Quieren mantener planes de trabajo en Bariloche 

En la comuna lacustre ven un panorama sombrío. La desocupación ronda el 30 por ciento (el 80 por ciento en algunos barrios) y los planes sociales apenas fungen como un pobre paliativo. Buscan esquemas de ayuda más eficaces.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La epidemia de la desocupación, aún instalada en todo el país y en esta ciudad alcanza niveles alarmantes, encuentra hasta ahora como único paliativo la diversificación de los planes de empleo, que a cambio de trabajos comunitarios entregan un salario de estricta supervivencia.

El nuevo gobierno municipal reconoce que esa fórmula no es la ideal para dar una solución de fondo a la problemática, pero las urgencias de la crisis obligan a concentrar los esfuerzos en los parches antes que en la búsqueda de una solución integral.

Aún así, el secretario de Desarrollo Social, del municipio, Roberto Mariani, pintó un panorama sombrío y de entrada aclaró que Bariloche no podrá tener la cantidad de puestos que había durante el gobierno de César Miguel. En el mejor momento del festival de planes, el anterior intendente llegó a tener 1.500 beneficiarios de distintos programas laborales.

La escasez de recursos y los castigos impuestos a Bariloche por el gobierno nacional a causa del incumplimiento en distintos programas Trabajar obligarían a bajar -en el mejor de los casos- a la mitad de esa cifra.

De hecho, actualmente hay sólo 380 personas asistidas por el plan Trabajar y el municipal Manos a la Obra. Apenas una aspirina para conjurar el desempleo reinante, que si en estos días no produjo males mayores es por la corta primavera que representan la alta temporada del turismo y la construcción.

Seguramente con la llegada del otoño Bariloche recuperará sus guarismos de los últimos años que Mariani ubicó «en un promedio del 30 por ciento» de desempleo, con picos del 80 por ciento en ciertos barrios marginales.

La idea del funcionario es obtener «un cupo de 500 ó 600 puestos de planes nacionales como el Trabajar y el Programa de Emergencia Laboral (que no exige contraparte local)», a los que se sumarían un máximo de 200 de otro programa municipal que reemplazará al Manos a la Obra.

Este último plan fue creado por resolución de Miguel y llegó a beneficiar a 600 personas con haberes mensuales de entre 80 y 400 pesos por realizar tareas de lo más diversas con escaso o ningún control.

Ahora la gestión de la Alianza pretende reemplazarlo por otro programa que se crearía por ordenanza bajo el nombre «Bariloche Solidario» y que, siempre según Mariani, tendrá un tope presupuestario de 40 mil pesos mensuales.

El oscuro panorama se aclaró algo esta semana. Gracias a los beneficios de coincidir con el gobierno nacional, el municipio consiguió que por una «decisión política», quedaran suspendidas las sanciones sufridas por el incumplimiento durante la gestión de Miguel con las contrapartidas del plan Trabajar.

Contra los antecedentes de todas las gestiones en la materia, el funcionario aseguró que su objetivo es que los beneficios de los planes de empleo «se distribuyan con equidad» y se comprometió a armar los listados en función de los informes sociales y a evitar el reparto clientelista.

Mariani dijo que todo ese esquema «en definitiva no es lo deseable» y que a mediano plazo «el gobierno nacional debería avanzar con planes que asignen 200 pesos al empresario privado por cada nuevo trabajador que incorporan. La inversión es la misma que ahora, con la diferencia que se consiguen puestos en blanco».

Así se lo hicieron saber tanto Mariani como los sindicalistas locales Ovidio Zúñiga y Walter Cortés (el primero diputado nacional y el segundo legislador provincial) al ministro de Trabajo Alberto Flamarique el último miércoles.

«El ministro se sorprendió cuando le hablamos del Bariloche negro de la pobreza y la desocupación porque tenía la imagen del lugar privilegiado por la naturaleza -señaló Mariani-. Esa idea se revierte con sólo conocer la realidad de los barrios periféricos, que sigue sufriendo la recesión económica y donde siguen instalándose familias de la Línea Sur». 

