Retrato del gobernador «Sirén» Bouquet Roldán

Poeta otoñal en La Sirena, joven periodista, sargento mayor, diputado provincial y experto en finanzas de Tucumán, funcionario múltiple y jefe de policía en Córdoba, diputado nacional y director de la Aduana porteña.

Carlos Bouquet Roldán, designado el 21 de julio de 1903 gobernador del Neuquén reunió en Buenos Aires información sobre el territorio a gobernar. Disponía del material editado por Olascoaga, del archivo del ministerio del Interior y lo aparecido en los diarios de Buenos Aires por corresponsales que eran a la vez -algunos- hacendados, comerciantes o ex funcionarios que defendían sus intereses.

Del comisionado nacional al Neuquén Gallardo, que había recibido en Chos Malal las denuncias contra el dimitente gobernador Alsina, accedió a su informe y un censo de población que Gallardo dijo haber levantado y La Nación publicó el 29 de julio de 1903. Sumaba para Chos Malal 1068 habitantes -200 militares, 103 pobladores de quintas y chacras y otros 231 en los valles-, había que agregarle 518 habitantes de Las Lajas (240 eran milicos) y 427 pobladores de Confluencia. También resaltaba el alto costo de la vida y proponía suprimir los derechos de importación desde Chile compensándolo con la supresión del impuesto chileno al ganado argentino.

Carta anónima

Esa edición de La Nación agregaba una carta de «comerciantes y propietarios de Neuquén» colmada de elogios para el recién destronado ingeniero Alsina. Carecía de nombres que la suscribieran pero aclaraba «(Siguen las firmas)» sin que le precediera alguna. La torpeza quedaba evidente: el mismo diario, 14 días antes, denunció que varias firmas que acusaban Alsina (y publicaba la oposición) eran apócrifas.

En Chos Malal -el domingo 2 de agosto- le dieron un banquete a Adolfo L. D'Achary, corresponsal de El País (publicado el 4), por su lucha contra gobierno saliente. Cuatro días después corrió la versión sobre el cuestionado secretario del juzgado letrado Ceferino Quevedo, a quien no sólo no le caería la esperada y severa exoneración, sino que el ministerio de Justicia apenas se le aplicaría una suspensión por 10 días. Quevedo divulgó que permanecería en el cargo por su condición de masón en tiempos que -como lo aseguran varios indagadores- lo era el propio presidente de la Nación, su ministro de justicia, el de Interior, y, se dijo también, el gobernador por asumir. El lunes 10 de agosto Quevedo retomó nomás el cargo judicial, justamente cuando el Tribuna señaló que está «explotándose intencionalmente la noticia de que la institución masónica ha terciado en defensa del escribano Quevedo, que dice ser masón y sostiene ésta que el Dr. Gouchón y otros miembros influyentes de la masonería lo sacarán a flote, haciéndolo reponer en su puesto, cueste lo que cueste».

La Nación del martes 25 de agosto de 1903 consignó la primera noticia datada el día anterior con el nombre de la ciudad que aún no había sido fundada. Decía así: «Neuquén, 24. Hoy partieron para Chos Malal el nuevo gobernador señor Bouquet Roldán, su secretario señor Talero y el comisario de este departamento don José Belindo López». La travesía l demandaría 6 jornadas.

El cordobés del Tucumán

¿Quién era Carlos Mauricio A. Bouquet Roldán, tal como fue el registro completo de su nombre?

Nació en Córdoba el 22 de setiembre de 1854 como el primero de una prole de 10 hijos (6 varones y 4 mujeres), según los detalles dados en «Linajes de la Gobernación del Tucumán -Los de Córdoba», de Arturo G. De Lazcano Colodrero, editado en 1936. Los padres, Carlos María Bouquet y Luque y doña Felisa Roldán y Martínez, se habían casado en Córdoba el 11 de octubre de 1853.

El padre del nuevo gobernador -Carlos María Bouquet- quedaría vinculado a Tucumán por el linaje de su esposa y la futura actividad de su primogénito en la cuna de la Independencia. También iba a incursionar en Neuquén ya que fue socio de Pedro Nazarre, el pagador del Ejército de la Campaña del Desierto y de las de 1881 al 83, que juntos y pioneros en la región, establecieron la estancia La Argentina en la zona de la futura Loncopué donde Nazarre dejó su descendencia. El padre del nuevo gobernador también había nacido en Córdoba -el 23 de febrero de 1833- de José María Bouquet y Carlota de Luque. Muy joven fue redactor de El Imparcial en la especialidad financiera y convencional de 1860 en la reforma constitucional y conformando el bloque liberal con los bonaerenses («orador famoso en el congreso de Paraná» para Ramón J. Cárcano y según varios diccionarios biográficos incluido el de Cutolo). Al año siguiente fue elegido miembro de la Legislatura cordobesa y en 1866 ministro de gobierno del gobernador y pariente (por su esposa) M. J. Luque y hasta habría sido electo gobernador a consecuencia de una revolución. Con la donación de sus sueldos como inspector del banco de la provincia mediterránea (que también alguna vez presidió) fundó el asilo de mendigos de Córdoba, fue ministro de hacienda del gobernador Antonio del Viso y diputado nacional por Córdoba (1880-84) a la par de figuras como Mitre, Pellegrini y Quintana. Falleció el 25 de marzo de 1901 cuando ya su hijo mayor Carlos cubría una banca de diputado nacional como él, y era senador por Córdoba su yerno y futuro presidente de la Nación José Figueroa Alcorta (por casamiento con Josefa Julia de las Mercedes Bouquet Roldán, en 1888).

