El 2018 cerró con 15 aumentos y una baja en los combustibles

La mayoría de las subas se dio en la segunda mitad del año a consecuencia de la devaluación del peso. Pese a que el dólar descendió en las últimas semanas las rebajas son acotadas.

11 ene 2019 - 00:00

La disparada del dólar, la inflación, el incremento en el precio del crudo internacional y en los biocombustibles. Todo se conjugó en el 2018 para que en las estaciones de servicio de la región los surtidores no dejaran de cambiar constantemente y se convirtieran en todo un dolor de cabeza para los automovilistas.

En octubre de 2017 el entonces ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, resolvió liberar el mercado de los combustibles para que sea el libre comercio, con su juego de oferta y demanda, el que termine definiendo el precio de las naftas.

Aranguren confiaba que, en la competencia por el mercado, el resultado final sería un menor precio y antes de que termine el 2017 logró anotar el único punto a su favor, con una rebaja del 0,1%.

Pero la corrida cambiaria no tardó en llegar e hizo del libre mercado toda una pesadilla para el gobierno que buscaba controlar la inflación y en especial para los usuarios que veían cada vez más lejano el recuerdo de llenar el tanque.

La mayoría de los automovilistas dejó de llevar la cuenta de la cantidad de incrementos que hubo cuando se le terminaron los dedos de las manos. Y es que durante el año pasado los combustibles aumentaron 15 veces y sólo una vez se aplicó una reducción de precios.

La segunda rebaja se dio a principios de esta semana, pero poco movió la aguja de los surtidores, pues mientras los aumentos acumulan hasta un 70%, las rebajas no superan el 3%.

Es que las petroleras utilizan una suerte de fórmula para determinar los precios de sus productos en la que son varios los factores en juego. Por un lado se encuentran los impuestos que son actualizados trimestralmente en función de la inflación medida por el Indec.

Por otra parte los biocombustibles que por ley deben mezclarse con las naftas y gasoil tiene su precio regulado también por Nación. Luego se encuentran los dos grande elementos de la ecuación: el precio internacional del crudo y la cotización del dólar.

El año pasado, y en especial en la segunda mitad del año, el dólar se encareció un 100% en relación al peso argentino. Y esa disparada coincidió con un aumento sustancial en el precio del Brent, el crudo de referencia para el mercado interno.

Las petroleras aplicaron entonces pequeñas pero constantes subas para alcanzar la “paridad de importación”, el valor que marca hasta donde les conviene procesar su propio petróleo o directamente importarlo.

Las gráficas de las compañías muestran que desde abril a diciembre vendieron sus combustibles a precios que, en sus cuentas, eran menores a lo deseado, aunque los surtidores reflejaron que en el año los precios subieron entre un 55 y un 70% según el producto y la empresa.

El cambio provino del leve descenso que tuvo el dólar y la fuerte caída del precio internacional del crudo, pero a la hora de llevar esos números a los surtidores las actualizaciones del precio de los biocombustibles e impuestos terminaron licuando las rebajas. En la práctica el recorte de la semana pasada terminó siendo más que nada un gesto político de parte de las petroleras .

“Mi visión es que las petroleras siempre quieren ganar, pero desde hace un par de años sabemos al menos que los precios no son acordados en un escritorio como antes”, sostuvo el vicepresidente de la Cámara de Expendedores de Río Negro y Neuquén, Carlos Pinto .

Y agregó que “desde la Confederación de Entidad del Comercio de Hidrocarburos (Cecha) vamos a participar este año por primera vez en la historia en la mesa del gobierno con las petroleras, por lo que vamos a poder saber un poco más sobre las discusiones sobre los precios”.

“En el corto plazo vemos un escenario de estabilidad, por lo que no esperamos que haya aumentos pero tampoco rebajas”.
Carlos Pinto es el vicepresidente de la Cámara de Expendedores.
En números
11
fueron los aumentos en el precio de los combustibles que se dieron en la segunda mitad del año pasado.
2
subas en el mismo día fue el triste récord que alcanzó Shell en septiembre.
3
fueron las veces que los precios se contrajeron. Una en 2017, otra en diciembre pasado y la tercera a principios de esta semana.
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