Se entregó el evadido de Cipolletti

CIPOLLETTI (AC).- El sospechoso de cometer un violento asalto que el domingo se fugó de la comisaría Cuarta del centro de Cipolletti, llegó ayer caminando a la misma unidad y se entregó. Gustavo Ariel Álvarez, de 27 años, estaba detenido en la comisaría de Cipolletti porque la justicia sospecha que podría haber sido el autor de un violento asalto a la farmacia Integral de Fernández Oro. El juez Gustavo Herrera iba a someterlo esta semana a una rueda de reconocimiento para poder imputarlo por el asalto o liberarlo por falta de mérito. El domingo, Álvarez recibió la visita de un familiar, que, por lo que cree la Policía, le entregó sin que los guardias lo detectaran, algún elemento que usó de ganzúa para abrir el candado de su calabozo. Pero el detenido no sólo zafó del candado de la celda sino que además abrió una puerta (no se sabe si estaba con llave) y logró llegar a un patio interno, a través de cuyo muro se accede a un baldío ubicado al lado de la unidad policial. El asalto a la farmacia fue perpetrado por dos sujetos con sus rostros descubiertos, que golpearon al dueño con la culata de un revólver, con el que luego apuntaron a un policía. Se alzaron con un botín de 1.500 pesos. Fue el 8 de agosto pasado. Dos personas en moto llegaron a la farmacia, y luego de golpear al dueño, se escaparon mientras dispararon contra la policía, que ya había sido alertada por una persona que estaba en la parte trasera del comercio y que vio lo que estaba sucediendo. El dueño de la farmacia estaba atendiendo su comercio cuando ingresó un hombre armado que lo obligó a entregarle la recaudación de la caja, unos 1.500 pesos. Fuentes de la Regional Quinta de la Policía informaron que el sospechoso se presentó ayer al mediodía en la comisaría Cuarta para entregarse, ante la mirada atónita de la guardia.


CIPOLLETTI (AC).- El sospechoso de cometer un violento asalto que el domingo se fugó de la comisaría Cuarta del centro de Cipolletti, llegó ayer caminando a la misma unidad y se entregó. Gustavo Ariel Álvarez, de 27 años, estaba detenido en la comisaría de Cipolletti porque la justicia sospecha que podría haber sido el autor de un violento asalto a la farmacia Integral de Fernández Oro. El juez Gustavo Herrera iba a someterlo esta semana a una rueda de reconocimiento para poder imputarlo por el asalto o liberarlo por falta de mérito. El domingo, Álvarez recibió la visita de un familiar, que, por lo que cree la Policía, le entregó sin que los guardias lo detectaran, algún elemento que usó de ganzúa para abrir el candado de su calabozo. Pero el detenido no sólo zafó del candado de la celda sino que además abrió una puerta (no se sabe si estaba con llave) y logró llegar a un patio interno, a través de cuyo muro se accede a un baldío ubicado al lado de la unidad policial. El asalto a la farmacia fue perpetrado por dos sujetos con sus rostros descubiertos, que golpearon al dueño con la culata de un revólver, con el que luego apuntaron a un policía. Se alzaron con un botín de 1.500 pesos. Fue el 8 de agosto pasado. Dos personas en moto llegaron a la farmacia, y luego de golpear al dueño, se escaparon mientras dispararon contra la policía, que ya había sido alertada por una persona que estaba en la parte trasera del comercio y que vio lo que estaba sucediendo. El dueño de la farmacia estaba atendiendo su comercio cuando ingresó un hombre armado que lo obligó a entregarle la recaudación de la caja, unos 1.500 pesos. Fuentes de la Regional Quinta de la Policía informaron que el sospechoso se presentó ayer al mediodía en la comisaría Cuarta para entregarse, ante la mirada atónita de la guardia.

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