Rutas de pesadilla

Por Redacción

Las rutas permanecen cerradas toda la noche, pero cuando abren no son garantía de buena transitabilidad. Antes bien, se han observado tramos de pesadilla ayer desde Piedra del Águila a Bariloche. Lo mismo ocurría con los caminos que conducen a Los Menucos y Jacobacci desde el Valle. Según reportaron automovilistas y transportistas, ayer soplaba viento fuerte entre Alicura y Bariloche y una lluvia nada común: ceniza más agua, que transformaban la calzada en prácticamente más resbaladiza que cuando hay hielo. Varios automovilistas habían perdido el norte literalmente: derrapaban a banquinas que eran un verdadero pantano o “empaste” y no podían regresar a la ruta. Ocurre que los límites se desdibujaban y convertían el trayecto en ominoso. Hacia la línea Sur había que circular a paso de hombre por la bajísima visibilidad y la ceniza acumulada en varios tramos. • • • Clemente Onelli amaneció ayer al borde del asfixia: sin electricidad y con un viento intenso que voló la ceniza acumulada invadiendo todo. La gente no podía distinguir si seguía cayendo esa molesta arenilla o si sólo se trataba de la que el viento volaba, generando molestias en vías respiratorias y ojos. En el amanecer generó temor, pero con el correr de las horas la gente se empezó a animar y salió cubriéndose con paños húmedos el rostro y anteojos para disminuir los efectos.


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