Sin descendencia

Por todas las fuentes consultadas y aludidas y varias semblanzas biográficas publicadas a principios del siglo XX y una nota de la Revista Ilustrada del Río de La Plata, tomo XVIII del 31 de julio de 1907 -cuando Carlos Bouquet Roldán ya presidía la Aduana de Buenos Aires- que incluye la fotografía que ilustra esta página, no se puede precisar si el nuevo gobernador designado por Roca había acompañado a su padre en sus viajes a la estancia La Argentina. Pero por Lazcano Colodrero se sabe que de su matrimonio del 8 de julio de 1879 con Carmen de Zavalía (hija de Norberto de Zavalía y de Donata del Prado) no quedó descendencia porque, Enrique su único hijo, murió en la infancia.

El perfil biográfico de Carlos Bouquet Roldán es más conocido, pero vale la pena repasarlo a partir de sus 17 años cuando comenzó como subsecretario del ministerio de gobierno cordobés. Actuó en campañas activas de la Guardia Nacional (llegó a sargento mayor) y fundó el tiro nacional, base de los Defensores de Córdoba, el cuerpo que formaron, entre otros, José Figueroa Alcorta, que sería su cuñado. Abogado (también fue periodista), especializado en finanzas, marchó a Tucumán donde estaban las raíces de su esposa -que en realidad había nacido en Córdoba- y de los Roldán por vía materna. Allá en el Norte fue diputado provincial por tres períodos y presidió la legislatura, dirigió el Banco de Tucumán solucionando las dificultades que la provincia tuvo entonces con los bancos Nacional y de Italia, además de otros temas financieros con el gobierno central. Volvió a Córdoba en 1894 como director de Estadística, fue jefe de policía en 1895 y en 1897diputado nacional. Después de gobernar el Neuquén comandó la aduana de Buenos Aires desde 1907, año en el que volvió homenajeado a Neuquén para los festejos del 3er. aniversario de la ciudad. En el festejo principal, el afincado Eduardo Talero le dedicó un discurso memorable. Renunció a su función aduanera en 1910 para radicarse en La Sirena, su chacra neuquina. Allí Sirén, seudónimo del poeta pulcro y armonioso que fue, convocó a las musas. Murió en Buenos Aires, a los 66 años, el 15 de mayo de 1921.

 

fnjuarez@interlink.com.ar

Ultimo defensor de Patagones. El vespertino El Diario del jueves 27 de julio de 1905 divulgó que el día anterior había sido enterrado en Carmen de Patagones Mariano Crespo, de 115 años y que había sido -en 1827- uno de los defensores de Patagones La información se refería, claro a la invasión brasileña que incursionó por el río Negro y trató de atacar el fuerte, siendo derrotados en lo que se llamó la batalla del Cerro de la Caballada. El cuerpo del más que centenario Crespo fue traído desde Coronel Pringles, donde había fallecido, por disposición de la Municipalidad de Patagones que resolvió honrar al extinto. «Se levantó una capilla ardiente y se hizo un solemne entierro al que concurrieron las autoridades y todo cuanto en el pueblo hay de notable», señaló el diario.

Expedientes de alto vuelo. Según El País del 1° de agosto de 1903, por informe telegrafiado el viernes 31 de julio, se desarrolló en Chos Malal la pelea entre el juez letrado Dr. Pardo su secretario, el escribano Ceferino Quevedo, bochorno que se desató «en un momento de excitación alcohólica…y durante la lucha volaron los expedientes a diestra y siniestra». No dio fecha de la pelea.

La Nación da precisiones. La noticia precedente, sin embargo, había sido ya publicada un día antes por el matutino La Nación, es decir el jueves 30 de julio. Además daba el episodio del juzgado letrado de Chos Malal como sucedido en la tarde del 29 y con precisión El origen del conflicto habría sido un recargo de tareas que el juez Pardo exigió del secretario Quevedo y que este consideró no corresponderle a lo que siguió un cambio de «palabras agrias». Daba como iniciador de los trompis (que llamó «puñadas») al juez a los que contestó Quevedo de igual forma. El juez exigió al secretario la entrega de la ofician y este se dirigió telegráficamente a ministro de justicia y a la Corte reclamando un sumario. El 1° Pardo partió de licencia y lo reemplazó el Dr. José Laviere (La Nación, del 2 de agosto).


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