«Se perforaban 1.000 pozos por año…»





El 13 de diciembre de 1907 se instituyó el Día del Petróleo para conmemorar su descubrimiento en suelo argentino.

«?La capacidad revolucionaria de los pueblos no se la demuestra con afirmaciones enfáticas ni posiciones dogmáticas, se la demuestra con hechos concretos que, partiendo de la realidad, tiendan a transformarla rápidamente al servicio de la Nación y de todo el pueblo argentino».

Así, con estos conceptos, hace cincuenta años el presidente Arturo Frondizi, a sólo tres meses de asumir, anunciaba y comenzaba a librar la «batalla del petróleo» que permitió a la Argentina, en tan solo cuatro años, lograr el autoabastecimiento de combustibles y sentar las bases para el desarrollo nacional.

Al asumir el gobierno -1º de mayo de 1958- la producción de petróleo era de 5,4 millones de metros cúbicos, otros 10 millones se importaban. La política encarada por el gobierno desarrollista (que para muchos suponía una nueva promesa demagógica del político de turno) permitió una gran expansión de YPF y, a principios del año 1962, se logró el autoabastecimiento de petróleo, alcanzando una producción de 15,6 millones de metros cúbicos de los cuales 10.4 millones correspondían a YPF. Esta empresa nacional nunca en su vida contó con tantos recursos como en esos cuatro años del gobierno del Dr. Frondizi y su administrador presidente del directorio Arturo Sábato.

Se perforaban a un promedio de 1.000 pozos por año. Se adquirieron 36 equipos perforadores, la compra más grande de la historia de la empresa, y en 1960 se llegó a tener más de 100 equipos trabajando, el doble de lo que tenía YPF. Así la empresa estatal por administración llegó a más que duplicar su producción y el resto lo logró mediante contratos de locación de obras y servicios y no de concesiones petroleras, como se acusó falsamente. En los contratos de locación de obra, las compañías extranjeras no tenían derecho sobre el petróleo, que debía ser entregado diariamente a YPF.

A la política energética de Frondizi se le debe sumar la extraordinaria expansión del sector gasífero, que pasó de 1.400 millones de metros cúbicos anuales a 6.200 millones, se duplicó la producción de carbón mineral, se puso en marcha la Central Puerto Nuevo con una producción de 140.000 kilovatios, se avanzaron en las obras de la Central Dock Sud y se planificó y gestionó el financiamiento para las represas de El Chocón, Cerros Colorados y Salto Grande. Además, se impulsó la industria petroquímica como lo destaca el Instituto Petroquímico Argentino: «La mayor parte de los proyectos se gestaron al inicio de los sesenta, pues posteriormente se detuvo la concepción de nuevos emprendimientos, aunque se continuó la construcción de los ya iniciados».

La continuidad del gobierno del Dr. Arturo Frondizi nos hubiera asegurado nuestro desarrollo sostenido y nos habría puesto al resguardo de las crisis energéticas que nos azotaron posteriormente.

En 1903 la Dirección de Minas, Geología e Hidrología de la Nación mandó una máquina perforadora para conseguir y abastecer de agua dulce a la zona de Comodoro Rivadavia, con resultados negativos. Recién en el 1906, una nueva máquina importada de Alemania que permitía hacer perforaciones a más profundidad fue instalada a pocos kilómetros del cerro Chenque y se comenzó a trabajar en marzo de 1907. El 13 de diciembre de ese año, cuando se superaron los 540 metros de profundidad, comenzó a salir un líquido aceitoso que se confirmó como hidrocarburo.

Así como la figura del general Mosconi ha pasado a la historia, con justa razón, como el creador de YPF, la figura del Dr. Arturo Frondizi debería ser recordada como el artífice de la expansión petrolera en la Argentina. Seguramente, bajo su gobierno, YPF nunca se hubiera llamado Repsol.

Arq. Ricardo Rojas

Presidente MID – Neuquén


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