En la zona bajo riego actual existen unas 4.000 hectáreas que esperan la energía, de la misma forma las 10.000 hectáreas de secano. Estas tierras con gran potencial pueden ser atractivas para inversores”.

Río Colorado proyecta su futuro siempre ligado a la producción

Los recursos como tierra, agua, energía y la capacidad de su gente están. La idea es no perder la identidad de su pueblo ni la paz que lo caracteriza. Entre todos debaten qué se debe hacer.

19 jul 2018 - 00:00

Tierra, agua y energía son las razones más fuertes para el desarrollo de la comunidad de Río Colorado y todas ellas están al alcance de la mano. De esos tres factores se desprende la idea de futuro que tiene en mente su gente. Los estudios avalan esa idea, crecer a la par de la producción, pero no descuidar la paz ni la idiosincracia que los caracteriza.

Estudios realizados, que incluyeron encuestas a los habitantes de la comunidad, permiten establecer el perfil de ciudad que desde hace décadas esperan los habitantes de una sociedad que se va cansando de tantas promesas.

Las conclusiones de las pormenorizadas tesis hacen hincapié en que se pretende mantener la tranquilidad que caracteriza a un pueblo, sin dejar de lado el progreso y el crecimiento como ciudad que está ubicada en el ingreso a la Patagonia. Además, se plantean cuidar el medio ambiente y los recursos naturales que aportan riqueza y atractivos a la zona.

Es por eso que se pretende seguir generando recursos genuinos a partir de la producción primaria como la fruticultura, ganadería, apicultura, pasturas, granos, aromáticas, y actividades secundarias relacionadas directamente con ellos.

Asimismo se menciona al turismo como otro generador de empleo y recursos económicos de la ciudad. En ese sentido, se resalta el turismo de paso que necesita servicios de alojamiento y estadía. En este rubro se ha notado un marcado incremento de los prestadores, a partir de la inversión privada,

La posibilidad de poner en el mediano plazo, estas hectáreas bajo riego, estaría en sintonía con el perfil de ciudad que ha trazado la población de esta ciudad ribereña.

El proyecto de interconexión con energía desde la central Salto Andersen al casco urbano pasando por todas las parcelas y campos, puede significar el puntapié inicial para incrementar sensiblemente todo el área bajo riego en esta zona rionegrina, donde la instalación de equipos automatizados (por aspersión), podrá duplicar toda la superficie actual irrigada.

La tierra, el riego y la energía, podrían ser los motivos para atraer a esta zona a potenciales inversores y no tendría que faltar en la agenda del Ente Regional de Desarrollo del Valle Medio.

Aproximadamente una década atrás, se realizó un sólido trabajo de análisis de las tierras de secano que potencialmente podrían ser explotadas de forma intensiva a partir de la implementación del riego presurizado (el agua se conduce a presión por cañerías).

El mencionado estudio estuvo a cargo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y se realizó a pedido de la Municipalidad de Río Colorado, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Se realizó al sur del Río Colorado, entre el dique Salto Andersen y la Colonia El Gualicho, con una extensión total de más de 120.000 hectáreas.

Es importante resaltar que el área seleccionada aporta relevante información de suelos de zonas áridas posibles de regar, a partir de culminar el denominado proyecto Salto Andersen.

Del total del área analizada, un 22.6% corresponde a los suelos muy aptos, un 37.4% a moderadamente Aptos, un 10.0% a los suelos marginalmente aptos y 10.9% a los no aptos. El resto, 16% son misceláneas (canteras, rocas, etc.).

Tomando en cuenta otras variables de explotación, de los resultados obtenidos se puede concluir que una estimación potencial de la tierra bajo riego presurizado aledaño al río Colorado da un total de 18.996 hectáreas aproximadamente, de las cuales se consideran muy aptas 12.297 has. Y moderadamente aptas 6,699 has. (Esquema FAO). Sin dudas una superficie atractiva y que generaría un alto impacto económico para la ciudad y la provincia.

La zona anteriormente señalada está ubicada al sur de la ciudad de Río Colorado, y tiene como recurso de mayor sustento económico, los ingresos correspondientes a la ganadería de cría vacuna en condiciones de secano. Considerando que la zona es netamente ganadera, se evalúo la tierra para uso pastoril con la aplicación de riego presurizado dada la factibilidad de emplear este recurso.

Vale destacar que el trabajo, que consta de 144 páginas, destaca que la aptitud potencial de regadío de las tierras en la zona del proyecto es apta. Considerando que la pastura es la vegetación más conveniente a implantar, el riego con menores cantidades de agua y con mayor frecuencia, permite asegurar los requisitos de la misma para el mantenimiento de una buena pastura.

