River le ganó 2-0 a Palestino, en Chile, y se clasificó a los octavos de final

Del otro lado de los Andes, River encontró la clasificación a los octavos de final al vencer en Santiago de Chile a Palestino por 2-0, con goles de Javier Pinola y Nacho Fernández. El campeón defensor fue sólido y pudo terminar goleando a su rival.



Jugó a lo campeón, ganó y está en octavos de final. River cruzó los Andes , fue hasta Santiago y resolvió por demolición el duelo por el Grupo A ante Palestino, al que venció 2-0 lo que le permitió clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores.

El Millo fue inteligente, tuvo una producción de menor a mayor y de a poco fue desmoronando a su rival, que terminó sucumbiendo ante la categoría del defensor de título continental. La solidez de River fue el factor determinante para desactivar al equipo trasandino, que había dejado una muy buena imagen cuando visitó el Monumental y se llevó un empate 0-0.
De todas maneras, la presentación del conjunto de Ivo Basay anoche fue cautelosa al principio y le cedió campo y balón a River. De a poco el equipo de Marcelo Gallardo fue progresando en el terreno y encontró el desequilibrio a través de una pelota parada. Llegando a la media hora, el reaparecido Javier Pinola conectó de palomita un tiro libre ejecutado por Nacho Fernández y adelantó a La Banda.

El gol aturdió a los chilenos, que tuvieron que cambiar su postura inicial y casi terminan dos tantos abajo, de no ser porque Santos Borré no llegó a conectar un centro de Angileri desde la izquierda.
Palestino tuvo su chance sobre el final, luego de que Armani diera un rebote largo y tocara el balón con la mano fuera del área. Giménez ejecutó el tiro libre, que se fue apenas alto.
Al comienzo del complemento, otra vez Giménez probó desde afuera y su remate salió pegado al palo derecho de Armani. Palestino intentó hacerse dueño de la acción pero pasando el cuarto de hora River daría el golpe del cual su rival jamás se recuperó.
Exequiel Palacios buscó a Nicolás de la Cruz en el centro del área, el uruguayo tocó para entrada de Nacho Fernández, quien luego de un rebote en el arquero, tocó sin oposición al gol.

Lo que vino después fue un monólogo del Millo, quien no terminó goleando a su rival (que a esta altura jugaba con 10 por la roja a Fernández) por impericia de sus delanteros y por la actuación del ‘1’ Nacho González, que más allá de su responsabilidad en el segundo gol, impidió una goleada.
A falta de una fecha para el final de la fase de grupos, River ya hizo lo que debía. Ahora comienza otra historia…


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River le ganó 2-0 a Palestino, en Chile, y se clasificó a los octavos de final