Qué pasará con Moyano: el enigma





La presidenta Cristina Fernández admitió ayer que “sería imposible” gobernar un país como la Argentina “sin relaciones y sin reuniones con empresarios y sindicalistas”, pero evitó una mención directa al respaldo que tuvo durante los últimos años de la dirigencia gremial. El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y la mayor parte del Consejo Directivo de esa entidad eran hasta hace unas pocas semanas interlocutores habituales en el despacho presidencial y una presencia cotidiana en cada acto del gobierno. La intransigencia de la Casa Rosada para incluir en las listas de candidatos a los nombres impulsados por Moyano provocó el enojo del camionero y una total ausencia de gremialistas cerca de Cristina Fernández en los últimos tiempos. Ni un sindicalista se acercó en la noche del domingo a festejar el triunfo del oficialismo en la sede electoral del Frente para la Victoria. Los sindicatos “no necesitan ninguna invitación para hablar con esta presidenta”, aclaró la jefa del Estado durante la conferencia de prensa que ofreció en la Casa de Gobierno a horas de haber logrado el respaldo de las urnas para su reelección en las primarias de ayer. (DyN)


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