Regalo de papá

Patricio Di Palma ganó una prueba memorable del TC en el “Gálvez” y desató el delirio de los hinchas.



El “Loco Luis” seguro que estaba mirando y disfrutando desde arriba. Y la “Tana” emocionada hasta las lágrimas en su casa de Arrecifes. En el centro del podio, los Di Palma no podían ocultar su emoción. Cómo habrá sido que hasta lograron la unión de los hinchas de las diferentes marcas. ¿El motivo? Saludar el sensacional triunfo de Patricio, uno de los encargados de certificar que la leyenda continúa. Cuando Rafael Verna y la hinchada de Ford se preparaban para festejar lo que parecía un triunfo seguro, el motor los traicionó, los dejó con las manos vacías y entonces la victoria en una nueva visita del TC al autódromo porteño “Oscar Alfredo Gálvez” fue para el “Pato” Di Palma. La prueba fue emocionante desde el principio hasta el fin, con cambios de punteros, algunos roces que traerán polémica como el de Juan M. Silva y Marcos Di Palma y factores externos, como una mancha de aceite, que perjudicaron notoriamente a algunos de los protagonistas. Es más, con el resultado definido surgió una variante en el liderazgo del certamen. Dentro de este panorama fue Verna quien se mostró como el candidato más sólido. Es cierto que quedará la duda sobre lo que hubiera pasado si Marcos Di Palma no tocaba a Silva en “Saloto”, cuando se habían cumplido tres vueltas. A esta situación se le agregaron los problemas que tuvo Juan M. Traverso, otro de los favoritos, con la poca potencia que tuvo el segundo motor de su Torino, todo lo que sirvió para abrirle más el camino a Verna. Sin embargo, Verna no la tuvo fácil porque detrás se colaron dos con muchas ganas de victoria, como el “Pato” Di Palma y Norberto Fontana. A pesar de que ambos tuvieron un roce en la zona de “Ascari”, mantuvieron un ritmo constante para mantenerse cerca del líder. Esa situación le permitió a Di Palma convertirse en puntero en la décima vuelta, pero estaba visto que el auto de Verna era más, ya que un giro después el piloto porteño recuperó el primer lugar de la fila india. Una cosa es lo que uno quiere y otra es lo que el destino dispone, y esta vez el destino a Verna le jugó en contra. A una vuelta y media del desenlace, cuando ni Patricio Di Palma ni Omar Martínez podían alcanzarlo, el motor del Ford de Verna se puso en cinco cilindros y todo terminó. Y ahí estuvo el “Pato” Di Palma para aprovechar la oportunidad. Lo poco que quedaba por recorrer sólo sirvió para que propios y extraños saludaran el paso del arrecifeño, quien volvía a subirse al escalón más alto del podio en la catedral del automovilismo argentino, mientras que a su lado el “Gurí” Omar Martínez celebraba su segundo puesto, el abandono de Ernesto Bessone y convertirse en el nuevo líder del certamen. Otro que festejó fue Guillermo Ortelli, quien volvió al podio. Al final, todos felices.


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