Saiz quiere hablar con los enojados

El PJ y Encuentro de los Rionegrinos cortaron el diálogo con el gobierno hace dos semanas. Sin embargo, la administración Saiz volverá a convocarlos para avanzar en la reforma política, un proyecto que difícilmente prospere si no participan las fuerzas de la oposición. Octubre, un mes decisivo para el tema.




El gobierno de Río Negro extenderá hasta octubre la recepción de propuestas para la reforma política.

Mientras tanto, el oficialismo volverá a convocar al diálogo a Encuentro de los Rionegrinos y al PJ, que -por estas horas- se cruzan culpas y responsabilidades por retirarse ambos, hace dos semanas, de la mesa de reflexión con la administración Saiz.

Este llamado a la oposición desertora recién se reiterará en octubre porque, hasta entonces, se recibirán propuestas de reforma política. En principio, el plazo vencía el 30 de agosto, pero ayer el Ministerio de Gobierno reconoció que se extenderá -como mínimo- hasta el 30 de setiembre. Luego se abrirá una etapa de análisis y debate, que incluirá la participación de dirigentes políticos nacionales e internacionales.

Durante esta semana, el ministro Iván Lázzeri cumplió gestiones en Capital Federal para garantizar la presencia de los ex presidentes Raúl Alfonsín y Eduardo Duhalde. La secretaria de Políticas Institucionales, Nelly Meana, se reunió el miércoles con el líder radical.

Hasta ahora, el promocionado retiro del diálogo dispuesto por Encuentro y el justicialismo no impactó demasiado. Incluso, el mayor desgaste parece alcanzar al propio justicialismo cuando algunos dirigentes -desde el diputado Carlos Larreguy hasta los legisladores Alcides Pinazo y Gustavo Costanzo- ya hicieron pública su oposición al abandono de ese escenario.

Ayer el gobierno provincial reiteró que nuevamente invitará a Encuentro y al justicialismo, aunque inicialmente espera cumplir con la etapa de la recepción de las propuestas.

La prórroga de presentación responde a un pedido del presidente electo del radica

lismo, Pablo Verani, que la semana pasada requirió una extensión para concluir con el proyecto de reformas estructurales que pretende ofrecer ese partido en el gobierno.

Simultáneamente, el oficialismo mantiene -laboriosamente- su estrategia de alianzas individuales.

Se confía en sumar a Educación al justicialista Pablo Bohoslavsky -ex rector de la Universidad del Comahue-, para lo cual se creará un programa especial en esa cartera, y también a la dirigente de Encuentro Graciela di Biase -ex intendenta de Bariloche- a la presidencia de Altec. En el gobierno se descuenta que ambos aceptarán esos ofrecimientos. Estimulado, el oficialismo no quita la atención de las maniobras de Eduardo Rosso.

Tampoco descuida a otro socio político: el mandatario de Bariloche, Alberto Icare. No como seguramente pretende el andino, pero el radicalismo cumple con gestos y acciones para sostener esa comunión. Esta sociedad determinaría la continuidad del director de Icare en Altec -Fe

lipe Sutija- y, como contrapartida, eyectará al radical Oscar García Peirano de la conducción a la que acceda Di Biase.

No existen mayores sobresaltos en esa alianza, salvo especulaciones oportunas. El presidente Néstor Kirchner recibió el jueves pasado a Icare. Alentado por hombres del intendente, se hizo trascender que Kirchner interesó e entusiasmó de la transversalidad al visitante. Una versión alejada de la realidad. Ocurre que ese encuentro tuvo un testigo radical: el vicegobernador Mario De Rege. Una presencia que desalentó -en todo caso- cualquier referencia a esa cuestión. Otros trascendidos no son casuales, pues buscan el interés del gobierno provincial y reclaman así el cumplimiento de compromisos pendientes. (AV/AR)

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