Se desploman las ventas de manzanas a Brasil
En junio se colocaron 136 toneladas, lo que refleja una caída del 97% respecto del mismo mes del 2011.
exportaciones FRUTÍCOLAS
La fruticultura es un claro ejemplo de la “mala praxis” aplicada para una economía regional. Por décadas Brasil ha sido el mercado más importante para las peras y manzanas argentinas durante el segundo semestre de cada temporada. Este año, con ultramar complicado para colocar la fruta del Valle, nuestro principal socio en el Mercosur pasó a ser clave para las empresas frutícolas de Río Negro y Neuquén. Pero entró Guillermo Moreno en escena y en sólo meses destruyó aquello que tanto esfuerzo les costó construir en años a productores y exportadores del Valle. En marzo, el secretario de Comercio de la Argentina cerró las fronteras a los productos brasileños con el intento de poner un freno al drenaje de dólares que se llevaban las importaciones. La respuesta no se hizo esperar. Brasil aplicó la misma fórmula sobre algunos “productos sensibles”, entre los que se encontraban las peras y manzanas. En abril comenzó a hacerse sentir el rigor de Dilma Rousseff. Desde el gobierno nacional aseguraban que “todo se iba arreglar en pocos días más”. En la reunión del Mercosur, funcionarios argentinos volvieron a minimizar el tema e insistían en que “todo estaba acordado para que la frontera volviera a abrirse para las economías regionales”. Los gobernadores de Río Negro y Neuquén alentaban este optimismo ante las consultas de los medios. Pero la realidad de las estadísticas sigue golpeando, sin piedad alguna, el relato del oficialismo. En abril, las exportaciones argentinas de manzanas mermaron 52% respecto del mismo mes del 2011; en mayo, el 74% en relación con el quinto mes del año anterior; y en junio se desplomaron el 97% (ver infograma adjunto). A esta altura, todas estas caídas representan menores ingresos para la región por algo más de 10 millones de dólares. A esta cifra hay que sumarle las pérdidas que se van a generar por toda aquella fruta que no podrá ser colocada en el mercado interno (por los sobrestocks existentes) y que deberá ser destinada, indefectiblemente, hacia la industria de concentrado. “El ritmo del comercio no se ha recuperado. Este nuevo mecanismo de exportación que impone Brasil es inviable para el Valle”, señaló con preocupación Marcelo Loyarte, gerente de CAFI. El ejecutivo aseguró que esta semana se le presentó un nuevo escrito al gobierno nacional en el que se mostraba la cruda realidad del comercio frutícola con el Brasil. “Esperamos algún tipo de respuesta para poder revertir este crítico escenario”, confió Loyarte en otra parte de su conversación. Muchos empresarios esperaban revertir los negativos números que dejó la temporada de ultramar con las ventas al Brasil durante el segundo semestre del año. Hoy todo indica que este escenario será difícil de cumplir, independientemente de la épica que muestre el relato oficial. En lo que respecta al comercio de peras, las estadísticas del Senasa detallan que las exportaciones en los primeros cinco meses del año se mantuvieron relativamente estables (ver infograma adjunto), pero en junio las ventas argentinas totalizaron las 9.400 toneladas, lo que refleja una caída del 40% en relación con el mismo mes del año anterior. Los primeros datos de julio detallan que los problemas tienden a encauzarse para la pera, no así para la manzana. Datos no oficiales destacan que las exportaciones de las primeras durante el mes pasado estarían en niveles del 2011. En manzanas esta relación no alcanzaría el 20% de julio 2011. (Redacción Central)
exportaciones FRUTÍCOLAS
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios