Se cortó la racha

Por Redacción

Independiente no pudo sacar diferencias y quedó en una posición incómoda en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Anoche empató 2-2 con la Universidad Católica, que hizo un gran partido y se volvió a Chile con lo que vino a buscar: un buen resultado y goles. La serie no está resuelta y más aún con un equipo tan copero como el Rojo, pero su situación en el torneo local, en zona de descenso, hace pensar que en la revancha de la próxima semana, Américo Gallego no pondría toda la carne en el asador. El equipo chileno llegó al Libertadores de América con el clásico objetivo de los visitantes: anotar. Y tardó apenas 3 minutos en conseguirlo. Un anticipo perfecto de Enzo Andía silenció el estadio de Avellaneda y modificó todos los planes del Tolo y sus muchachos que sintieron el golpe y tardaron en reaccionar. Se imponía la reacción del dueño de casa, pero ocurrió todo lo contrario, porque la Católica siguió con el dominio y le creo cuatro mano a mano muy claros. Hilario Navarro resolvió un par de manera perfecta, mientras que Tomás Costa y Fernando Cordero no estuvieron finos para llegar a un 2-0 que hubiera complicado en demasía al Rojo, en un arranque para el olvido. En el medio, a los 10 minutos, una situación insólita: se pusieron en marcha los aspersores en el área del local. Nadie entendía nada, pero rápidamente los pararon. Recién después de los 35, Independiente emparejó y llegó seguido al área rival. Con el empuje de Morel desde el fondo, la mejoría del Malevo Ferreyra y la participación más activa de la dupla Benítez-Farías, el Rojo al menos inquietó al rival y dejó en claro que la historia iba a ser diferente en el complemento. Entre los 43 y 45, fútbol en estado puro. Nicolás Castillo se lo perdió de manera increíble, con un disparo que se fue a milímetros del palo. Y en la salida, el Rojo se encontró con un tiro libre, Cristian Tula les ganó a todos y puso el 1-1. ¿Injusto? Ninguna duda, pero...Así es el fútbol. En el segundo tiempo, Independiente fue al frente y lo hizo desde el minuto 0, por el cambio que metió el Tolo: Villafañez por Zapata. ¿Cómo siguió la historia? En una de las primeras que tocó, Lucas puso el 2-1 (con ayuda de Hans Martínez), pero el local dio vuelta un partido que venía muy complicado. Con Martín Benítez encendido y Villafañez como su socio ideal, llegó el mejor momento del Diablo en el partido y el tercer gol estaba al caer. Sin embargo, así como el Rojo llegó al injusto 1-1 en el cierre del primer tiempo, la Católica encontró el 2-2. Fue a los 25, en una gran jugada colectiva, que encontró a Cordero y Castillo, los mejores del equipo. El punta definió y volvió la paridad. A partir de ahí, poco y nada. Independiente fue al frente, pero también tomo recaudos, porque el tridente Costa-Pizarro-Cordero complicó toda la noche. Por surte, el DT visitante sacó a dos de ellos y se terminó la pesadilla para el Rojo. Está claro que el 2-2 no es un buen resultado para los de Gallego, pero la eliminatoria está abierta y el pase todavía es posible. (AN)

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