Querellan a Manganaro por calumnias e injurias

El diputado Radonich se sintió agraviado por sus dichos

NEUQUEN (AN).- El diputado provincial Raúl Radonich (FAEN) le inició una querella por calumnias e injurias al ministro de Seguridad y Trabajo, Luis Manganaro. Solicitó la prisión efectiva del funcionario. La demanda la realizó a instancias de las declaraciones formuladas por Manganaro en diciembre último durante un acto público, en las que calificó de delincuente al legislador y a otros integrantes de sectores opositores al gobierno.

La querella fue presentada el pasado 30 de diciembre ante la justicia correccional. Radonich argumentó que Manganaro en su discurso pronunció «frases injuriantes hacia mi persona, atribuyéndome conductas deshonrosas y delictuales». Y destacó que «fue evidente la voluntad ofensiva a mi persona, porque no se trató de una disidencia con alguna idea que yo sostenga, ni tampoco una crítica por mi actividad política».

Por este motivo, el legislador solicitó al juez que «al momento de dictar sentencia aplique al querellado el máximo de la pena de prisión efectiva prevista para este delito (tres años), junto con la imposición de las costas del proceso».

También pidió que el ex vicegobernador Jorge Sapag, el jefe de la Policía Wálter Cofré y el fiscal de Delitos contra la Administración Pública, Pablo Vignaroli, entre otros, sean citados como testigos en la causa. Esto último, porque estuvieron presentes durante el acto de egreso de los cadetes de policía, realizado el 7 de diciembre en el estadio Ruca Che, y en el que Manganaro leyó el polémico discurso.

En rigor, luego de afirmar que «delincuentes son todos aquellos que se apartan de la ley», el ministro encasilló a Radonich en esta figura por supuestamente haber participado en un corte del puente carretero que une esta ciudad con Cipolletti.

Sin embargo, en el texto de la querella, el diputado sostuvo que durante el corte producido en 1997 por el gremio docente ATEN, concurrió al puente para tratar de impedir que los manifestantes fueran reprimidos. Lo hizo acompañado del ex obispo de la provincia Agustín Radrizzani y otros legisladores. Por este hecho, explicó, «se inició una causa federal en la que resulté sobreseído junto con el obispo» en junio de 2001.

La calumnia consiste en atribuir falsamente la comisión de un delito y por injuria se entiende el descrédito hacia el honor de una persona. El diputado opositor indicó que «Manganaro era consciente de la falsedad de sus dichos».

La querella de Radonich es la segunda que se inicia contra el ministro luego de su polémico discurso. La anterior la presentó el abogado de los gremios estatales Mariano Mansilla. Lo hizo en términos similares a los planteados por el legislador, aunque a diferencia de éste solicitó una «pericia psicológica» para Manganaro «por las confusas y erróneas citas de Gandhi y Einstein» en el discurso.

El ministró tildó de «capanga sindical» a Mansilla y lo acusó de ordenar a «sus subordinados privar ilegítimamente de su libertad a funcionarios del Consejo Provincial de Educación». También lo calificó de «malandra con título profesional, traje y corbata» y que optó por la estrategia «de hacerse rico hablando de los pobres, facturando cuantiosos honorarios al Estado provincial».

Los obreros de Zanon, que mantienen la cerámica bajo producción obrera, también fueron blanco de Manganaro durante el acto de egreso de los cadetes policiales. Les atribuyó falta de transparencia en el manejo de los fondos de la fábrica.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora