Schwarzenegger tiene quien lo reemplace

Se estrena la remake de “Conan el Bárbaro”.





En la era de las secuelas y la alarmante falta de imaginación de los estudios de Hollywood en los últimos tiempos, no era de extrañar que se colara una ‘remake’, aunque haciendo más ruido de lo normal, “Conan el Bárbaro”, una película que se estrena este viernes en los Estados Unidos y que promete traer reminiscencias del pasado. El filme de Marcus Nispel, un director que trabajó en los videos de Cher, George Michael o Janet Jackson entre otros, recupera nada menos que uno de los largometrajes clave en la carrera de Arnold Schwarzenegger. En la película de 1982 además aparecía un jovencísimo Jorge Sanz, el actor español que después nunca más se acercó a Hollywood. Y aunque el guión de este “remake” tiene vida propia, serán inevitables las comparaciones. A Jason Momoa, el elegido para encarnar al nuevo Conan, le tocará competir en este caso con la impresionante musculatura que lucía el ex Miss Universo en aquel entonces. Corrían los años 80 y aquel cuerpo coronado por un gesto hosco nunca pasó desapercibido por el público ni por los estudios de Hollywood. Momoa no tiene la proyección ni la fama del ex gobernador de California, pero puede presumir de ser un poco menos rígido que su colega austríaco. Nacido en Honolulu hace 31 años también tiene toda una carrera por delante. Es muy posible que si la taquilla responde, continúe la saga con Momoa al frente, aunque ya tiene en su haber títulos que le han dado considerable exposición. “Stargate: Atlantis” fue su primer papel de peso y después apareció en la serie del canal de televisión privado HBO, “Game of the Thrones”. Pero no se inició como actor sino como modelo en 1998 tras volver a su isla nativa, después de años de residencia en Norwalk, Iowa. En las islas paradisíacas despuntó en sus primeros trabajos, se convirtió en modelo del año en Hawaii y se dio a conoce con su papel en la serie “Baywatch Hawaii”. Ahora Momoa interpreta un papel con la huella de Schwarzenegger y con un guión que también tiene ciertas similitudes con la película de 1982. Conan sufre la muerte de su padre, por lo que decide aventurarse en un mundo lleno de peligros, fantasías y tesoros por descubrir. Al guerrero le va bien en ese mundo como ladrón, pirata y luchador, hasta que da con el autor de la masacre en su pueblo y toda su misión cambia. Se trata de Khalar Zym, interpretado por Stephen Lang, un viejo conocido de las nuevas generaciones por su papel del militar jefe en Pandora, la isla inventada por James Cameron para “Avatar”. Pese a ser una copia que sigue los pasos de su predecesora, esta versión de Conan no fue una adaptación fácil. Warner Brothers tardó siete años en sacar el proyecto adelante, con constantes cambios de manos y varios estudios interesados en hacerse con los derechos. Pero niguna de las películas puede reclamar el título de autenticidad, que sólo le pertenece a Robert E. Howard, el creador de la serie que se comenzó a publicar en la revista “Weird Tales” en 1932. Después, John Milnius y su musculoso actor austríaco le dieron fama internacional a través de sus dos largometrajes, “Conan, el bárbaro” y “Conan, el destructor. Momoa será el responsable de mantener vivo al personaje heroico, con la ventaja de contar con las tres dimensiones, amén de intentar recaudar unos cuantos millones de dólares en taquilla. El objetivo es superar los 68 millones que recaudó Schwarzenegger y el resto del reparto en el 1982, una cifra nada despreciable para la época. Y de entretener al público, que para eso paga. (DPA).


Comentarios


Schwarzenegger tiene quien lo reemplace