Río Negro: sacar a Rivero, nueva prioridad para el albertismo

Cambia el objetivo de Weretilneck ante los obstáculos para el acuerdo con Petrobras. Confía en el apoyo radical para nombrar vicegobernador, como dice la Constitución.



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Rivero fue designado presidente de la Legislatura en abril. El gobernador no repararía en la contradicción y desandaría el camino.

POLÍTICA

El oficialismo rediseñó su estrategia original y priorizará ahora su ofensiva en el corrimiento de Ariel Rivero de la presidencia de la Legislatura.

El gobernador Alberto Weretilneck propondría el nombramiento de un vicegobernador, para lo cual estaría cerca de lograr los votos parlamentarios necesarios.

Dos malas noticias obligaron al mandatario a reformular su esquema inicial: el acuerdo con Petrobras no logra los apoyos suficientes y el STJ le transmitió que no tiene ningún apuro en la resolución del conflicto político suscitado por el ascenso de Rivero.

Frente a ese escenario y la fuerte oposición del PJ, el gobernador profundizará la disputa con el senador Miguel Pichetto y está ocupado personalmente en sumar voluntades parlamentarias para que lo acompañen en su propuesta de impulsar un vice. Allí Weretilneck tendría mayores posibilidades que en el acuerdo con Petrobras.

La bancada que preside Bautista Mendioroz -que rechaza el aval sin cambios para Petrobras- vaticina un quiebre frente a la posibilidad de que el gobernador finalmente aplique el artículo 180 de la Constitución Provincial y proponga a un legislador para ser vice. En abril, la Legislatura designó a Rivero como su presidente y Weretilneck no hizo esa propuesta.

El radicalismo reclamó en esa sesión que su cumpla con el artículo 180, pero esta moción fue rechazada por la mayoría.

Recientemente, Mendioroz advirtió al gobierno que no se metería en la interna entonces condicionó el apoyo parlamentario a un fallo judicial favorable de un amparo planteado por Miguel Vidal. Hoy, “sería patético hacerlo sin orden judicial… por iniciativa ahora del gobernador, por qué está peleado con Pichetto”, declaró.

Esa postura no es unánime en el bloque radical. “Hay que cumplir la Constitución siempre. Nuestra postura no puede ser semanal. No sé qué va a hacer el gobierno, pero si propone a un legislador para vice hay que acompañarlo porque fue esa nuestro posición y reclamo, como lo que fundamentó Mendioroz”, afirmó un diputado radical anoche a “Río Negro”.

¿Cuántos estarían aferrados a ese argumento? Cuatro o cinco parlamentarios: Adrián Casadei, Marta Milesi, Alejandro Betelú, Dario Berardi y, posiblemente, Alfredo Pega.

El oficialismo registra 16 votos (después de las bajas de Silvia Horne, César Miguel y la reciente de Carlos Vazzana), a los cuales, habría que sumarle el alineamiento del bloque de Carlos Auyero (Facundo López y Matias Gomez Ricca). Cuatro o cinco votos radicales -más allá del posible respaldo del peperreista Claudio Leuiro o Ricardo Ledo de Unidos por Río Negro- permitiría a Weretilneck conseguir los votos necesarios para imponer a su vicegobernador, que no sería Rivero y sería -seguramente- Pedro Pesatti.

El oficialismo hurga argumentos para minimizar el impacto de la contrariedad, por interesarse hoy por cumplir con el artículo 180 de la CP cuando en mayo no lo tuvo en cuenta. “No hay plazos para que el gobernador hago uso de esa facultad”, ensayó ayer un diputado oficialista. En lo político, la motivación es contundente: “si el acuerdo (con Pichetto) está roto, no hay nada que explicar”.

Al gobierno poco parece importarles las explicaciones y, en cambio, quiere concretar el desplazamiento de Rivero. La posibilidad que Weretilneck conforme esa mayoría podría determinar otra postergación de la sesión, que se prevé -por ahora- para el jueves 7 de agosto. (AV)


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