Renunció la ministra Bullrich y agudizó la crisis

Pegó el portazo por la puja con Sartor en el reparto de los programas sociales. "Me hubiera sentido mal ocupando un cargo para duplicar funciones", advirtió.



En un nuevo hecho que refleja la aguda crisis por la que atraviesa la gestión de De la Rúa, la ministra de Seguridad Social, Patricia Bullrich, una de las piezas clave del gabinete, renunció ayer a su cargo por la negativa del presidente de concederle el manejo unificado de los programas sociales oficiales.

“Me ganó Sartor”. La ministra pronunció esas palabras a “Río Negro” a la salida de la reunión con el presidente. Dio cuenta así de su derrota en la pulseada que mantuvo con su par de Desarrollo Social por el manejo de los planes sociales. (Ver “Me ganó…”)

La salida de Bullrich deja expuestas con claridad las diferencias que existen en el gabinete ministerial, reestructurado y aumentado hace sólo tres semanas, y no se descarta que haya nuevos movimientos en las principales filas gubernamentales. Hasta el nombre de Domingo Cavallo -quien ayer lo desmintió rotundamente- figura en la ola de rumores de más renuncias.

La ministra anunció que dimitía porque se hubiera sentido “muy mal si estuviese ocupando un cargo donde se están duplicando funciones”, en referencia al ministerio que ocupa el rionegrino Sartor, con quien mantuvo en los últimos días una áspera disputa.

Antes de pegar el portazo, advirtió que “el país está en un momento de una enorme crisis, donde hace falta austeridad y ejemplaridad”. La frase fue interpretada como un tiro por elevación al ministro de Desarrollo Social, quien suma denuncias en los medios nacionales por las formas y estilos con los que manejó la ayuda social mientras fue funcionario en Río Negro. (Ver pág 11)

Antes de partir rumbo a Europa, el presidente De la Rúa anunció que aceptó la renuncia de Bullrich para “asegurar la cohesión (del Gabinete) y procurar mayor eficiencia en las reformas que habíamos resuelto dentro de la estructura ministerial”.

Sin embargo, la salida de Bullrich fue entendida en Casa Rosada como una señal enviada por el presidente a los sectores progresistas del radicalismo que veían en la ministra a un enemigo y además como un freno al avance del denominado grupo “Sushi” en el poder. (Ver abajo)

El jefe de Estado sostuvo que el ministro de Trabajo, José Gabriel Dumón, ocupará interinamente la titularidad de la cartera de Seguridad Social y le encargó un informe sobre el futuro de la cartera que estudiará el domingo, a su regreso de su viaje por Alemania y Portugal.

La continuidad de la cartera que fue creada especialmente para Bullrich el 29 de octubre pasado quedó en duda, tras la salida de su titular. De la Rúa sólo se limitó a agradecer la labor cumplida por la ministra saliente.

Bullrich estaba al frente del nuevo programa de asistencia familiar, que anulaba el vigente de asignaciones familiares para sustituirlo por la entrega de subsidios a las familias desocupadas o de magros ingresos.

La funcionaria decidió pegar el portazo tras enfrentarse públicamente con sus pares de Desarrollo Social, Daniel Sartor, y de Trabajo, José Gabriel Dumón, lo que provocó un fuerte enojo en el primer mandatario.

Desde su llegada al Gobierno, Bullrich integró el círculo más cercano al presidente y era considerada una de los ministros con más empuje y decisión dentro del Gabinete.

Pero su estrella se empezó a apagar por el duro enfrentamiento que mantuvo con las cúpulas sindicales, que la enfrentó con el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y terminó con su reemplazo en la cartera laboral por el radical Dumón.

Al conocerse la noticia, los máximos dirigentes sindicales festejaron eufóricos el alejamiento de Bullrich. (Ver aparte)

Tras relevarla de Trabajo, De la Rúa quiso mantenerla a su lado y le ofreció hacerse cargo del nuevo Ministerio de Seguridad Social.

Bullrich aceptó con la condición de manejar la totalidad de los planes sociales y que se disolviera la cartera de Desarrollo Social.

El jefe de Estado le pidió que aguardara hasta después del anuncio de las medidas económicas para no generar, con sus reclamos, una crisis de Gabinete en medio de la crisis, pero la promesa nunca se cumplió y Bullrich decidió dar un paso al costado.

(DYN/AR)

El sindicalismo festejó el alejamiento

Con gritos de júbilo y aplausos fue recibida la noticia de la renuncia de la ministra de Seguridad Social, Patricia Bullrich en el medio de un plenario en la CGT.

“Puede ser preocupante, cuando el barco se hunde, los primeros que rajan…”, dijo Moyano sin poder finalizar la frase por los aplausos de los concurrentes a un Congreso para definir la marcha de protesta a Plaza de Mayo, el 20 del corriente.

En realidad, el refrán dice que cuando el barco se hunde “las ratas huyen”.

Segundos antes, Moyano daba la noticia.

“Me alcanzan un papelito. Renunció la ministra Bullrich”, les dijo el sindicalista Hugo Moyano al auditorio en momentos en que tenía la palabra.

Apenas pudo completar la oración, cortada por aplausos y risotadas, un festejo por la caída de la ministra que durante su gestión en Trabajo chocó innumerables veces con los llamados “gordos” del gremialismo.

Por su parte, el dirigente gastronómico, Luis Barrionuevo, expresó que “se cayó una de las socias de Antonito De la Rúa en el gobierno”, en referencia al hijo mayor del presidente Fernando De la Rúa.

“El gobierno está en el ocaso. Son peleas internas por espacios de poder”, conjeturó exultante el dirigente gastronómico.

Las CGT realizaron ayer un plenario conjunto para definir detalles de protesta contra la política económica que realizarán el martes 20 del corriente. “Vamos a reventar” la Plaza de Mayo, anticipó Moyano.

Al cerrar el plenario, Moyano añadió que la protesta será “por la defensa de nuestros viejos, que es la defensa de nuestra Patria” y “en defensa de la salud solidaria”, lo que provocó el cerrado aplauso de los cerca de 200 asistentes al edificio de la CGT ubicado en Azopardo al 800 de esta Capital.


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