El desalojo policial dejó un herido grave y potenció la protesta

Carlos Fuentealba recibió un disparo en la cabeza. Hay una vigilia de docentes frente a Casa de Gobierno.

05 abr 2007 - 00:00

NEUQUEN (AN).- La policía neuquina evitó que el gremio docente cortara el tránsito a los centros turísticos de la región, pero en la represión un efectivo disparó una granada de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza de un profesor de enseñanza media y lo dejó al borde de la muerte.

El ataque puso en jaque al gobierno provincial, pues alentó tres puntos simultáneos de protesta que mantienen bloqueado el tránsito entre la capital neuquina y las principales ciudades rionegrinas.

Es que desde ayer por la tarde están cortados los dos puentes entre Neuquén y Cipolletti, el puente entre Centenario y Cinco Saltos y cientos de docentes acampan frente a la Casa de Gobierno, en una suerte de vigilia por Carlos Fuentealba, el docente neuquino de 41años que está internado en "con una grave lesión cerebral con pérdida de tejido" en el hospital Castro Rendón.

Fuentealba fue prácticamente fusilado por un policía que le disparó a través de la luneta de un Fiat 147. El docente estaba sentado en la parte trasera del rodado que conducía Gonzalo Arroyo, un compañero.

El hecho marcó un quiebre en el gremio ATEN, que se tradujo en la división de la protesta donde las seccionales del interior marcharon a los puentes y la de capital permaneció en el centro de Neuquén. Todo esto, a pesar de la arenga que el secretario general Marcelo Guagliardo hizo en Senillosa "vamos todos a la Casa de Gobierno", dijo.

El comisario general Moisés Soto, subjefe de la Policía, asumió la responsabilidad de la represión sobre la ruta nacional 22 entre Arroyito y Senillosa mientras que el subsecretario de Seguridad -el profesor de Historia, Raúl Pascuarelli- dijo que el gobernador Jorge Sobisch estuvo al tanto de "la decisión que había tomado la Jefatura de Policía" y la destacó como "obra de buen gobierno".

"No hay que pensar sólo y desgraciadamente en la actitud que tuvo que llevar adelante policía, sino en el derecho de los ciudadanos que quieren circular".

Pascuarelli y Soto fueron los únicos hombres del gobierno que dieron la cara y ensayaron explicaciones en una jornada en la que brillaron por su ausencia la palabra del gobernador Jorge Sobisch, el jefe de Gabinete, Jorge Lara, y la ministra de Seguridad, Susana Arévalo.

Los docentes -que reclaman mejoras salariales y llevan 30 días de paro- fueron a la zona de Arroyito con el objetivo de impedir el tránsito de turistas a la zona sur y al centro de la provincia, con un gran piquete sobre las rutas 237 y 22. Nunca llegaron a ese punto neurálgico: la policía se los impidió.

El operativo para evitar el corte -algo que los maestros no esperaban- comenzó en la madrugada de ayer, con puestos policiales de control en Plottier, Senillosa y Arroyito. A las 8, cuando los manifestantes llegaron al lugar se encontraron con un ejército azul, a las órdenes de Soto.

En cuestión de minutos los gases y las balas de goma, de un lado, y los piedrazos, del otro, convirtieron el tramo de la ruta en un campo de batalla. Pero todo se calmó tras una improvisada reunión en la estación de servicios ubicada en la entrada a Arroyito. Allí la dirigencia de ATEN decidió replegarse hacia Senillosa.

Todo ocurría frente a la mirada de viajeros que se dirigían a los centros turísticos.

Los momentos más duros llegaron después de las 10. La Policía desplegó su operativo, con Pascuarelli a la cabeza.

En ciclos que se repetían cada cinco minutos, los móviles trasladaban grupos de 20 efectivos, ganando de diez a 15 metros en cada avance. Así, obligaron a los manifestantes a apurar el paso. Todo estaba calmo, hasta que las camionetas que llevaban a los grupos de policías comenzaron a avanzar por los costados de la columna de docentes, rodeándolos para impedir que llegaran al puente ubicado al oeste de Senillosa.

Fue en uno de esos avances que el Fiat 147 en el que se trasladaban Gonzalo Arroyo, Santiago Gallo y Carlos Fuentealba, quedó en medio de los furgones que movilizaban a los efectivos de la policía. Con un disparo directo, un policía hirió a Fuentealba, quien miraba de frente a los efectivos.

El caso fue denunciado por el gremio y está investigando la Fiscalía de Graves Atentados Contra las Personas, a cargo de Sandra González Taboada. Pascuarelli dijo que todos los policías que participaron están sumariados (ver aparte). Fuentealba padece fractura de cráneo con hundimiento, tiene daños cerebrales graves y desde anoche es atendido en terapia intensiva.

Cuando fue sacado del auto y trasladado en ambulancia al hospital de Senillosa, los manifestantes descargaron insultos a la policía, pero partieron finalmente a la seccional de ATEN en Senillosa para redefinir los pasos a seguir.

Pascuarelli afirmó que ayer, en Arroyito, la represión fue la única salida posible a los hechos de ayer "porque la policía estuvo más de tres horas dialogando con esta gente, que se negó totalmente a abandonar la ruta y las colas de vehículos que viajaban a Bariloche y la zona sur de Neuquén, eran de 7 kilómetros".

Los piquetes estaban definidos por los docentes desde la tarde del lunes. En un intento por dispersar un eventual desalojo, habían decidido no hacer anuncios oficiales, aunque todo había sido definido en las distintas seccionales el día anterior.

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