salarial. El Ejecutivo prevé dejar en disponibilidad a cerca de 4.000 empleados públicos. A la larga, la mayoría de ellos irá a engrosar las filas de desocupados con que hoy cuenta la provincia.
Una alternativa mucho más equitativa y solidaria, y que permite evitar abusos y persecuciones políticas dentro de los empleados de la administración, es bajar el valor de los sueldos.
Todos los funcionarios el Ejecutivo coinciden en señalar que los haberes de los empleados públicos neuquinos están desfasados respecto de la media del país. Disminuyendo el 5% de los salarios de aquellos empleados que ganan menos de 1.000 pesos al mes; el 10% de los que cobran entre 1000 y 3000; y el 15% de los que ganan por encima de 3000, se obtienen los mismos resultados en el control de gastos sobre la masa salarial que la propuesta de dejar 4.000 empleados en la calle y sin los conflictos sociales que trae aparejada esta última alternativa.
El presupuesto 2000, elevado ayer para su aprobación a la Legislatura por el ministro Alfredo Pujante, contempla los recursos y las erogaciones como si ya estuviese en vigencia el proyecto de ley de emergencia enviado días atrás por el gobernador Jorge Sobisch.
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