La medicina intercultural, una parte de la enseñanza de la enfermería

Una cátedra de la carrera que se dicta en la Universidad Nacional del Comahue convocó a un equipo de salud mapuche para que den a conocer su cosmovisión.

12 oct 2018 - 23:30

Quien ejerza la enfermería será la persona encargada de explicar eso que acaba de decir el médico que, tal vez por nervios, no se entendió. Quien va a ayudar a ese paciente internado que no tiene a nadie que lo cuide. Quien, en confianza, le va a explicar a una mamá como dar la teta. Quien está ahí, a todas horas, como la cara visible del sistema de Salud.

Por esto es fundamental que en su formación conozcan a la sociedad que les rodea, para que cada paciente pueda recibir atención desde la comprensión de su realidad. Y con ese objetivo fue que la cátedra de Aspectos Antropológicos de la carrera de Enfermería de la Universidad del Comahue convocó al equipo de salud mapuche Bawehtuwvn Zugu para que hablara con los estudiantes.

“En general no tienen idea de que hay más de 70 comunidades mapuches en Neuquén”, comentó la docente Carla Fraquelli. Pero las novedades para quienes están cursando el primer año de enfermería no terminan ahí, ya que a través de las palabras del equipo rompieron estereotipos contra los pueblos originarios e incorporaron otras maneras de entender la salud y la enfermedad.

La cosmovisión mapuche les enseña a los futuros enfermeros a ver al cuerpo humano como un ser integral, conformado por lo físico y lo espiritual, explicaron los integrantes de Bawehtuwvn Zugu, a la vez que aclararon que si bien sus saberes no forman parte del programa oficial “porque persiste una negación del mismo”, agradecen la oportunidad de participar.

“Hay un desconocimiento muy profundo, se confunde con el oscurantismo o la brujería”, lamentó una de las integrantes del equipo en referencia al sistema de salud mapuche, y resaltó una palabra: sistema. Es que tanto los saberes como los sujetos que los aplican tienen su propia organización. La autoridad máxima es denominada maci (vocablo que suele pronunciarse como “machi”) y pueden ser hombre o mujer. Actualmente no hay en ejercicio en Argentina por la persecución que sufrieron los pueblos originarios, pero cada tres meses un maci atiende en Neuquén. Dentro de la estructura hay otros efectores de salud, como los obstetras o los expertos en hierbas, quienes también tienen sus propias denominaciones.

En este sistema la enfermedad se considera producto de la transgresión del orden territorial, de no respetar las normas de conducta con otras vidas que conforman el ambiente. “No podemos llegar a destruir sin esperar consecuencias negativas para nuestro cuerpo”, razonó una de las mujeres.

Según el equipo, el sistema de salud mapuche tiene la capacidad de tratar todas las enfermedades, las que, a grandes rasgos, se pueden calificar como parte de las existentes y otras que fueron consecuencia de la imposición de una nueva forma de vida o cultura. Ante esta situación, la medicina mapuche tuvo que adaptarse y desarrollar curas para nuevas enfermedades.

Esto también trajo a nuevos “pacientes”, quienes buscan caminos alternativos. Y como sucede con los enfermeros que atienden a integrantes de las comunidades mapuches, también al revés es necesario que haya comprensión.

“Lo que vemos es que las personas vienen luego de estar mucho tiempo con otras medicinas. Vienen también con confusiones, interpretan que la medicina mapuche es milagrosa y no lo es, como con cualquier otro sistema hay que respetar un tratamiento y hacer lo que dice el médico para poder sanar”, contaron los integrantes del equipo.

Y en la búsqueda de salud no es casual que se crucen los caminos, ya que a la idea mapuche de que “estar bien es estar bien en lo corporal y espiritual, con el entorno familiar y natural” bien se la puede relacionar con el concepto de la Organización Mundial de la Salud, que ve a la salud como el bienestar físico, psicológico y social, y no sólo como la ausencia de enfermedades.

“Son los enfermeros, en su cercanía con el paciente, los que continuamente le van incorporando cultura al mismo concepto de salud”.
Carla Fraquelli, docente de la cátedra de Aspectos Antropológicos.
El hospital que quiere intercambiar saberes

En la provincia existe una experiencia de intercambios entre los sistemas de salud tradicional y mapuche. Se trata de la que se aplica en la posta sanitaria de Carrilil, un paraje cercano a Aluminé. Allí atiende varias veces al año el maci Víctor Cañuyan, quien viaja desde Chile para ver a sus pacientes de la zona.

Pero el proyecto mayor es la apertura del centro de salud intercultural que se está construyendo desde el 2008 en Ruca Choroi. El médico Fabián Gancedo explicó que desde hace cuatro años corren rumores de su pronta inauguración pero que en realidad la obra aun continúa y no tienen fecha cierta para su apertura. Las características y formas de funcionamiento de dicho espacio, conocido popularmente como el hospital mapuche, está siendo definido por integrantes de dos comunidades de esta región junto a Gancedo y otros profesionales, quienes conforman un equipo de salud intercultural.

El dato
500
estudiantes por año se inscriben, aproximadamente, en la carrera de Enfermería. Es la que más egresados tiene.
Retomar las prácticas del pueblo mapuche

El equipo de Salud Mapuche se conformó con la intención de retomar el ejercicio de esta práctica, tanto dentro de las comunidades o con pacientes que no pertenezcan a las mismas. Los integrantes son jóvenes y adultos del Lof Puel Pvjv y Lof Newen Mapu, junto a un maci que atiende cada tres meses.

Entre los miembros del equipo se encuentra también un médico, lo que refuerza la idea de que ambos sistemas se complementan y los pacientes pueden elegir el que consideren mejor según el momento o enfermedad.

“No es cuestión de negar otros conocimientos como hicieron con nosotros”, explicaron. Además, resaltaron que si se entiende que el sistema de Salud Mapuche es completo no sería extraño unirlo con el tradicional, como ya se hace en otros países con la medicina originaria, por ejemplo en Chile.

El trabajo del equipo es autónomo y autofinanciado. La atención se realiza en la ciudad y dentro de las actividades también se repiten los acercamientos a los estudiantes de prácticas vinculadas a la salud, ya que han brindado talleres sobre la temática en distintas carreras.

Sobre la atención, quienes quieran acudir al equipo deberán contactarse con alguien de la comunidad o pueden escribir a la Confederación Mapuche de Neuquén (@XAWVNKO). Como en cualquier sistema, hay una complejidad de aspectos a tener en cuenta, pero en general, el diagnóstico del maci comienza con ciertos elementos como una muestra de orina en el caso de las personas adultas, el pulso en los niños, la saliva y algo particular, como la ropa. Después se definirá el tratamiento que se realizará con el seguimiento del equipo.

Neuquén

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