Repitencia y abandono, problemas que perduran

El desgranamiento escolar es similar al de hace 20 años. Se mantiene en un 50%, pese a distintas políticas.



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Uno de cada dos alumnos no culmina sus estudios en tiempo, ya sea porque deja el colegio o porque repite y se atrasa - Foto: Cecilia Maletti.-

EDUCACIÓN

Durante los últimos veinte años los índices de desgranamiento escolar en las escuelas secundarias de Neuquén se mantuvieron entre un 50,6% y un 65%.

Las cifras, registradas entre 1994 y 2012, representan a aquellos estudiantes que no completaron el nivel en el tiempo ideal -ya sea por repitencia o eventual abandono-, y no lograron revertirse pese a la variedad de programas impulsados desde el Consejo Provincial de Educación (CPE), la Legislatura o el Ejecutivo. De esta forma, obligan pensar en la necesidad de plantear cambios de fondo para la escuela.

“Los índices hablan del problema de la escuela para sostener a los alumnos, pero ¿sostenerlos para qué? ¿Qué de todo esto que se les enseña para ellos no tiene sentido, qué de estas cosas no los convoca?”, se preguntó Silvia Martínez, docente e investigadora la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNC.

El último registro de la dirección de Planeamiento del CPE dio cuenta de un desgranamiento promedio del 58,1% entre 2008 y 2012, apenas 3,1 puntos menos que en el índice anterior. El departamento de Añelo fue el que arrojó números más altos, con un 79,4%, mientras que la deserción interanual de 2012 fue del 10,8%.

La docente de la UNC sostuvo que el problema se da a nivel nacional “y se está poniendo mucho interés en proyectos de investigación y propuestas”, de los que resaltó las escuelas de reingreso, el Plan Fines o establecimientos que vinculan a los jóvenes al mundo productivo, como la experiencia de Nuestra Señora de la Guardia, en Neuquén.

Martínez recordó que el modelo de escuela actual nació con la Generación del 80, con la intención de formar a la elite política dirigente, sin ser de carácter obligatorio ni masivo. “Lo que estamos viendo es que este origen que tuvo la escuela humanista y enciclopedista es lo que todavía se mantiene. Estamos hablando de una escuela secundaria que fue creada para una cosa y que, aún cuando su función es distinta, todavía prevalece”, opinó.

“Antes la propuesta era: si estudiás vas a poder tener un buen trabajo y progresar. Ese relato moderno ya no tiene vigencia, esta nueva época tiene que ser pensada por una nueva escuela”, sostuvo y planteó que “las condiciones de trabajo de los docentes son muy importantes”. “No se puede tener un docente con 36 horas frente a clase, sin tiempo para trabajar en equipo y preparar cosas en conjunto”. Para Martínez “hay que pensar la escuela secundaria de nuevo”.

> Una preocupación histórica

La preocupación por el rendimiento de los estudiantes en la escuela pública no es algo que haya comenzado en los últimos 20 años. Para muestra, basta una ley.

En 1964 la Legislatura sancionó la ley 404, que creó la “Oficina permanente de lucha contra la deserción escolar”, en el ámbito del exministerio de Asuntos Sociales. La propuesta fue presentada por el entonces diputado de la Unión Cívica Radical del Pueblo, Alfredo Godoy, con el objetivo de combatir la deserción y el ausentismo escolar. La ley, que nunca fue derogada, preveía incluso una partida de presupuesto específica.

El último proyecto ingresado a la Cámara para tratar el problema fue de Ricardo Rojas (MID), quien propuso crear un nuevo programa.

> “Una escuela integral”

La secretaria de Educación de la provincia, María Pasqualini, advirtió que es necesario “pensar en una escuela integral”, que vaya más allá del tiempo que los alumnos pasan dentro del establecimiento. “Hace falta pensar en el joven integralmente, si no es como que lo vamos viendo por partes. Tiene que haber una escuela integral que lo atraiga, que lo contenga y lo acompañe en esta trayectoria escolar”, sostuvo, y destacó la implementación de programas de apoyo escolar y promoción del deporte a través de intercolegiales y juegos integrados.

La funcionaria aclaró que las cifras de desgranamiento no implican necesariamente abandono, ya que el último índice de deserción interanual detectado por la dirección de Planeamiento del Consejo Provincial de Educación (CPE) fue del 10,8% para el 2012. “Tenemos estudios que arrojan que muchos de nuestros alumnos hacen su secundaria en seis y siete años. El mayor desgranamiento se produce entre primer y segundo año y se traduce, a posteriori, en repitencia y no en abandono”, dijo Pasqualini.

También agregó la cantidad de estudiantes que llegan hasta el último año, pero no llegan a recibir su título por adeudar materias. Según los datos que brindó, quienes no lograron su título en 2011 fueron entre 700 y 750, en 2012 fueron 745 estudiantes y en 2013 hubo 795. Para ello, a mediados de agosto se iniciará desde Educación un programa provincial “de terminalidad de estudios”, con el objetivo de que esos estudiantes puedan finalizar la escuela media. “Se los ayudará con tutorías y apoyo escolar para rendir esas materias que deben, con un formato distinto de la mesa examinadora”, dijo Pasqualini.

Agencia Neuquén.-


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