Reanudan la exportación de crudo iraquí

Irak reanudó ayer el bombeo de su petróleo hacia el puerto turco de Ceyhan, a un nivel nunca alcanzado desde el año pasado a causa de los múltiples sabotajes de los oleoductos. La detención del bombeo en el sur iraquí, el lunes pasado, tuvo un impacto inmediato en el precio del crudo en el mercado mundial, que alcanzó niveles sin precedentes.



Irak reanudó ayer por completo, aunque a bajos niveles, sus exportaciones petroleras, al reparar un oleoducto saboteado y comenzar el bombeo de crudo desde el norte del país hacia Turquía, informó la Compañía Petrolera del Norte (CPN).

Las autoridades reanudaron la extracción del oro negro por la única otra vía, la del sur -desde los pozos cercanos a la ciudad de Basora hacia las terminales del Golfo Pérsico-, también tras reparar un oleoducto dinamitado por insurgentes. “Hoy, a las 8, se reanudó el bombeo desde nuestros campos de Kirkuk hacia el puerto turco de Ceyhan a un nivel de entre 600.000 y 800.000 barriles por día”, dijo un funcionario de la CPN que prefirió no ser identificado.

El hombre dijo que el crudo se bombeaba a través de un viejo oleoducto que pasa por las refinerías de Beiji al oeste, y de una nuevo oleoducto paralelo que pasa por la ciudad de Al Fatha, 120 kilómetros al oeste de Kirkuk. La Compañía de Petróleo del Sur anunció haber reanudado las exportaciones por la vía meridional, aunque a un nivel de 850.000 barriles por día, muy por debajo de los 1.920.00 barriles diarios que puede cargar la terminal de Basora.

Los analistas estiman que la reanudación de las exportaciones iraquíes podría traer alivio a los precios mundial de crudo, que esta semana superaron sus topes históricos. Los precios del petróleo alcanzaron nuevos récords el viernes antes de este fin de semana, en un mercado sacudido por una combinación inhabitual de riesgos que amenazan la producción mundial, entre los cuales figuran la violencia en Irak y el referéndum en Venezuela. El barril de crudo de referencia “light sweet crude” en Nueva York, para entrega en septiembre, cerró por primera vez por encima de 46 dólares por barril, cotizado a 46,58 dólares, 1,08 dólares más que el récord del jueves. Durante la sesión llegó hasta los 46,65 dólares por barril.

“La violencia en Irak incrementó los temores sobre el riesgo de perturbación de la producción mundial, en un momento en el que la demanda energética progresa al ritmo más rápido desde hace dos décadas”, subrayaron los expertos, destacando las débiles capacidades excedentarias de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

“Los temores sobre la oferta en Irak y en Venezuela continúan, y los problemas de (la petrolera rusa) Yukos no están resueltos”, destacó por su parte Keith Pascall, operador de la casa de corretaje GNI-Man Financial.

Qué pasa con la Argentina

El ex secretario argentino de Energía Daniel Montamat consideró que puede producirse un “enfriamiento de la economía mundial” si el valor del crudo se sostiene en valores elevados. “Si el precio se sostiene en estos valores hay que prever un enfriamiento de la economía mundial, algo que también preocupa a los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)”, dijo el economista.

Tras evaluar que los aumentos son consecuencia de “factores políticos” como “el temor sobre ataques terroristas a estructuras petroleras del Medio Oriente”, sostuvo que “del Golfo Pérsico salen casi el 50 por ciento de los embarques mundiales”.

En tanto, evaluó que Argentina se encuentra en una “situación intermedia porque no es importador y exporta poco…acá se producen por día 750 mil barriles día y está vendiendo alrededor de 300 mil barriles al mercado internacional”. No obstante, advirtió que el país está “desaprovechando los precios excepcionales” cuando debería “promover más inversión en exploración petrolera”.

Sobre las consecuencias que podría generar el referendo en Venezuela (principal exportador del crudo), Montamat consideró que “cualquier cosa que desestabilice ese país será significativa porque hoy está vendiendo al mercado mundial 1.800.000 barriles día, cuando la demanda es de 80 millones de barriles día”.

China, EE. UU. y la India, primeras potencias en 2050

China, Estados Unidos e India serán los países más potentes del mundo en términos de PBI para el 2050, seguidos “a gran distancia” por Japón, Brasil y Rusia, según un estudio de Goldman Sachs.

El informe estudia y compara la evolución hasta el 2050 del llamado G-6, que agrupa a las seis economías más importantes del mundo en la actualidad (Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia e Italia) respecto China, India, Brasil y Rusia, a los que califica como naciones “en desarrollo pero con un alto potencial de crecimiento”.

Las conclusiones muestran que en menos de 40 años, estos países con alta potencialidad de crecimiento generarán un PBI conjunto superior al del G-6, y ello a pesar de que en la actualidad apenas representan el quince por ciento de éste.

En el 2009, el crecimiento anual del gasto será mayor en los países en desarrollo que en las economías del G-6, ya se habrá duplicado en el 2025, para pasar a ser cuatro veces más en el 2050. Según el estudio, los “acusados ritmos de crecimiento en estos países provocarán una reorientación de los flujos internacionales de inversión”, que llevarán a nuevas y “espectaculares” alineaciones de los tipos de cambio.

Así, las repercusiones comerciales a largo plazo de este cambio estructural, dice el informe, serán importantes porque, si se cumplen las previsiones de crecimiento y aumenta el comercio a medida que se incrementa el PBI, la demanda de importaciones de los países en desarrollo crecerá a un ritmo superior al del G-6.

Por tanto, concluye el estudio, “el futuro del comercio mundial pasa inexorablemente por Asia” y el hecho de que ese comercio sea “intra-asiático” o global dependerá de la marcha de las negociaciones multilaterales en el seno de la OMC y la evolución de los acuerdos comerciales regionales entre países asiáticos. (EFE)


Comentarios


Reanudan la exportación de crudo iraquí