Sabían que Paola corría riesgo y no lo arrestaron

“¿Ahora sí lo van a detener?”, gritó el hermano de la joven herida por su ex.



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Martín Brunella

La joven madre de San Antonio se recupera en el hospital tras recibir siete puñaladas. Su ex, denunciado 25 veces, por fin está detenido.

SAN ANTONIO OESTE (ASA).- Fue un grito desgarrador que todavía le retumba en los oídos y que resume una historia que durante un año y medio lo tuvo al borde de la desesperación. Lo recuerda porque fue lo primero que pudo decir cuando dobló la esquina tomándose la herida que había recibido en el pecho, para ingresar a la comisaría de la que había salido minutos antes de ser atacado y de que su hermana recibiera las siete cuchilladas que podrían haberle costado la vida.

Recuerda que abrió los brazos, dejando manar la sangre que lo envolvía, y ahí, fuera de sí, le dijo al primer oficial que encontró, mostrándole el tajo que le cruzaba el pecho, “Mirá, mirá lo que hizo, ¿lo van a detener ahora? ¡Fijate lo que me hizo y lo que le hizo a mi hermana!”.

Carlos Canario, de 49 años, es el hermano de Paola, la joven de 30 que el domingo último, después de haber realizado 25 presentaciones policiales en contra de su ex concubino, Víctor Hugo “Finito” Díaz, fue atacada por éste cuando salía de pedir ayuda nuevamente en la Comisaría 10 de San Antonio Oeste. A él, su ex cuñado, blandiendo la cuchilla de 15 cm. de largo, le efectuó un corte debajo de la tetilla izquierda. Desde el hospital de San Antonio, donde está internada su hermana, Carlos contó la dramática sucesión de hechos.

“Esa tarde cuando él (por Díaz) rondaba la casa, llamamos a la policía y les pedimos que hicieran algo, porque había saltado al patio del vecino, lindero al de mi hermana, y evidentemente algo quería. ‘¿Qué van a esperar, que pase algo?’ le dije a un policía cuando llegó, pero me dijeron que no tenían orden para detenerlo y que si íbamos a la comisaría a realizar una nueva denuncia tal vez la jueza podría darles una”, explicó Canario.

“Entonces fuimos a la comisaría y estuvimos como dos o tres horas. Decían que ya tenía hecha la denuncia por violencia familiar, que no había motivos para detenerlo, que nos fuéramos y que si él aparecía de nuevo llamáramos al 101”, agregó. Pero no tuvieron tiempo para eso. A la salida de la comisaría fueron atacados.

“Salimos y mi auto tenía los neumáticos tajeados. Se ve que Díaz andaba por la plaza (que queda frente de la comisaría) espiando. Es que después de que vio que salimos de lo de mi hermana para la Décima (la unidad policial) seguramente tuvo tiempo de volver en auto hasta su casa, buscar la cuchilla y esperar. Él un montón de veces me había dicho que quería resolver el tema con Paola por las buenas o por las malas”, describió el hermano de la joven madre atacada.

Carlos recuerda con pavor esos últimos minutos: “Cuando mi hermana lo vio aparecer me dijo ‘Ahí viene ‘Finito’, ahí viene…’. Yo le dije a ella ‘no disparés, vení para acá’ pero del miedo que le tiene ella empezó a correr, y de yapa andaba con tacos altos, así que se cae y él le empieza a pegar. Después, cuando yo me metí, me hirió a mí y salió corriendo, mientras mi hermana cruzaba la calle para pedir ayuda en la parada de taxis”. “¿A vos te parece que terminara en esto? Es que lo hicimos todo, y lo dijimos tantas veces, tantas. Él la quería matar”, reflexionó.


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Sabían que Paola corría riesgo y no lo arrestaron