Las tomas en Neuquén reflejan el déficit habitacional

El asentamiento de El Progreso se afianza y las soluciones no aparecen.

05 feb 2006 - 00:00

NEUQUEN (AN) - Apenas cumplió 21 años, Jhonatan pensó que era un buen momento para dejar la casita de sus viejos y comenzar a soñar con la posibilidad de tener un techo propio para él, su mujer, y su pequeño hijo. Las incomodidades de la convivencia con sus padres en una modesta vivienda del barrio El Progreso lo llevaron a las puertas del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU), en donde detalló su situación y se inscribió en uno de los planes habitacionales que por entonces ejecutaba el organismo.

Cuatro años después, en su rostro sudado a causa del calor de enero se dibujan las muecas del desengaño. "Hace años que estoy inscripto en el IPVU y todavía no me han dado ninguna respuesta", se lamenta Jhonatan, mientras su mujer y su hijo lo miran desde la sombra de la carpa que instalaron hace unos días atrás en el predio municipal ubicado al norte del barrio El Progreso. Como él, son varios los jóvenes que vinieron hasta aquí buscando en un terreno la garantía de su propio porvenir.

La nueva toma de tierras ocurrida hace ya casi diez días en El Progreso, y las intentonas en Valentina Sur y San Lorenzo, la primera desactivada mediante un acuerdo de ocupantes y funcionarios municipales, es sólo el coletazo superficial de un problema mayor que afecta a una parte importante de los neuquinos, y que cuenta con el reconocimiento explícito por parte de los gobiernos provincial y municipal: el grave déficit habitacional, que actualmente tiene a 26.000 familias esperando por una vivienda.

Si se piensa en que cada una de esas personas en lista de espera representa a una familia tipo de cuatro integrantes, más del 25% de la población de la provincia se encuentra en una situación habitacional deficitaria, y los mecanismos institucionales que buscan dar respuesta a la demanda corren aún muy lejos detrás de las crecientes necesidades de la población.

Según el censo 2001, más del 16% de los habitantes de la provincia (más de 450.000 personas) viven en condiciones habitacionales precarias, ya sea en casas con piso de tierra o arenado, sin provisión de agua potable, como en ranchos, casillas, o locales no habilitados para construcción.

Otra lectura indica que son casi cuatro personas las que viven por hogar, dato aplicable tanto a viviendas en estado óptimo como a ranchos y casillas.

Claudia tiene 17 años, y e otra de las ocupantes de El Progreso. Llegó con su marido y una panza a cuestas, dentro de poco traerá al mundo otro bebé. Vino porque "no da" para vivir en una casa de dos habitaciones con sus tres hermanas. Su caso es el mismo que pueden relatar varios vecinos de la ciudad.

La Defensoría del Pueblo de esta capital advierte desde hace dos años sobre la problemática de vivienda y loteos sociales que aqueja mayoritariamente a los sectores de menores ingresos. Entre 2003 y 2004, las consultas por este tema representaron el 23% del total de inquietudes recibidas. En el último período ascendieron al 33%.

La raíz del problema, señala el informe de la Defensoría, puede encontrarse en la "casi nula" construcción de viviendas.

Días atrás, los convencionales constituyentes de Unión de los Neuquinos (UNE) dieron a conocer datos provenientes de la Dirección de Estadística de la provincia que señalan una fuerte caída en la cantidad de viviendas y superficie construida por parte del IPVU.

Mientras en 1998 se construyeron 1.500 viviendas, durante el 2002 se crearon menos de 400 módulos habitacionales. En cuanto a superficie, el número cayó desde los 80.000 metros cuadrados en 1998, hasta apenas 16.000 durante el 2002. El fenómeno no es excluyente de Neuquén y puede encontrarse en otras provincias del país.

Otra de las observaciones realizadas por la Defensoría es el aumento desmesurado del precio de los alquileres. Desde esta óptica, es fácil comprender lo que comentó con resignación una joven de la toma de El Progreso: "alquilar es como tirar la plata a un pozo".

Además, las familias jóvenes con bajos ingresos también se ven imposibilitadas de acceder a un plan de viviendas.

ADUS, anuncios y promesas incumplidas

NEUQUEN (AN).- En septiembre de 2004, el gobierno provincial anunció la puesta en marcha de la Agencia de Desarrollo Urbano Sustentable (ADUS), que cuenta con el financiamiento del Banco Provincia de Neuquén (BPN). El objetivo fue canalizar las demandas de vivienda que antes realizaba el IPVU, e implementar una política habitacional coordinada con el gobierno nacional y los municipios.

Creada mediante la ley 2.460, a través de ella el Estado neuquino buscó implementar una política basada en la erradicación del concepto de ser proveedor de viviendas para instaurar una nueva concepción basada en el otorgamiento de préstamos.

Por esos días, el gobernador Jorge Sobisch justificaba la creación de esa agencia en las fallas que presentaba el Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI). Para Sobisch, era "el sistema más perverso de la Argentina".

En sus casi dos años de funcionamiento, ADUS prometió numerosas obras de mejoramiento y construcción de viviendas, tanto en la capital como en el resto de la provincia. En agosto del año pasado el titular del organismo, José Oser, anunció la realización de 1.236 soluciones habitacionales sólo para Neuquén capital. Días después, el coordinador del área, Daniel Jadra, aseguró al servicio oficial de noticias del gobierno que la ADUS entregaría 5.000 créditos antes de fin de año para mejoramientos habitacionales en toda la provincia.

Sin embargo, la agencia también fue víctima de la parálisis burocrática. En El Progreso todavía están esperando la liberación de los fondos para comenzar con 61 mejoramientos trabados desde septiembre de 2005.

Según comentó a este diario Martín, uno de los ocupantes de la nueva toma, la explicación que se les dio fue que la empresa adjudicataria de las obras no empezaría hasta que la agencia conducida por Oser cumpliera con su compromiso de aportar el 20% del monto.

Fue el propio Sobisch quien reconoció las irregularidades que ocurrían puertas adentro de la agencia: "Algún interés o algún pícaro, o algunos irresponsables que no cumplen con su función están haciendo caer en el descrédito al ADUS. Me comprometo ante toda la provincia que voy a caer con todo el peso de la ley para separar a los funcionarios que no cumplen con su deber", afirmó el gobernador el 1° de mayo del año pasado en la inauguración del período de sesiones ordinarias de la Legislatura.

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