RUN RUN
LA CULPA ES DE LOS OTROS
El intendente Carlos Soria insistió en la gala de la Fiesta de la Manzana en dejar de lado la costumbre argentina de echarle la culpa a otros por lo que le sale mal a uno. Pues bien, apenas en un mes mostró sus contradicciones.
Es que el fin de semana sus allegados -esos que le consultan todo- promocionaron ante la prensa una «cumbre» que sacudiría el tablero político: él, su colega de Viedma, Jorge Ferreira (distanciado del gobernador Saiz), y el desplazado Mario De Rege. Sin embargo, el cónclave nunca se concretó y en la capital trascendió que Soria llamó y llamó, pero sus amigos radicales lo eludieron.
Y ayer, cuando en una radio viedmense le preguntaron por los motivos de esa reunión, Soria dijo «ninguno» y que la prensa se enteró «de casualidad», armando el rollo a partir de ahí. En síntesis, Soria no se hizo cargo, eligiendo dejar malparados a sus hijos políticos de la Legislatura, que habían hablado el sábado al menos con dos medios.
SEPARADOS MEJOR
El gobierno provincial había decidido inicialmente convocar a los jefes comunales del Frente para la Victoria.
Así se anunció días pasados pero, al final Miguel Saiz resolvió llamar individualmente Alberto Weretilneck y Darío Barriga. El cipoleño se reunirá hoy con el gobernador y sus ministros, y el jueves sería el turno del jefe andino.
Aseguran que el apartamiento de Weretilneck del llamado al FpV se originó en contactos iniciales entre el gobernador y el intendente del Frente Grande. Para el miércoles fueron convocados los intendentes justicialistas. Ayer, el roquense Carlos Soria puso en dudas su concurrencia.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios