Murió Guido Di Tella, el canciller de Menem

Sufrió un accidente cerebro vascular en su casa de campo. Había sido declarado inimputable por sus problemas de salud. Fue investigado en la causa de la venta ilegal de armas.

02 ene 2002 - 00:00

BUENOS AIRES (DyN) - El ex canciller Guido Di Tella falleció a los 71 años, víctima de un accidente cerebro vascular, confirmaron sus familiares.

Di Tella murió anteayer en una clínica de la capital federal, luego de haber sufrido un problema de salud mientras se encontraba en su casa de campo en la localidad bonaerense de Navarro.

Fuentes allegadas a la familia dijeron a DyN que intentarán preservar la privacidad de la situación por lo que probablemente no habrá velatorio, y el sepelio recién se efectuaría hoy, a la espera de la llegada de dos de sus hijos que viven en el exterior.

Di Tella fue canciller durante el gobierno menemista, cuando encabezó la reconstitución de las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña tras la guerra por las Malvinas y ocupó distintos cargos desde su militancia justicialista.

Nacido en Buenos Aires en junio de 1931, Di Tella estaba casado y tenía cinco hijos.

Ingeniero Industrial recibido en la Universidad de Buenos Aires, luego hizo un master como economista en el MIT (Massachusetts Institute of Technology, de los Estados Unidos).

En su época de estudiante universitario militó en la "Línea Recta" una agrupación de Ingeniería, de tradición antiperonista.

Pero luego se acercó a la democracia cristiana, y poco después de la caída del gobierno de Juan Domingo Perón en 1955, la represión ejercida contra el peronismo y sus militantes lo llevó a la decepción y a acercarse a ése movimiento político.

Di Tella fue viceministro de Economía en el tercer gobierno de Perón (1973-74), y cuando se produjo el golpe militar de 1976 compartió varios días de prisión con otros dirigentes justicialistas en el barco "33 Orientales". Entre ellos, Carlos Menem.

Por la acción de varios economistas, incluido el ex ministro de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz, Di Tella consiguió salir en libertad y se fue a Inglaterra, donde ejerció la docencia en la Universidad de Oxford.

En su trayectoria en la actividad empresaria privada se desempeñó como presidente de Inverco S.A., vicepresidente de Siam Di Tella, y fue presidente de la Fundación y Director del Instituto de Desarrollo Económico e Industrial del Instituto Torcuato Di Tella.

Di Tella regresó a la Argentina luego de recuperada la democracia, y fue diputado nacional por el PJ de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Antonio Cafiero. Cuando Carlos Menem asumió la presidencia en 1989 fue designado embajador en los Estados Unidos.

Luego fue convocado por el Menem para hacerse cargo del ministerio de Defensa, cargo que ocupó por apenas seis días ya que pasó a ejercer el cargo de Canciller.

Di Tella resultó a la postre quien más tiempo estuvo en ese cargo en la Argentina, desde febrero de 1991 hasta diciembre de 1999.

Con un sentido del humor muy particular, Di Tella encaró gestiones para consolidar la relaciones de la Argentina con los Estados Unidos, tarea que resumió en la frase "relaciones carnales", que quedó grabada a fuego en la memoria colectiva.

Además, fue el gestor de la restauración de las relaciones con Gran Bretaña luego de la guerra por las Islas Malvinas.

Al respecto y pese a las críticas, fue insistente en su tarea de acercamiento a los kelpers, los habitantes de las Malvinas, estrategia a la que denominó como "política de seducción".

Un tercer pilar de la gestión de Di Tella en el Palacio San Martín estuvo relacionada con el fin de las disputas territoriales con Chile, cuyo broche estuvo dado por el acuerdo entre ambos países en torno a los Hielos Continentales.

Pero a los pocos meses de concluido el gobierno menemista, Di Tella debió acudir varias veces a la Justicia en el marco de la investigación por el tráfico de armas que comprendió a varios funcionarios de esa administración.

Empero, fue oficialmente declarado inimputable y excluido de toda la causa luego que su abogado defensor León Carlos Arslanian pudiera demostrar que Di Tella padecía una Leucoencefalopatía Progresiva Multifocal, una afección cerebral de origen viral, degenerativa.

Según se supo, en la tarde de anteayer, Di Tella estaba en su campo bonaerense en compañía de varios familiares cuando tuvo un desvanecimiento que obligó a trasladarlo a una clínica de la capital federal. En el viaje llegó a recuperarse parcialmente, pero su situación se agravó al anochecer. Allegados a la familia consultados por DyN señalaron que muy probablemente no habrá velatorio y que el sepelio tendría lugar hoy, en una ceremonia privada.

En lo que fue uno de los principales logros de su gestión como canciller, Di Tella protagonizó en mayo de 1999 un encuentro con su par británico Robin Cook y con negociadores "kelpers", el primero en su tipo, y del que derivó la reiteración de los vuelos comerciales entre la Argentina y las islas Malvinas.

En julio de 1999, "Río Negro" reveló una polémica resolución de Di Tella: el gasto de 1.700.000 pesos en obras de arte para el nuevo edificio de la Cancillería. A raíz de esa información, que luego fue reproducida por medios nacionales, la Sindicatura General de la Nación realizó una auditoría para determinar si se habían producido irregularidades en la compra.

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