La Japonesa, una ruta vital pero abandonada

Es la vía que en un tramo de 42 kilómetros une la ruta 22, desde Chelforó, con Gobernador Duval en La Pampa. Su estado es calamitoso desde los últimos 20 años y hoy, muy pocos eligen transitarla. Las tareas de reparación están a cargo de Vialidad Nacional, pero no se hacen. Se estima que su reconstrucción requerirá

14 nov 2005 - 00:00

por: PABLO ACCINELLI

regina@rionegro.com.ar

La historia de crecimiento y desarrollo del Alto Valle estuvo durante mucho tiempo vinculado a la ruta nacional 152, actualmente 232, más conocida como la ruta a La Japonesa. A través de ella ingresaban al Alto Valle y a la zona cordillerana, turistas, empresas de transporte de sustancias alimenticias y pasajeros.

Es un tramo de 42 kilómetros que vincula la 22 desde Chelforó con Gobernador Duval en La Pampa, y desde allí hacia el centro y norte del país.

Esta era la vía obligada de empresas de transporte de pasajeros de larga distancia, camiones y vehículos transitaban para acortar kilómetros desde las provincias norteñas con el Alto Valle y los puntos turísticos cordilleranos.

Pero la realidad actual de esta ruta es totalmente distinta. Solo unos pocos vehículos la transitan debido al calamitoso estado en el que se encuentra; es la contracara al tramo entre Duval y Puelches en el lado pampeano, donde la ruta fue provincializada y tiene un mantenimiento constante.

Sin embargo en el lado rionegrino, la traza sigue perteneciendo a la órbita de Vialidad Nacional, que solo durante algunos días al año, realiza algunas tareas de mantenimiento menores, que no brindan ningún tipo de solución, y menos aún le dan nueva vida a este vital camino. Según las estimaciones, la reconstrucción de esta ruta demandará como mínimo una inversión de 25 millones de pesos, los cuales deberían ser aportados por el gobierno nacional.

El estado que presenta actualmente obliga a que muchos de los camiones que circulan hacia el norte del país, e incluso que se dirigen a Brasil, tengan que recorrer mayor cantidad de kilómetros, tanto sea a través de la ruta 22 hacia Río Colorado, o a través de la ruta a Casa de Piedra. Esto implica que el recorrido hacia sus puntos de destino se incremente entre 120 y 140 kilómetros más.

Y en cuanto al paso de turistas, solo la transitan aquellos que procediendo desde el norte del país, equivocan e desvío que los lleva hacia la ruta del desierto para desembocar en Casa de Piedra. Una cosa es segura: quien por equivocación la debe transitar, nunca más lo vuelve a hacer.

Incluso el deterioro hizo que muchas de las empresas de transporte de pasajero levantaran sus recorridos por el lugar. Esto implica por ejemplo que desde Villa Regina se deba viajar hasta general Roca para tomar un colectivo que tenga como destino Córdoba o Rosario.

La cantidad de baches, algunos transformados en cráteres, y la inexistencia en algunos tramos de la cinta asfáltica, hace que sea mucho mejor (y más prudente) circular por las banquinas de ripio que por sobre el pavimento.

La ruta cuenta con carteles señalizadores verticales, pero ninguno informa realmente sobre su condición.

La situación de esta ruta no es algo nuevo. Lleva más de 20 años en estado calamitoso. Tampoco es nuevo el reclamo de distintos sectores para que se ejecuten las tareas necesarias que la vuelvan a poner en condiciones.

En esto último coinciden tanto los pobladores de Chelforó, que es una de las localidades afectadas en forma directa por la intransitabilidad, los reginenses, que la ven como una ruta vital para el desarrollo económico del Alto Valle Este, y los pobladores de Gobernador Duval, que la deben transitar para llegar hasta Villa Regina, donde realizan sus compras, obtienen atención médica, y realizan trámites bancarios.

Sin lugar a dudas los más afectados por el deteriorado estado de la ruta a La Japonesa, son quienes actualmente viven en Chelforó, una localidad que en gran medida dependía de su vinculación con tránsito pasante.

Lo cierto es que pese a los más de 20 años que se vienen reclamando para que se repare, solo se tiene una respuesta parcial de Vialidad.

El organismo entre noviembre y diciembre de cada año ejecuta algunas tareas de bacheo, pero durante el resto del año no se realiza ningún tipo de mantenimiento, e incluso más máquinas permanecen paradas en Chelforó, al cuidado de los vecinos que esperan finalmente la reconstrucción para volver a dar a este pueblo nueva vida.

Notas asociadas: Viarse gestiona la transferencia de la vía Chelforó espera una nueva chance para revivir  

Notas asociadas: Viarse gestiona la transferencia de la vía Chelforó espera una nueva chance para revivir  

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.