Paso a paso, cómo se llega a conseguir un toro campeón

Calidad genética, una masa muscular ideal, sólidos cuartos traseros, un andar firme, con la docilidad adecuada, son los objetivos que se buscan cumplir con un animal de calidad. El seguimiento es permanente y la alimentación es especial desde terneros.

07 sep 2018 - 23:30

Las cincos exposiciones rurales que se realizan cada año dentro de la provincia de Río Negro reúnen varios cientos de reproductores que muestran excelencia en calidad genética, que más tarde será incorporada a los rodeos en los campos de la Patagonia para ir creciendo en la calidad de la carne.

Entre los corrales se ve mucha gente corriendo de un lado a otro, controlando, embelleciendo los animales que luego entrarán al ring para la competencia. Y ahí empiezan a jugar su rol los cabañeros, quienes seleccionaron minuciosamente el semen o la sangre de cada uno de los toros o vaquillonas que pugnarán por la medalla que les dará prestigio, clientes y jugosas ventas.

Mauricio Pulita, responsable de la cabaña “Don Pedro”, con una década participando de las muestras rurales, obtuvo con sus animales importantes galardones, prepara a sus campeones adaptados al “trabajo” de campo patagónico con escasa oferta forrajera, lo que obliga a los animales a recorrer grandes extensiones para tomar agua o alimentarse.

“El proceso se inicia primero en nuestras cabezas, donde nos imaginamos qué tipo de animal queremos, donde se analiza y evalúan todas las variantes tratando de no dejar nada librado al azar, logrando un animal adecuado con las exigencias del productor para llevarlo a su campo, donde le tiene que rendir al máximo”, señaló el cabañero.

Las distintas cabañas forman animales adaptados al medio ambiente de esta parte del país, con campos muy distintos a los existentes al norte del país.

En la formación de los campeones para el emprendimiento local, “Don Pedro”, selecciona cuidadosamente las propias hembras con una sangre seleccionada para cumplir con una serie de requisitos, para llegar con los objetivos trazados.

El otro 50% para complementar el proceso es importar semen para inseminar o trasplantes de reproductores nacionales de reconocidas cabañas que cuentan con sus “productos” probados dentro del sector.

“Uno tiene en su mente al animal ideal y continuamente lo vamos mejorando con la genética, que nos dé las mejores cualidades de la raza. Buscamos la perfección”, añadió Pulita.

Cuando nacen los terneros comienzan los trabajos de selección con seguimientos puntuales.

Los seleccionados que van cumpliendo con las expectativas, proceso que lleva entre 6 a 7 meses, antes del destete comienzan a recibir una dieta con suplementos proteicos junto al pie de la madre.

Posteriormente el futuro reproductor que comenzó a expresar su potencial genético, cumple hasta el año de vida, con mayores seguimientos, casi personalizado, recibe distintos alimentos energéticos que los ayudan al desarrollo.

Luego, esos pedigree son llevados a un piquete especial con una dieta superior donde se los alimenta tres veces al día, con un balanceado especifico y paralelamente empiezan las tareas de mansedumbre, hasta cumplir los dos años, momento en que llegan a la competencia y venta en algunas de las exposiciones de la provincia. Esos animales culminarán en alguno de los campos de la zona para transformarse en padres.

Con cada toro buscamos que tenga grandes condiciones, con un volumen acorde a estos campos, una masa muscular ideal, con sólidos cuartos traseros, lograr un andar firme, teniendo la docilidad adecuada.

“El proceso se inicia primero en nuestras cabezas, donde nos imaginamos qué tipo de animal queremos. Uno tiene en mente
el animal ideal”.
Mauricio Pulita, de cabaña Don Pedro.
Dos años es el tiempo que lleva preparar un animal para luego mostrarlo en las expo ganaderas.
Luego de los remates ese animal termina siendo un buen padre para mejorar la genética del rodeo.
El factor clima es importante a la hora de la crianza

Los productores ganaderos de la provincia están buscando animales bien moderados en sus masas corporales, adaptados a la dureza de los suelos, debido a que el clima es variable con épocas de pocas lluvias.

