Esperado inicio de clases en Anecón Grande

A 1.500 metros sobre el nivel del mar se inauguró el ciclo en las escuelas que funcionan en el período de septiembre a mayo. Chicos, docentes y familias, felices por el reencuentro.

23 ago 2013 - 00:00

JACOBACCI (AJ).- Una escuela feliz, solidaria, inclusiva, donde se respete a quien piensa distinto y las raíces de quienes asisten a ella fue el deseo compartido entre alumnos, padres, docentes y directivos de Educación en la apertura del ciclo lectivo de las escuelas que funcionan en el período septiembre-mayo. El acto central se realizó el martes en la Escuela Primaria 197 del gélido Anecón Grande, paraje ubicado a unos 30 kilómetros al suroeste de Clemente Onelli y a más de 1500 metros sobre el nivel del mar que durante la mayor parte del año permanece nevado. A esta escuela asisten ocho niños de familias de pequeños campesinos mapuches que viven dispersos en una amplia zona. Desde muy temprano y a pesar del intenso frío y la nieve que cubre gran parte del cerro Anecón, acompañados por sus familiares, los niños fueron llegando a pie, a caballo o en vehículos. En la escuela los esperaban muy ansiosos la directora Nancy Melendes y la docente Daniela Uribe, junto al resto de los trabajadores de la escuela. También estaban presente el agente sanitario del lugar, Casimiro Prafil, la coordinadora de Educación Zona Sur 1, Alejandra Decechis, el secretario Pedagógico de Educación Hugo Arroyo y el director de Escuelas Hogares y Residencias, Claudio Simari. Después de casi tres meses de vacaciones, docentes y alumnos volvieron a verse las caras. El reencuentro fue muy emotivo. Sobraron los abrazos, besos, lágrimas y anécdotas de lo vivido durante el receso invernal. “Es asombro ver cómo, a pesar de la adversidad, con quince centímetros de nieve, los chicos llegaron contentos, felices y con muchas ganas de empezar las clases. Es tan distinta la vida en estos lugares, la frescura y la inocencia de los niños y la colaboración de sus padres para ayudar en lo que sea a la escuela es algo que no se ve en muchos lados y que causa admiración” señalaron los directivos de Educación. En estos lugares inhóspitos de la Región Sur, la escuela es el corazón. La razón de existir de estos parajes. La que concentra todas las actividades y que entristece al lugar cuando cierra sus puertas en vacaciones. Además de lo protocolar, la fiesta tuvo un momento de reflexión donde se realizó un trabajo de “dinámica de grupo” con la participación de padres, alumnos, docentes y funcionarios. La premisa fue “qué escuela queremos”. Y las respuestas fueron coincidentes: solidaria, inclusiva, feliz, que respete a quien piensa diferente y que preserve las raíces de quienes asisten a ella. También se compartió un rico almuerzo. A media tarde, cuando el frío comenzaba a intensificarse, los visitantes iniciaron el regreso. Los chicos, felices por el reencuentro y cansados de jugar con sus amigos en la nieve, retornaron junto a sus familiares a sus casas, ansioso por volver a clases después de unas largas vacaciones.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.