River tambalea, pero no se cae

Levantó dos veces el resultado ante Newell’s en el Monumental.



River puede ilusionarse casi sin límites pensando en el arco rival de la misma manera que puede preocuparse por lo que sucede dentro de su esquema defensivo. Más allá de su gran poderío ofensivo, los “millonarios” no pudieron obtener la victoria y se quedaron con un empate ante el Newell’s de Américo Gallego. El conjunto de Leonardo Astrada evidenció un importante desequilibrio entre lo que ofrece en defensa y en ataque. Dos equipos opuestos, totalmente desproporcionados. Aunque la sincronización de mitad de cancha hacia delante tuvo algunos bajones, cada ataque conducido por Gallardo se transformó en una amenaza para el rival. Al estratega se le sumó el buen pie de Pereyra para desnivelar por afuera, además de la peligrosidad de Salas y López. El más flojo de esa maquinaria fue Patiño. El colombiano juega a otro ritmo y todavía no logra entenderse con sus compañeros. Hay que tener en cuenta que el determinante “Lucho” González está lesionado. Con todos sus intérpretes en forma, está claro: River puede jactarse de tener uno de los mejores ataques del fútbol argentino. El panorama cambia cuando enfrente tiene un adversario como el de ayer. Newell’s tomó sus recaudos en defensa, pero no se encerró en su arco. Ni siquiera luego de haberse puesto en ventaja a los tres minutos de comenzado el encuentro por intermedio de Capria. En la primera aproximación, el conjunto rosarino se puso 1-0. En un partido donde la fricción en el mediocampo fue casi nula, la pelota estuvo en alguno de los arcos la mayor parte del tiempo. Pudo empatar River con un cabezazo de Salas que salió apenas alto. También con otro de Nasuti y con un remate de Gallardo. Pero el paraguayo Villar tuvo una actuación brillante. Mientras, Capria entregaba pinceladas. Utilizaba su precisa pegada para aprovechar las espaldas de los defensores y habilitar a Scocco. El sector en el que más sufrió River fue el izquierdo de su defensa, donde Barzola y Gandolfi cayeron en varias desinteligencias. Una de esas fue aprovechada por Belluschi, quien remató frente a Costanzo pero no pudo vencerlo. Newell’s no aprovechó sus oportunidades y River le hizo sentir el peso ofensivo. A los tres del complemento logró igualar por intermedio de un penal de Gallardo. El panorama era oscuro para el visitante tras la expulsión de Capria. Pero una vez más sorprendió y superó la adversidad. Pento ingresó a los diez minutos y cinco después marcó el 2 a 1, tras un tiro libre de Belluschi. Pero no pudo sostener la victoria. Astrada decidió los ingresos de Cuevas y la “Gata” Fernández, para juntarlos con Gallardo, Pereyra, Salas y López. La apuesta le salió bien. Tras otra gran tapada de Villar ante López, Cuevas tomó el rebote para conseguir el empate. Y pudo ganarlo en un cabezazo de Salas.

Juan Ignacio Pereyra (ABA)

 

‘Jefe’ duro

“El equipo no está a la altura de lo que nosotros pretendemos y somos conscientes que jugando en este nivel podemos perder en cualquier momento”. Este fue el análisis de Leonardo Astrada luego del empate con Newell’s. En la misma línea autocrítica, consideró que a su equipo “le está faltando movilidad, precisión y equilibrio”. Además, renovó su fastidio por los problemas que suele tener River en pelotas paradas, como los tuvo en el segundo gol ayer. “No podemos tener tantas desconcentraciones en pelotas paradas. Nos marcaron el segundo gol por una distracción y ese es un tema que lo vamos a tener que trabajar mucho en la semana”, prosiguió. El “Jefe” sostuvo que en el segundo tiempo se llegó a los empates “más en base a aciertos individuales que por fútbol bien jugado. Tuvimos situaciones tanto para ganar el partido como también para perderlo, aunque el resultado final me parece justo”, resumió.

 

Pelotas paradas, ese dolor de cabeza

Newell’s le convirtió a River el segundo gol tras una pelota parada y una distracción defensiva aprovechada por Penta. No fue una novedad en el equipo que conduce Leonardo Astrada, ya que en cuatro de las ocho fechas que se llevan disputadas le sucedió lo mismo. Lo más perjudicial sucedió en la segunda fecha, en el empate (2-2) con Banfield. Tavio fue quien cabeceó un centro para marcar el segundo gol. Luego, en la sexta fecha, padeció sus errores en el empate con Estudiantes (1-1). Si bien el gol no llegó tras un tiro libre, sí fue luego de un centro que Krupoviesa mandó a la red con un cabezazo, aprovechando la distracción defensiva cuando se terminaba el partido. En la primera fecha le ganó a Colón por 3 a 2 sin sufrir goles de pelota parada, aunque el segundo tanto de los santafesinos llegó tras una apilada de Hernández dentro del área “millonaria”. También sufrió en la victoria ante Racing por 2 a 1, donde Lisandro López había puesto en ventaja a la “Academia” con un cabezazo tras un tiro libre. Sobre el final logró dar vuelta el resultado. Y la semana pasada, en la sufrida victoria ante Arsenal (2-1) por la séptima fecha, el conjunto de Sarandí se puso en ventaja tras un tiro libre de Núñez que Casteglione conectó de cabeza, anticipando a Costanzo. El problema es más preocupante si se tiene en cuenta la derrota ante Arsenal por la Copa Sudamericana. El equipo de Burruchaga dio vuelta el marcador con un cabezazo de Casteglione tras una pelota parada y un tiro libre de Núñez selló el definitivo 2 a 1. Esta semana River recibirá a los de Sarandí para ver quién pasa a los cuartos de final. A medida que pasaron los partidos, el “Jefe” fue cambiando los esquemas, disponiendo de tres o cuatro defensores. El jueves tendrá otro examen para su endeble defensa. (ABA)

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