¿Qué hacer en el 8N?, el gran dilema de los políticos
Al cacerolazo se sumarían gremiosdisconformes.
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Los principales dirigentes políticos opositores no son indiferentes (tampoco lo son los exponentes del kirchnerismo) a la gran convocatoria cívica a través de redes sociales del 8N para desplegar un abanico de demandas a Cristina Fernández. Pero se cuidarán, y mucho, de aparecer como ejes de la protesta o exhibir banderas partidarias. Son conscientes que la bronca principal es contra el gobierno, aunque se saben también destinatarios del malhumor social por no haber sabido ofrecer una alternativa real al modelo K.
“No debemos contaminar este acto de la ciudadanía”, se sinceró Alfonso Prat Gay, cuya devaluada líder de la Coalición Cívica, “Lilita” Carrió, hizo un dramático llamado a no tener miedo y “resistir” tanto a los “corruptos” de la actual administración como de “la vieja corporación”.
Quien insinuó una postura más clara fue el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, al identificarse con los postulados del cacerolazo. “Nos representa como argentinos y como hombres libres que queremos vivir mejor, con respeto y tolerancia, y poniendo la energía en construir y no agredir”. Sin embargo, ayer estrechos colaboradores suyos dijeron a “Río Negro” que la concurrencia será voluntaria y a título individual. Evitaron, además, responder al desafío formulado por el ministro Julio de Vido (lo había exhortado a no esconderse) y a las bravatas del senador Aníbal Fernández, quien aludió a “una ultraderecha paga que defiende los intereses de Clarín”.
Todavía enojado por las acusaciones de “narcosocialismo” lanzadas por el camporista Andrés Larroque, el diputado Juan Carlos Zabalza, mano derecha de Hermes Binner, dijo que “en la marcha habrá muchos afiliados nuestros, que se expresarán individualmente sin agravios para ayudar a consolidar la democracia, corregir rumbos y clausurar los enfrentamientos”.
Aclaró que se trata de una “autoconvocatoria” de la gente y que el PS “no buscará réditos”. Como otros legisladores, puso el acento en el pronunciamiento que harán hoy diputados del radicalismo, el PRO, el socialismo y el peronismo disidente, para cerrarle el paso a cualquier intento re-reeleccionista. (Ver pág. 3)
Ricardo Gil Lavedra, del radicalismo, se manifestó a favor de los reclamos que se escucharán el jueves, y acotó que en esta ocasión “la política no tiene que ensuciarlos”.
Vinculada ahora al Frente Amplio Progresista, María Eugenia Estenssoro, subrayó el impacto de la primera y exitosa demostración del 13 de septiembre, y se pronunció a favor de la “posibilidad y el deseo (de distintas fuerzas) de trabajar juntos, frente a la arbitrariedad del poder”.
Anoche, se especulaba que también se sumarán adherentes a gremios disconformes con el kirchnerismo, en tanto que voceros del PRO acusaron al Gobierno por tratar de infundir temores, desalentando la deserción de las personas más moderadas.
ARNALDO PAGANETTI
Agencia Buenos Aires
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