Sabor y diversión, una receta perfecta

Otra forma de aprovechar las vacaciones.



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LUIS BELTRÁN (AVM).- Las vacaciones de invierno suelen ser una buen excusa para que los chicos recarguen energías, se diviertan y en algunos casos puedan viajar en familia. En Luis Beltrán un nutrido grupo las aprovechó para hacer sus primeros pasos como cocineros. De la mano del cheff internacional, Mariano Navarro, niños de entre 8 y 12 años, aprovecharon las vacaciones de invierno para divertirse y –de paso– aprender a cocinar. Fue a través de un taller que se desarrolló durante las dos semanas del receso escolar invernal y que finalizó el sábado. “Aquí, en ‘Encuentro de saberes’ se trabaja todo el año. Si bien se hizo el receso invernal de los talleres que se dictan durante el año, ya que varias familias aprovechan para viajar, optamos por brindar este taller de cocina durante las dos semanas de vacaciones, para los chicos que no tenían ninguna actividad que los contenga” explicó la secretaría de Cultura, Edith López. Mariano Navarro, un joven que desde que se recibió de cheff internacional está abocado a la docencia en Valle Medio y en Neuquén –donde tiene junto a su colega Miriam Beraza un emprendimiento para formar recurso humano en cocina macrobiótica– fue convocado por la Secretaría de Desarrollo municipal, para dar este taller a niños de entre 8 y 12 años. “Nos enteramos por volantes que repartían en la calle que estaba este taller gratis. Aprendimos a hacer licuados de frutas, milanesas, hamburguesas, pizzas, tallarines desde la masa hasta la salsa, pan casero, bizcochitos de grasa y facturas. A nosotros nos gustaría seguir para aprender más y practicar lo que ya sabemos” cuentan los chicos entre risas y acotaciones jocosas. “Yo les permito a los chicos divertirse, aunque guardando cierta cuestiones de higiene. Y no les doy receta, sino que les enseño la técnica, y eso ayuda a que aprendan con más facilidad y que se diviertan. Ellos mismos hicieron cada una de las cosas que aprendieron, la cocinaron y se la comieron. Fue una hermosa experiencia con cosas que aprendieron y que no se les va a olvidar” expresó navarro. Edith López, ante el entusiasmo de los chicos, señaló que es posible darle continuidad al taller, para que los pequeños aprendices puedan seguir abocados a la gastronomía. “Acá se trabaja todo el año, haya o no vacaciones y siempre orientados a los social”, explicó la funcionaria y aclaró que en este grupo había chicos de la zona rural, y otros de barrios lejanos, que atravesaron todo el pueblo para participar de los encuentros. Además les sirvió para que estén cuidados, aprendiendo y compartiendo esto en sus propios hogares lo que ayuda a recuperar el espacio familiar en la cocina.

Licuados, milanesas, pizzas y pan casero fueron algunas de las deliciosas elaboraciones de los pequeños.


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Sabor y diversión, una receta perfecta