Schumacher es una máquina de batir "records"

Logró la victoria en la última prueba del Mundial, que se disputó ayer en Suzuka.

El alemán Michael Schumacher logró ayer en el Gran Premio de Japón un impecable triunfo, cerrando con récord de victorias y de puntos el Mundial de Fórmula 1, pero sin poder ayudar a su compañero, un decepcionante Rubens Barrichello, en una prueba que confirmó en cambio el gran nivel del colombiano Juan Pablo Montoya.

Ferrari había elaborado una estrategia para favorecer a Barrichello, quien necesitaba ganar para obtener el subcampeonato, haciéndolo largar con menos combustible para que hiciera tres pit-stops, contra dos del resto, y se ubicara en el inicio detrás de Schumacher, quien luego debía cederle la punta.

Pero fue Montoya quien se instaló en el segundo puesto desde la largada y Barrichello nunca lo pudo superar, a excepción de un recíproco sobrepaso en la segunda vuelta, pese a tener un auto mucho más liviano -hizo su primer reabastecimiento en la vuelta quince, tres giros antes que Schumacher y siete que el piloto colombiano-.

Sólo durante cinco giros, antes de su segundo ingreso a boxes, Barrichello apuró a Montoya, pero sin dar nunca la impresión de poder superarlo. Ya en la segunda parte de la prueba, cedió otras posiciones y debió conformarse con un quinto puesto, detrás de David Coulthard, su directo rival y vencedor en la lucha por subcampeonato, quien fue tercero, y del otro piloto de McLaren, Mika Hakkinen, cuarto.

"La estrategia de los pit-stops no dio buenos resultados, los Williams eran mucho más veloces en la recta y no pude defenderme contra Montoya cuando tenía mi mejor tren de gomas. Después perdí más tiempo en el tercer pit-stop porque se me apagó el motor", declaró Barrichello, quien se quejó de las "incorrecciones" del otro piloto de Williams, el ayer deslucido Ralf Schumacher.

Anulada por la mala actuación del brasileño la posibilidad de ser útil a su equipo, Schumacher se dedicó a lo que mejor sabe, como es imprimirle un ritmo endiablado a su marcha para obtener de manera demoledora su novena victoria del año.

Además de este nuevo récord de triunfos (nueve) y de puntos (ciento veintitrés) en una misma temporada (que lo ubica ahora dos triunfos delante de Alain Prost), Schumacher superó también ayer al francés en el mayor número de puntos obtenidos en su carrera (801 contra 798,5).

El alemán confirmó oficialmente la conquista de su cuarto título mundial, a uno de la mítica marca del pentacampeón argentino, Juan M. Fangio, mientras que Ferrari logró su tercera Copa seguida de Constructores.

"Fue una temporada fantástica", comentó Schumacher, cuyo único momento difícil en la conferencia fue cuando debió responder a preguntas acerca de Montoya, seguramente su gran rival para el próximo Mundial.

La de Montoya fue, otra vez, una performance de altísimo nivel, ya que en una pista en la que corría por primera vez y le era desconocida sólo fue inferior a Schumacher en las primeras vueltas, cuando el alemán acumuló una ventaja de hasta doce segundos en la décima vuelta.

Su carrera firme y sin errores, su segundo puesto final y su giro más veloz en carrera contrastaron con los errores de Ralf Schumacher, que lo mostraron desconcentrado y terminó sexto.

Montoya ya es el piloto número uno en Williams, después de haber estado sistemáticamente delante del alemán, quien pareció víctima de un creciente nerviosismo, en las últimas cuatro pruebas.

Hakkinen se despidió de la Fórmula 1 decorosamente, pero dejando pasar sorpresivamente en las vueltas finales a su compañero Coulthard, quien estimó que el finlandés deseó tal vez evitar su presencia en la rueda de prensa final.

El otro veterano que corría su última prueba, el francés Jean Alesi, tuvo un desagradable adiós, ya que en la sexta vuelta fue protagonista con de un espectacular accidente, por fortuna sin consecuencias, al embestir frontalmente al finlandés Kimi Raikkonen, quien había entrado en trompo.


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