Radicales buscan pactos mínimos para sobrevivir

Durante las próximas semanas, las corrientes internas de la UCR, sobre todo la de Sanz, que respaldó la alianza con Macri, y las que querían uno “más amplio”, como Morales o Cobos, intentarán limar asperezas y cerrar el armado de listas en varios distritos clave.



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anz, Morales y Cobos afinan el lápiz en el armado de listas a legisladores en el interior.

POLÍTICA

BUENOS AIRES (ABA).- Las próximas dos semanas serán claves para que el radicalismo busque limar las fuertes discordias internas, fundamentalmente con el armado de la “mesa política” que integrarán tres representantes de la línea acuerdista con el Pro (que expresa el presidente del partido centenario, Ernesto Sanz) y el mismo número por el sector que cayó derrotado en la Convención de Gualeguaychú encabezado por el senador Gerardo Morales y el diputado Julio Cobos.

En esa circunstancia se decidirá en qué medida la conducción de la UCR va a aceptar el armado de listas en algunos distritos del interior del país que lleven la candidatura de otro candidato que el de la coalición UCR-Pro, en concreto la de Sergio Massa como demanda entre otros el senador nacional por Jujuy y aspirante a gobernador de esta provincia, Gerardo Morales.

Sobre este aspecto mantuvieron una ríspida reunión a mediados de semana Sanz junto a Morales, Ángel Rozas y los diputados Cobos y Ricardo Alfonsín.

Al retirarse del Comité Nacional sacaron una declaración de rigor (”el radicalismo está unido para competir con sus propios candidatos”), pero la principal polémica quedó sin resolver.

El artículo 1 del texto suscrito por la Convención ordena “jerarquizar” el armado nacional con el macrismo -más allá del “respeto” de las particularidades-, el interrogante es en qué medida se podrán armar listas a legisladores sin referenciarse en la candidatura presidencial de Mauricio Macri.

Diezmado

El acuerdo del radicalismo con el PRO fue una combinación de un liderazgo expresado por Macri y una fuerza con despliegue territorial como la del radicalismo.

Y hay jurisdicciones en las cuales electoralmente se potencia ese entendimiento como en la Ciudad de Buenos Aires donde el voto radical se viene volcando masivamente hacia el macrismo. Walter Ceballos -secretario de Organización y Formación Política de la UCR- ejemplifica con el caso de su provincia; San Luis. Allí son los Rodríguez Saá contra el resto y el primero va a alinearse con Sergio Massa, por ello los legisladores van a ir en la boleta que encabece el ganador entre Macri y Sanz.

Algo similar, referenció el propio Ceballos, ocurre en Neuquén donde “Pechi” Quiroga respaldó públicamente la postulación presidencial de Mauricio Macri dentro de una alianza que integra también su fuerza local y la UCR, que a la vez lleva su propia lista a legisladores provinciales.

En la provincia de Buenos Aires, las PASO entre eventualmente María Eugenia Vidal (Pro) y Gustavo Posse (de origen radical) para gobernador llevarán como candidatos a diputados nacionales en una boleta combinada.

Pero los postulantes a legisladores provinciales e intendentes bonaerenses le pidieron a Sanz autonomía para encabezar las boletas con el propio Sanz o Macri.

La dificultad surge en territorios como Jujuy, Formosa, Chaco, Tucumán, Mendoza, donde el radicalismo aparece acompañado del justicialismo disidente, es decir el massismo.

En esos territorios los dirigentes radicales aspiran a manejarse con autonomía. Cobos señaló que el acuerdo con el Pro “no está cerrado, pues restan aspectos para su implementación”.

Fuera ya de estas controversias, el lanzamiento de la candidatura presidencial de Margarita Stolbizer fue otra muestra de la dispersión radical. Entre quienes asistieron al acto se vieron a los diputados nacionales Manuel Garrido, Héctor “Cachi” Gutiérrez o Fabián Rogel.


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