Saga de pioneros junto al lago en el novecientos

El siglo XIX se despidió del Nahuel Huapi con varios ahogados, pero también con un balazo fatal en el campamento militar. La vida continuó con nuevos inmigrantes y bodas irrenunciables.



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Mapa contemporáneo a los primeros años del novecientos. Figuran el cuartel del 9º de Caballería y el mojón Bernal, además de la casa de Garay, el Juzgado y en el otro extremo el almacén de Harris.

Después de que el 12 de enero de 1900 muriera el pionero José Tauschek ahogado en el río Limay y, enseguida, en las aguas del lago Nahuel Huapi perdieran la vida por inmersión los jornaleros chilenos Miranda y Andrade, la región parecía volver a su quietud.

La Memoria anual de Río Negro elevada al Ministerio del Interior retrata un 'novecientos' apacible y algo productivo. El gobernador José Eugenio Tello dice que el "departamento más lejano, menos conocido y que debería merecer la atención del Gobierno Nacional, es el de Bariloche...". Calculaba 500 habitantes en toda la región del lago, abastecidos por los productos sembrados en 150 hectáreas de la margen sur trigo, avena y cebada y 15 hectáreas granjeras con papas y hortalizas (en gran parte de Tauschek, que exportaba hasta el lago Llanquihue). Consignaba los desmontes para extender cultivos, la nacionalidad de los habitantes ("suizos, alemanes, franceses e italianos"... y los "pocos indígenas... agricultores de Chile"). Destacaba la entrada y salida de mercaderías por el "paso Rosales" a manos de "un comerciante de Chile", Carlos Wiederhold, quien ya se desprendía de su negocio en San Carlos.

Muy pocos argentinos se habían establecido en esas cordilleras y valles anexos, a no ser los militares de guarniciones, algunos ganaderos, y pocos funcionarios. Una curiosidad trágica e insondable fue que cerca de la enlutada casa de los Tauschek en ese 1900 alguien muriera de un balazo en el destacamento del lago, justo el 25 de mayo. Sin otros datos que los habituales en un acta de defunción.

A primera hora del 26, el jefe del destacamento del lago, alférez Lino C. Millán denunció que aquella muerte acaeció "el 25 del corriente a las 7 de la noche, en el campamento militar... falleció Pedro Mercado, según consta con la nota de su referencia, inscrito por él mismo y a consecuencia de una herida de bala. Ignora el declarante las demás generalidades de la ley".

 

Diáspora en Roca

 

Los testigos fueron F. Garay y el herrero de la costa del Limay Benito Book (que como Tauschek, estaba sobre tierras adjudicadas al general Liborio Bernal). El acta no aclaró la condición civil o militar de Mercado (apellido frecuente en las filas), ni el origen del disparo.

En la región solo había memoria de la muerte de un militar el cabo Campos jinete ahogado al vadear el Limay aguas abajo durante la campaña de Conrado Villegas. En cuanto a Garay, era un vasco francés que residía en la costa del Limay cerca del Juzgado de Paz de Nahuel Huapi, lugares apuntadas en el plano que ilustra esta página y donde también figura el antiguo almacén de Harris, aguas arriba del arroyo Ñirihuau, el cuartel del 9º (sic) de Caballería y el mojón Bernal. Conviene aclarar que Benito Book (o Boock) era "de la provincia alemana de Büdelsdorf (sic), lindera con Dinamarca que tan buenos inmigrantes ha dado a nuestro país", según La Voz Andina barilochense del 11 de enero de 1941, que entrevistó a Benito y a Bernardo.

Los Book llegaron "en 1885, formando parte del grupo de 150 familias de colonos alemanes que trajo el general Julio A. Roca para radicarlas en la Colonia de Fuerte General Roca". En 1891 la familia se instaló en Viedma hasta que la gran inundación del '99 devastó el Valle Inferior y decidieron marchar hacia el lago.

Como la destrucción de Viedma por el desmadre del río se produjo en la tercera semana de julio, es improbable que los Book se hayan instalado a orillas del lago antes de octubre de ese año (Bernardo lo haría inicialmente en La Península).

Si se conocieron con Tauschek, fue una relación relámpago, ya que el checo murió el 12 de enero siguiente. Christian Book, en cambio, que se había adelantado a sus hermanos, conoció bien a Tauschek. Era un año más joven que Bernardo y cuatro mayor que Benito.

El documento que lo demuestra señala que estaba junto al lago por lo menos 4 años antes. El mismo registro también sirve para convalidar la presencia de Rodolfo Wiederhold, hermano menor del "fundador" de San Carlos. Es que fue él quien el 25 de octubre de 1897 denunció al juez de paz Luis J. Pefaure que esa mañana (a las 7) había fallecido en su domicilio ("costa del lago Nahuel Huapi") Guillermo Körsting de "edad aparente 26 años, soltero, alemán, y sin parientes conocidos".

 

Christian llegó primero

 

El otro dato revelador: los testigos que "habían visto el cadáver" y firman el acta, son Christian Book, precisamente, y Otto Goedecke. Figuran los datos de este último: 33 años, soltero, alemán, agricultor (sería asesinado el último día de 1928, y quedaría eternizado en el nombre del cerro Otto).

Para conocer la identidad de Cristian Boock (sic) hay que ver el acta Nº 3 de Casamientos de 1904, fechada en "Nahuel Huapi, Departamento de Bariloche" el 7 de febrero de ese año y por la que Cristian, de 33 años, "...alemán, nacido en el pueblo de Rendsburg, provincia de Holstein, Schlenig, domiciliado en Nahuel Huapi", que era agricultor, se casó con la chilena Adela Leonor Barrientos de 24 años. En realidad convivían desde que ella tenía 14 y él trabajaba con la estancia inglesa Fofo-Cahuel del Chubut. Allí, en el invierno de 1894, nació su hija Adela, y en el otoño del '97, Claudina, ya en Nahuel Huapi, siguiéndoles Emilia y Eugenio, nacido dos meses y medio antes de la boda de sus padres. El juez Eduardo Beovide, aquel domingo nupcial, hizo doblete. En la misma jornada casó en segundas nupcias a Felix Goye, cuyo segundo apellido era nada menos que Borges. Guillermo, el hijo de Tauschek había emigrado a Ñorquinco, pero seis semanas llegó hasta el lago para enterrar a su abuela Beatriz Hahm de Gerstmann, una alemana de 88 años, suegra de José Tauschek, el primer granjero del lago.

FRANCISCO N. JUAREZ

fnjuarez@sion.com

(Continuará)


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