Se agravan los problemas de caja: YPF entró en los planes del gobierno
»
Las tendencias que muestran las cuentas fiscales nacionales generan presión sobre el modelo económico que se viene aplicando en el país desde el 2002. El cierre oficial del presupuesto ejecutado en el primer cuatrimestre del año arroja algunos puntos que es importante rescatar: • Los ingresos corrientes totalizaron 102.228 millones de pesos. La cifra refleja un crecimiento del orden del 21% respecto de los números consolidados en el mismo período del año anterior. • Los gastos corrientes alcanzaron los 91.803 millones de pesos, mostrando un incremento del 31% interanual. • El resultado económico (ingresos corrientes – gastos corrientes) llegó en el primer trimestre del año a los 10.425 millones de pesos, cifra que refleja una caída del 25% en relación con los logros obtenidos el año anterior. • El resultado financiero fue de algo más de 2.170 millones de pesos; sufrió un desplome del 74% en comparación con los resultados de los primeros tres meses del 2011. El deterioro que se observa en las cuentas fiscales está dado, tal como lo respaldan las estadísticas del Ministerio de Economía, por la mayor tasa de crecimiento que registran los gastos respecto de los ingresos. Los subsidios juegan un rol fundamental en estos desequilibrios. Hacia fines del año pasado la idea del gobierno era disminuir durante el 2012 en un 20% las transferencias que se realizaban por esta vía para, de esa manera, compensar los desbalances que ya empezaban a mostrar las cuentas públicas nacionales. Sin embargo los problemas para desmantelar esta maraña de subsidios cruzados, sumados a los efectos negativos que generó en la sociedad la medida de eliminarlos, llevaron al Ejecutivo a repensar su estrategia y hoy nos encontramos con que los subsidios no sólo no bajaron un 20%, tal como se preveía luego de la reelección presidencial, sino que crecieron en esa misma proporción, profundizando los problemas que arrastran las cuentas públicas desde el 2008. La administración Kirchner optó por el “Plan B”: • Modificar la carta orgánica del Banco Central para hacer caja con sus reservas (sólo en los últimos siete días retiró 10.000 millones de dólares con la emisión de Letes para financiar gastos y cancelar obligaciones financieras) • Tomar el control del 51% de las acciones de YPF para negociar con las petroleras de primera línea la puesta en producción del yacimiento Vaca Muerta. Entre los borradores que maneja CFK para aumentar la caja figura un proyecto que toma fuerza, elevado por Julio de Vido, que tiene en cuenta los siguientes puntos: – Acordar un nuevo sendero de precios con la empresa que asegure el financiamiento para sacar el gas que se encuentra en Vaca Muerta – Otorgar una concesión del área no menor a los diez años a quien se haga cargo de estas inversiones – Como contraparte, el gobierno nacional estudia cobrar un “canon” en efectivo por la entrega del yacimiento.
»
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios