Cómo era la vida del físico que no desapareció cuando cursaba en el Balseiro

Dos ex compañeros dan detalles sobre aquella época en la que Antonio Gentile estuvo en Bariloche

18 abr 2018 - 09:11

Antonio Gentile (el físico que dieron como desaparecido en la dictadura pero en realidad vive en Nueva York) compartió sus estudios superiores con una camada de alumnos brillantes; muchos de ellos se transformaron en destacados científicos que, aun con más de 80 años, siguen en actividad. Otros están jubilados, pero disfrutan del reconocimiento del mundo académico. El esquema del Instituto de Física (así se llamó originalmente el Balseiro) es más o menos parecido al actual: ingresan los estudiantes de Física (o ahora de Ingeniería) que aprueban un examen de ingreso. Viven en el campus y reciben una beca.

Pero en los tiempos de Gentile, el cursado era más apretado: el programa actual de siete semestres, en 1956 tenía seis meses menos, recordó María Elena Porta, integrante de esa generación, hoy jubilada, que hizo un posgrado en Canadá pero regresó para participar de la formación del célebre Laboratorio de Bajas Temperaturas.

Otro integrante de esa promoción, Oscar Vilches, recuerda a Gentile como “un tipo macanudo, un poco cerrado. Tenía sus propias ideas y no le gustaba mucho compartirlas”.

Gentile no está en ninguna lista oficial de víctimas de la última dictadura. Exestudiantes del Balseiro, al no saber nada de él, lo dieron por desaparecido y activaron el protocolo en el área de Derechos Humanos de la provincia, pero nunca quedó firme ese dato. Se dijo que una hermana de él sí estaba desaparecida, pero el dato también es erróneo: no hay más que dos mujeres con ese apellido en los registros formales, una de Rosario y otra de Lanús.

Más información: La increíble historia del físico del Balseiro que no desapareció pero del que nada se sabía

Cómo era la vida del físico que no desapareció cuando cursaba en el Balseiro
Entre el actual Balseiro y el centro sólo existía el barrio Melipal.

La vida en los 50 en ese punto de la avenida Bustillo, a 9 kilómetros del centro de Bariloche, era sencilla. Vilches recuerda, en una charla telefónica desde Seattle, donde es investigador de la Universidad de Washington, que para ir a bailar, no quedaba otra que recorrer esa distancia y que en el medio sólo existía el barrio Melipal.

Había entre ellos una cofradía especial. Habían arrancado esa promoción 15 estudiantes y sólo tres no llegaron a graduarse en tiempo. Porta recuerda que tres años de estudios era un programa muy apretado que exigía un gran esfuerzo. De todos modos a Gentile no le faltana el sentido del humor y por momentos, “tenía salidas extraordinarias que nos hacían reír mucho a todos”, cuenta la científica.

Ni Porta ni Vilches volvieron a ver a Gentile. “Es de los más extraño”, dijo el científico, 59 años después de la graduación.

DeBariloche

Seguí informado, suscribite GRATIS a nuestro newsletter

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.