Se desordenó la casa

En el MPN se juega una interna por el sillón reservado en YPF. El último aumento de sueldo hizo subir el déficit del ISSN.

Por Redacción

Un tercio del presupuesto provincial está en manos del Instituto de Seguridad Social del Neuquén que administra los servicios asistenciales y previsionales de los empleados públicos. Esta semana el gobierno aumentó los aportes y contribuciones, decisión que para el sector interesado –léase los gremios estatales– resultó sorpresiva y rebatible. A la par de que se confirmó el esperado aumento en el precio del gas para los productores y usuarios, el Movimiento Popular Neuquino se llenó de reproches internos por la súbita acusación del senador Guillermo Pereyra al tildar de “ñoqui” al exgobernador Jorge Sapag. Si el sector social más vehemente en términos de protesta necesitaba un punching ball para ejercer una de sus funciones, lo tuvo con el decreto que incrementa los aportes y contribuciones personales y patronales a razón de un punto porcentual para llegar a 8, en partes iguales, hasta enero del año próximo. Ni siquiera se tuvo bajo análisis la otra opción que era el aumento de la edad jubilatoria, como tienen las provincias que traspasaron su caja a Nación o al sector privado, puesto que se sopesó un impacto negativo en el mediano plazo porque hay regímenes especiales como el docente y el policial que difieren del judicial y la administración central. En promedio, los empleados públicos neuquinos se jubilan cinco años antes. El incremento en los sueldos pactado con los gremios hizo subir el déficit del ISSN. Para este año se esperaba recibir unos 7.500 millones de pesos de ingresos y 8.100 millones de gastos, y las nuevas reglas salariales aumentaron la brecha hasta llegar a los 1.000 millones de pesos. Tal vez primó el temor o la política de esconder la basura bajo la alfombra pero no hubo, en forma previa al decreto, una radiografía sobre las cuentas del organismo que maneja semejante cantidad de dinero y que gasta casi lo mismo que el Instituto de Juegos de Azar para pagar sueldos de su personal. “Si se hacía, se podía correr el riesgo de apuntar a alguien sobre cómo se manejó antes”, dijo una fuente oficial, y rápidamente se viró hacia la figura de Sapag, quien en su momento había contado el cuento fantástico de hacer una mini-Noruega con un fondo petrolero sin que el dinero salga de los sueldos públicos y, para salvar su cometido, firmó un decreto el anteúltimo día de su gestión, que después quedó en aguas de borrajas. Omar Gutiérrez se subió a un carro de bomberos y rumbeó con rapidez a Rincón de los Sauces donde surfeó en la interna al indicar: “No tengan miedo los del Movimiento Popular Neuquino porque no va a haber ninguna ruptura. Nosotros somos una gran familia, y como en toda familia siempre hay opiniones distintas, pero hay algo que no se rompe y siempre se respeta”. Se mostró junto a Pereyra porque requiere de su apoyo. El senador controla dos escaños en Diputados y eso puede servirle en la relación con Mauricio Macri. De rebote allí no tuvo necesidad de dar explicaciones sobre el aumento al ISSN porque el gran empleador en la ciudad ribereña del río Colorado no es el Estado; mientras tanto, en la ciudad capital los gremios le cantaban real envido. La confirmación del aumento del precio del gas en boca de pozo le ayudó a Gutiérrez a conciliar el sueño porque implicará más regalías y además significa una posibilidad de reactivación al parate del gigante en Vaca Muerta. La extracción no convencional nació y se desarrolló con precios en dólares por encima de los 100 el barril y ahora debe lidiar con un precio a menos del tercio, en costos, porque a nivel interno hay un valor diferencial. Es probable que para evitar males mayores el gremio petrolero haya aceptado el mecanismo de restricción en el plano laboral de sus afiliados, lo que le abrió un frente interno justo cuando estaba preparando su retirada. No hay que olvidar que dentro del partido se juega la interna respecto a YPF. Cuando el exministro Guillermo Coco defendió el acuerdo con YPF en Loma Campana reveló que la Provincia no era dueña de acciones de la petrolera porque no las había comprado y tampoco había negociado su posesión. Desde ese momento hasta ahora tampoco ha habido alguna decisión pública, y con el cambio de gobierno se esgrime que la Provincia podría tener voz en la nominación del directorio. Gutiérrez se sacó la foto con Miguel Gutiérrez, que tiene todas las fichas para presidir la petrolera cuando se oficialice el retiro del otro Miguel, Galuccio. Fiel a su estilo, no larga prenda respecto a quién va a ser su candidato. Dijo que lo iba a decir a fines de este mes, cuando se haga la asamblea. La decisión puede calmar las aguas internas o abrirlas porque, como en toda familia, cuando hay opiniones distintas el MPN camina el límite de la ruptura.

Panorama de Neuquén

Mario Rojas mariorojas@rionegro.com.ar