Los ovinos tienen que ser moderados para este tipo de campos con un fren 4 a 4,5, donde una vaca reproductiva debería tener entre 450 a 460 kilos, que mantendría un buen estado físico, bien alimentada, lo que le permitiría mantener el ciclo de preñez anualmente.

Un animal de mayor kilaje en años complicados, no se alimentaría adecuadamente, lo que impediría quedar preñada. “La vaca flaca no se preña”

Mientras que los toros tendrían que pesar entre 600 a un máximo de 750 kilos.

Los desempeños reproductivos de los machos pueden llegar a tener un ciclo promedio de 5 años de utilidad.

Mientras que la hembra se mantiene adecuadamente entre los 7 y 8 años.

 Paso a paso, cómo se llega a conseguir un toro campeón
Hasta el más mínimo detalle se cuida. Los animales deben estar impecables para la muestra.
El mejor toro se pagó $ 182.000 en Río Colorado

En la última expo, a la hora de las ventas a pesar que en el ring se encontraban ganaderos animados por el momento del sector, el martillero Daniel “Sapito” Biocca, quien trabajó para las dos firmas consignatarias de Sergio Prieto y Juan Klein, por momento debió utilizar toda su experiencia para animar el remate y lograr que todos los reproductores se vendan dentro del ring y que los cabañeros lograran colmar las expectativas.

De todos modos, algunos reproductores machos y hembras quedaron sin venderse.

En la raza Angus la más esperada y la que predomina en el departamento de Pichi Mahuida, el toro gran campeón PP de la Cabaña “JC” de Juan Carlos Zagarzazu, se vendió en $ 182.000.

El lote gran campeón de tres animales PP, de Mauricio Pulita registró $ 320.000.

El toro campeón de la cabaña “La Cantera” de Juan Manuel Sosa, $ 175.000.

Los toros Puros Controlados se comercializaron en un promedio de $ 82.000.

La gran mayoría de las hembras Angus no lograron venderse por el poco interés de los productores ganaderos.

En la raza Polled Hereford, los precios fueron más bajos que los anteriores, aunque se comercializaron todos.

El macho de Pedigree de la cabaña “La plegaria Del Salitral” se vendió en $ 100.000. El reproductor gran campeón macho puro Registrado de la cabaña “El Carancho” de Daniel Garciarena se cotizó en $ 80.000. El resto de los animales subastados hicieron un promedio de $ 65.000.

La realización de exposiciones frecuentes en todo Río Negro derivó en que este año se cambiara el orden de las fechas de cada una, para que las que estaban últimas esta vez estén adelante y aprovechen las mejores ventas que suelen darse cuando hay más expectativas.

De todos modos, hay lugar para todas, aunque las ventas son variables, los valores conseguidos están dentro de los rangos que estimaban los cabañeros que participan.

 Paso a paso, cómo se llega a conseguir un toro campeón
El mejor en una de las categorías. Es el fruto de dos años de cuidado intenso.
Suelos duros, problema para la dentadura
Los complicados tipos de suelos con pastos cortos en campos al sur del Colorado, se transforman en una dificultad que afrontan los bovinos, que les provocan que pierdan las piezas dentales, lo que termina perjudicándolos a la hora de su alimentación. Las vacas por su edad (pueden cumplir hasta 14 años) biológicamente son nuevas, pero el productor la termina vendiendo como vaca vieja por el problema de los dientes. Algo similar ocurre con el ganado menor en estos campos.
Datos
$ 82.000
es el precio que se pagó en la expo de Río Colorado por los toros Puros Controlados que se comercializaron.
110
reproductores salieron a la venta en la Exposición Rural de Río Colorado, la última que se realizó en el circuito de las muestras.
Río Colorado

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