Roma, uno de los elegidos

Es el tercer piloto que gana en motos y luego repite con los autos.





El piloto catalán Nani Roma ganó su primer título del Dakar en autos después de su debut en las cuatro ruedas en 2005, aunque el catalán había triunfado en motos en 2004, con lo que se convirtió en el tercer piloto en consagrarse en ambas categorías después de los galos Stéphane Peterhansel y Hubert Auriol. Roma llegó al Dakar convencido de que sería campeón y, en confianza, no dudaba en afirmar que “este año lo gano yo. Entrenamos mucho”. El pasado sábado, después de terminar la travesía, terminó reconociendo que aunque no fuera ésta “la victoria más estresante” de su vida, fue al menos “una semana muy dura”. “El 18 de enero de 2004 gané en motos y 10 años después vuelvo a triunfar en autos. En estos momentos pienso mucho en mi navegante Henri Magne, quien perdió la vida en un accidente. Estoy seguro que me ayudó desde dónde esté”, aseguró. Oriundo de Folgueroles, en Cataluña, Roma intentó primero en el fútbol, pero se decantó por el deporte motor y en 1991 ya ganó el certamen de España de Enduro júniors de 12 cc. Dos años después se hacía con el título Europeo séniors y su estilo agresivo de conducir lo terminó llevando, casi naturalmente, a incursionar en los raids africanos. En 1996, en su primer Dakar, obtuvo dos impresionantes triunfos de etapa para un debutante, aunque nunca dejó el resto de las pruebas nacionales e internacionales de enduro. En el Dakar 98, Roma lideraba la general cuando abandonó. En esos tiempos, hizo podio en los raids de Egipto y Dubai, y consiguió triunfos en las Baja de España e Italia. El mundo Dakar terminó reconociendo a Roma en el Dakar 2000, cuando quedó 17 en la general, pero el propio director del rally, Hubert Auriol, lo declaró campeón moral porque había ganado cuatro etapas y faltando dos rompió el motor de su moto después de atravesar todo África. Pasó una noche entera en el desierto esperando el camión de asistencia. Ya nacía una generación de triunfadores españoles que sumaría a Marc Coma. En los Dakar 2001, 2002 y 2003, Roma fue de caída en caída. Ese título se le escapaba, pero conquistaba el Rally de Túnez 2002. Hasta 2004, con 26 años, cuando rompió el maleficio, se consagró por primera vez campeón en motos y le dio el primer título a KTM. Entonces, sin dudarlo, con su metro noventa de estatura, decidió saltar a los autos, al volante de un Mitsubishi en 2005. Roma debutó como piloto oficial de la marca japonesa, ganadora consecutiva de los anteriores nueve Dakar, formando equipo con Stéphane Peterhansel, su gran rival dentro del equipo X-Raid MINI y sombra de este Dakar Argentina-Bolivia-Chile. En 2006, el catalán llegó tercero. Y en 2009, cuando el Dakar desembarcó en Sudamérica, Nani fue el único piloto de Mitshubishi que terminó en Buenos Aires, en el décimo lugar de la general. En los Dakar 2010 y 2011 tuvo poca suerte y abandonó, el primero con un BMW y el segundo con un Nissan Navara. Hasta que en 2012 pasó a conducir un Mini All4 Racing, del equipo X-Raid, y quedó segundo, y en 2013 repitió para terminar cuarto, siempre con Michel Perin como navegante.


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