Ruta 57: cuando ya no alcanza con parches

Es la que une Catriel con Peñas Blancas. Su estado terminal no permite más bacheo. Sin embargo, la obra sigue siendo una promesa.




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Así está la ruta, y la presencia de los vehículos de gran porte es una constante. Hubo muchas promesas, pero en lo concreto nada cambia a pesar del paso del tiempo.

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RIO NEGRO

Paula fava paulafava@rionegro.com.ar

CATRIEL / PEÑAS BLANCAS (ACA).- Un accidente de tránsito en la Ruta Provincial 57 –que une Catriel y Peñas Blancas– y el video que una enfermera subió a las redes sociales pusieron nuevamente sobre el tapete el pésimo estado de esa vía. Unas ochocientas personas transitan diariamente esos 18 kilómetros de calzada, de los cuales 11 están completamente deteriorados. Nada sirvió para resolver el problema: hubo reuniones en las que se han pactado múltiples compromisos entre autoridades locales, provinciales, de Vialidad y empresas petroleras que operan en la zona, aunque hasta el momento sólo pueden verse algunos parches que no resuelven el pésimo estado de la calzada, poblada de baches, banquinas carcomidas y pedregales que le van ganando espacio al asfalto. Por el porte que tienen los vehículos petroleros y las características de los vehículos, poco les influye el deterioro de la calzada, así que lejos de que los conductores respeten las pocas señalizaciones que indican una velocidad máxima de 40km/h, a toda velocidad hunden las toneladas de goma en los baches o bordean lo que alguna vez fue banquina. Esos compromisos datan del 2010, cuando se reunieron en asambleas populares los habitantes de Peñas Blancas, Valle Verde y Octavio Pico –límite con la provincia de Neuquén– para pedir la reparación. La falta de respuestas derivó en manifestaciones, cortes de rutas y notas elevadas a las autoridades de turno que han acumulado promesas sin cumplir. Cada tanto, como ocurre por estos días, Vialidad Provincial de Río Negro ha tratado de mejorar la calzada tapando los pozos. “Pero cuando llueve los parches se levantan y el camino se pone peor que antes”, dijo el comisionado de fomento, Hugo Rivero. “La ruta ya no da para más reparaciones, hay que hacerla de nuevo”, indicó. Días atrás, el gobernador Alberto Weretilneck se reunió con el comisionado y le informó que “en abril van a comenzar con el bacheo y –por una cuestión climática– para la primavera van a empezar a hacer el asfalto nuevo”, dijo Rivero. El jefe del destacamento policial, Aldo Muñóz, explicó que el último relevamiento realizado, hace dos meses, arrojó que entre camiones, camionetas y autos son unas 800 personas las que van y vienen cada día de Catriel a Peñas Blancas, Valle Verde y a los distintos yacimientos. Entre ellos figuran los docentes que viajan todos los días a dar clases a las tres escuelas rurales de la zona. El video de muestra Un video subido a las redes muestra el traqueteo de la ambulancia que trasladaba a la mujer que había protagonizado el vuelco y las maniobras que tuvo que realizar el chofer de la ambulancia para que sea asistida con prontitud. La profesional que lo difundió escribió: “Estamos volviendo con paciente accidentada. ¿Ustedes qué piensan? Las condiciones de la ruta y el estado del paciente que está convaleciente son intransitables. Señores funcionarios, nuevamente yo, Pamela Rolán, enfermera del hospital, área programa Catriel, les pido hagan algo bueno. Arreglen la ruta bien, como corresponde, y no hagan las mismas chanchadas de siempre que tapan algunos pozos y el resto queda y queda y queda”. ¿Figura como asfaltada? De varios testimonios surgió que la cantidad de tránsito es tal porque “en los GPS figura que la ruta está asfaltada”. “Sí, esta ruta aparece como que ya está asfaltada”, dijo el comisionado, y si bien el reclamo se concentra en los tramos de pavimentación (11 kilómetros), la vía se extiende por 70 kilómetros, en un camino que se abre en un ancho con capacidad para cinco carriles, que se convierte en una especie de autopista del lejano oeste, poblada de canto rodado, polvo y montículos de tierra que separan las sendas. A los lados, el poblado crece en construcciones y chacras, imposibilitado de ampliar el horizonte para desarrollarse, porque las piedras vuelan y rompen los vidrios o lastiman a niños. Porque aunque hay un compromiso para regar el camino, “es insuficiente. Tenemos que resignarnos a vivir tapados de tierra, con las ventanas cerradas o sacando mugre todo el día”. Porque “estamos cansados de escuchar promesas sin soluciones”, “de mandar notas a las autoridades”, “de pedir y que se nos mienta y nos ignoren”. A la vera del camino se encuentra el “pueblo” de un lado y las escuelas rurales del otro, por lo que esa vía también es muy transitada por niños y padres que a diario asisten a las jornadas escolares en doble turno en dos de las escuelas, y en horario de jornada extendida en la escuela de Valle Verde, por lo que en horarios clave para la escolaridad, gente de a pie, en bicicleta o en motos se confunde con el transitar del resto de los vehículos. “Hace dos días atendimos a un nene que iba a la escuela y cuando intentaba cruzar un vehículo levantó una piedra que le cortó la cabeza”, dijo la enfermera que atiende en el puesto sanitario.

Otra vez trabajan en la ruta. Taparán los pozos hasta que la hagan de nuevo.


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