Seguidilla de escraches a funcionarios de Sobisch

El gobernador, Esteves y Alvarez, blancos de la bronca.





NEUQUEN (AN) – Las paredes de la Casa de Gobierno quedaron tapizadas de expresiones de repudio a los funcionarios, particularmente al gobernador Jorge Sobisch, en el primero de los escraches que hicieron ayer los docentes para repudiar la represión policial y reclamar la renuncia de los responsables del operativo policial en Arroyito, que derivó en la brutal agresión y muerte del profesor Carlos Fuentealba.

«Sobisch, renunciá», «Asesinos», «Corruptos». Las expresiones de repudio quedaron estampadas a lo largo de los paredones del edificio, en la esquina de Roca y Rioja, y marcaron un punto de tensión cuando los manifestantes observaron que un efectivo policial los registraba con una cámara fotográfica.

Si bien fue Sobisch el principal destinatario de los reclamos e insultos -los manifestantes los pintaron en los ventanales de su oficina, en calle Rioja-, también fueron blanco de la bronca los comercios -el restaurante Punto Blanco y una lencería- que el ministro de Educación, Alfredo Esteves, tiene la segunda cuadra de la calle Alberdi.

La vivienda de la subsecretaria de Educación Mara Alvarez, el sector de acceso de la jefatura policial en calle Richieri y el café Varoli, lugar que frecuenta el gobernador y sus funcionarios, fueron otros de los lugares de los escraches.


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