Feudal apuesta a dar empleo con obras

BARILOCHE (AB).- El intendente Atilio Feudal anunció días atrás que su gobierno no se limitará a administrar la crisis sino que apostará a un «Bariloche grande». Fiel a ese credo, su secretario Mariani dijo que la idea es «hacer obras» y de esa forma darle pelea a los índices de desempleo.

Otra línea de trabajo que expuso entusiasmado es la relacionada con los proyectos de protección ambiental «que están bien vistos y para los que se consigue financiamiento con cierta facilidad».

Se trataría de generar puestos de trabajo por esta vía, con planes de forestación, prevención de incendios y ampliación de la red cloacal.

Mariani reconoció que «la situación del empleo y de las necesidades básicas insatisfechas no se resuelve por esta vía». Por esa razón, indicó que el municipio mantendrá y reforzará la red de comedores comunitarios, los centros de madres cuidadoras (donde trabajan 65 mujeres) y encarará en breve un plan de mejoramiento de viviendas en los barrios más pobres como Vivero y 34 Hectáreas.

Denuncian irregularidades al por mayor

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Al revisar el funcionamiento de los planes de trabajo extendidos por el estado comunal en el gobierno de César Miguel, la actual gestión municipal detectó y denunció múltiples irregularidades.

Entre las presuntas incorrecciones de estas entregas, informaron en el gobierno, «existen no menos de cuarenta personas que cobraban dos planes en forma simultánea o que a su vez tenían otro empleo en blanco o percibían alguna pensión».

Estos últimos datos surgieron de reconstruir y cotejar los listados con información suministrada por la Ansés.

Según el secretario de Acción Social Roberto Mariani «al que tenía un empleo estable y cobraba un plan de trabajo municipal se lo suspendió por un año para recibir el beneficio en cuestión».

Mariani explicó asimismo que «los listados de estos beneficios eran poco confiables y especialmente los referidos al plan Manos a la Obra, que era virtualmente incontrolable».

«Es decir -agregó el funcionario municipal- que un gran porcentaje de gente no cumplía trabajo alguno y pasaba igual a cobrar».

«No podíamos seguir funcionando de esta manera y por eso nos propusimos blanquear y ordenar todo», agregó Mariani.

El funcionario opinó que, además de la dificultad del seguimiento de cada trabajador, el sistema de planes de empleo «no es lo más aconsejable, porque la gente se acostumbra y no busca más trabajo».

En ese análisis el secretario de Acción Social observó también que el plan Trabajar, de fondos nacionales, tiene una regulación muy estricta «y cuando no se cumplen los proyectos, con la contrapartida municipal, se pierden los cupos», y ese problema fue moneda corriente para Bariloche en el último año.

Ahora el municipio consiguió que le levanten los castigos y deberá reconstruir los planes mal ejecutados, aunque en algunos casos será imposible. Mariani citó por ejemplo los casos de un trabajo en tierras del Ejército que finalmente tuvieron otro destino o el camino de acceso a un supuesto barrio mapuche que en realidad no existe.

En favor del trabajador y también del empleador

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La necesidad de encarar políticas de empleo en favor del desocupado pero sin dejar de atender las necesidades del sector patronal fue el punto principal del último encuentro producido entre el ministro de Trabajo Alberto Flamarique, el secretario de Acción Social Roberto Mariani y dirigentes gremiales de la ciudad.

Flamarique remarcó en ese encuentro que de no encarar los programas detrás de ese objetivo «no contaremos con el respaldo del Banco Mundial, la entidad que financia la mayor parte de esos proyectos».

El ministro manifestó también que «debemos corregir varios impedimentos que obstaculizan la cesión de subsidios para el trabajo, como la mala rendición que hay de algunos municipios en cuanto a su utilización».

«También es muy importante acompañar estos programas de capacitación, de modo de permitir una rápida inserción en el mercado laboral» dijo Flamarique.


SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La epidemia de la desocupación, aún instalada en todo el país y en esta ciudad alcanza niveles alarmantes, encuentra hasta ahora como único paliativo la diversificación de los planes de empleo, que a cambio de trabajos comunitarios entregan un salario de estricta supervivencia.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora