Saiz, Pichetto, la estética yanqui y la cumbia

LA PLATA (Especial, por Nicolás Wiñazki).- Muestra de poder kirchnerista absoluto. Diseño marketinero al estilo yanqui, con final de lluvia de confetis y música de cumbia para no olvidar parte de la idiosincrasia argentina más humilde. En los palcos del suntuoso teatro Argentino, repleto de adherentes prolijamente sentados en sus butacas, el presidente ocupó la cabecera de privilegio, en línea recta hacia la disertante Cristina, escoltado por el vicepresidente Daniel Scioli, a su derecha, y el jefe de gabinete Alberto Fernández, a su izquierda.

Justicialistas y radicales convivieron fraternalmente, mientras en la calle se desataban feroces peleas a palos y golpes de puño entre fracciones peronistas del Gran Buenos Aires.

El mendocino Julio Cobos, a quien se menciona como casi seguro compañero de fórmula de Cristina, se ubicó justo detrás del presidente Kirchner. En una fila posterior se lo veía al gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, al lado del formoseño Gildo Insfrán y delante de Miguel Pichetto, el rival al que le ganó en mayo. El senador debió conformarse en alternar con intendentes de la UCR, como Melchor Posse, de San Isidro.

No faltó nadie del kirchnerismo a la fiesta platense. Sobresalieron, con sus pañuelos

blancos, las madres y abuelas de Plaza de mayo, observadas con atención por intendentes peronistas ortodoxos como Hugo Curto y Manuel Quindimil. Hubo asistencias sorprendentes, como la del gobernador de Misiones, Carlos Rovira, distanciado del primer mandatario.

La organización del acto fue supervisada de cerca por el secretario de Medios, Enrique Albistur, quien durante el discurso de Cristina se paró nervioso detrás de los cortinados, cronometrando los tiempos y dando indicaciones a funcionarios de la unidad creativa de su área dirigida por Sergio Strassera, sobrino del ex fiscal que trabajó en el juicio a la junta de los ex comandantes de la dictadura militar.

Un corresponsal del diario "El País", de España, se sorprendió por la por la prodigalidad oficial al lanzamiento de Cristina. Tanto que comentó a varios de sus colegas que en Europa no podían creer la forma "irregular" en que se usaban fondos estatales para una candidatura y la estética elaborada por Albistur, que incluyó un video de impecable factura, donde se ve a Cristina alternando, entre otros, con José Luis Rodríguez Zapatero, Felipe González, Hillary Clinton, el músico Santaolalla, los presidentes Chávez y Lula, y Estela Carlotto.

La interna del gobierno se hizo patente por las ubicaciones preferenciales al lado de Kirchner. Alberto Fernández le ganó la tenida al ministro de Infraestructura Julio De Vido, acomodado un poco más lejos al lado del flamante ministro Miguel Peirano, reemplazante de la tumbada Felisa Miceli.


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