Si bien todo confluye en una gran apuesta a desarrollar la cría vacuna, también es factible la horticultura, aromáticas, fruticultura, entre otros.

Actualmente la explotación ganadera se hace en secano, dependiendo de los regímenes de lluvia. En ese sentido, vale decir que la aridez de la zona tiene origen en la escasa precipitación con una media de 350 a 400 mm/año, con mayor intensidad en los meses de primavera y otoño e inviernos y veranos relativamente más secos.

De esta manera cobra importancia la posibilidad del bombeo de agua hacia las zonas irrigables, a partir de la producción de energía eléctrica que genera el dique Salto Andersen, abasteciendo una gran zona rural a un costo económicamente accesible.

Otra ventaja es la no necesidad de nivelar el terreno. Permitiendo mantener los horizontes del suelo en su estado natural, respetando sus propiedades intrínsecas tal cual como se desarrollaron naturalmente.

Nuevamente entra a tallar aquí, la importancia del dique Salto Andersen que permitirá acceder a una energía que sirva abastecer la zona en una ecuación económica posible.

El definitivo desarrollo beneficiaría a las 27 familias que están ocupando desde hace 30 años unas 2.000 hectáreas conocidas como “Parcelas Ganaderas”, donde una porción están bien trabajadas, aunque la mayoría no.

Estas tierras, de acuerdo a la información oficial, fueron otorgadas por concurso en 1987 a partir de la expropiación que hizo el Estado.

Estaban en manos de particulares y hoy esas parcelas son trabajadas por productores ganaderos de la zona para engorde de sus animales de secano y provisión de pastos.

Por este tiempo el Estado rionegrino trabaja en regularizar la situación dominial de las tierras que tantos años llevan reclamando los parceleros.

El turismo es uno de los aspectos que los vecinos de la comarca quieren empujar. Hubo crecimiento desde manos privadas que invirtieron.
Las apuestas a futuro apuntan a la ganadería, fruticultura, apicultura, pasturas, granos y aromáticas, que tienen espacio para seguir creciendo.
Lo que costaría acercar la energía desde Salto Andersen
Algunos datos reunidos por “Río Negro” señalan que los 75 kilómetros de interconexión desde la central Hidroeléctrica Salto Andersen, demandarían una inversión de aproximadamente 1.400.000 dólares, cifra que utilizando columnas de hormigón bajaría notablemente.
La obra eléctrica podría garantizar el riego mecanizado a unas 24.000 hectáreas netas.
Profesionales señalan que se podrían producir anualmente sin problemas entre 10.000 y 12.000 kilos de granos por hectárea y unos 10.000 kilos de materias secas como alfalfa por cada hectárea explotada.
Mientras, los profesionales más cautos consultados, señalaron que con la realidad actual de la economía nacional, “La segunda alternativa para un posible negocio, estaría en la exportación de los productos.”
Algunos estudios señalaban que el departamento de Pichi Mahuida cuenta con una capacidad para trabajar más de 70.000 madres, que de aprovecharse al máximo el potencial para producir inicialmente pasturas y granos podría comenzar a cerrar todo el ciclo ganadero, permitiendo el ingreso de mayores divisas.
El Gualicho La situación de las tierras
El último relevamiento por la Dirección de Tierras de la provincia de Río Negro, en la Colonia El Gualicho, arrojó que cuenta con 4.279 hectáreas, que se dividen en 116 parcelas, de las cuales un importante porcentaje de ellas están ocupadas por un titular dominial.
Unas 50 parcelas (un 44% del total) se encuentran en total abandono, además 21 (19%) de las parcelas están siendo trabajadas por “Ocupas” que al ver tierras abandonadas comenzaron a utilizarlas para producir cebollas o verdura de estación.
El potencial productivo es alentador, pero falta ordenar su utilización.
En cifras
1.400.000
dólares costaría completar la interconexión de 75 kilómetros de línea eléctrica desde Salto Andersen.
24.000
hectáreas de riego mecanizado podría garantizar esa obra eléctrica.
70.000
madres es lo que se estima, en términos ganaderos, están en condiciones de producir el departamento de Pichi Mahuida.
Un área de estudio de 120.000 hectáreas
Del área de estudio de 120.506 hectáreas existentes, un 22.6% corresponde a un suelo muy apto para la producción, un 37,4% moderadamente apto, 10% de los suelos marginalmente aptos, 10,9% no aptos. Se pude decir que el departamento Pichi Mahuida cuenta con un potencial de tierra bajo riego
de 18.996 hectáreas.

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