Reclaman un cambio



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José Mellado

la semana en jacobacci

josé mellado jmellado@rionegro.com.ar

La sociedad jacobacina dio una clara muestra que necesita un rápido cambio de rumbo que le permita recuperar la paz social, sentirse cada vez más segura y vivir cada día mejor. La marcha que se realizó el viernes y que congregó a más de quinientas personas, no sólo tuvo que ver con un reclamo por más seguridad, sino por una sociedad más justa e inclusiva con un Estado municipal más activo, transparente y con mayor presencia. Es que en pueblos chicos, como los de la Región Sur rionegrina, el municipio es quien tracciona al resto de los vecinos y la comunidad se convierte en la caja de resonancia de lo que transmiten sus gobernantes. En este sentido, Jacobacci parece ser una isla en medio de una gran región donde el resto de los municipios apuntalan el desarrollo de sus comunidades. En estos dos años, la gestión que encabeza el intendente Mario del Carpio (FpV) muestra serias falencias que repercuten fuerte en la sociedad jacobacina que en el 2011 le depositó su confianza. Decisiones desacertadas, violaciones de las leyes vigentes y errores que el propio partido gobernante, la oposición y la sociedad le ha venido marcando siempre esas falencias y desde el gobierno dicen que son atribuidos a factores ajenos. No hay autocrítica, pero sí mucha intolerancia y un exceso de personalismo de algunos integrantes de un gobierno que parece estar cada vez más aislado. Hacia adentro del municipio muchos empleados que denuncian persecuciones ideológicas y malos tratos. Los ocho funcionarios que asumieron a los pocos días de haberlo hecho el intendente, ya no forman parte de su gobierno. Todos renunciaron y no se fueron de la mejor manera. Desde el inicio de la gestión, las diferencias con el bloque oficialista de concejales fueron muy marcadas. También con distintos sectores de su propio partido a quienes trató de “traidores” o les dijo que “sólo estaban para tocar el bombo”. Tampoco es buena la relación con la mayoría de las instituciones locales y regionales, como el Ente de Desarrollo de la Región Sur. A diferencia del resto de los pueblos de la zona, la convivencia con el gobierno provincial dista mucho de ser la de un municipio y una provincia que comparten el mismo signo político y el incondicional apoyo que hasta ahora le venía brindando el senador Miguel Pichetto a Del Carpio, abriéndole puertas ante el gobierno Nacional y que ahora poco a poco parece ir cerrándose. A ello se les suman reveses judiciales y una situación económica financiera e institucional del municipio muy deteriorada. Y en el medio de todo están los casi 10.000 jacobacinos que ven cómo se resiente cada vez más el deporte, la cultura, los servicios, los controles, el trabajo, etc. En forma paralela avanza la inseguridad y las adicciones en jóvenes que no encuentran contención. En los últimos meses la construcción de rejas y ventas de alarmas para viviendas han ido en aumento. A pesar de la importante obra pública que se ejecuta y el aporte de la construcción del sector privado. Jacobacci cuenta hoy con un registro de desocupados que supera los 1.200 inscriptos, según datos oficiales. Su principal fuente económica como lo es la ganadería ovina pasa por una crisis que con el correr de los días parece profundizarse y lo que produce la actividad resulta insuficiente para dinamizar la economía local. Tampoco se vislumbran políticas de fondo que puedan revertir la situación. Por eso el viernes un importante número de vecinos salió a la calle para decir que quiere volver a vivir en un pueblo que siempre se caracterizó por su paz y tranquilidad y que se resiste de naturalizar hechos y situaciones propias de las grandes ciudades. Y que para ello reclaman y necesitan imperiosamente el acompañamiento de sus gobernantes y las herramientas del Estado que ayuden a cambiar la realidad que hoy envuelve al pueblo más grande de la Región Sur rionegrina.


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